Fiesta Patronal en el Templo de San Agustín
“Dios que te creó sin ti no te salvará sin ti”
“Ama y haz lo que quieras”
¡¡Oh Verdad siempre antigua y siempre bella, qué tarde Te conocí y qué desperdiciado el tiempo en el que no Te conocí!!
Por LCC Angélica Maldonado Morales
En el arquitectónico y suntuoso Templo de San Agustín, se celebró la magna festividad de quien es conocido como “El Santo más humano y el humano más Santo”, presidiendo la solemne Concelebración Eucarística, nuestro Pastor, Mons. Jesús Carlos Cabrero Romero, quien nos dio a conocer lo más trascendente de la biografía de este Santo Obispo, Doctor de la Iglesia y fundador de la Orden Agustiniana.
Nuestro Pastor, quien estuvo gratamente acompañado del Padre Superior de los Agustinos, Pbro. José Mendoza Castillo, O.S.A. y de varios Sacerdotes Agustinos y Diocesanos, habló de las cualidades, virtudes y carismas de San Agustín que lo llevaron a subir a los Altares, a ser hijo predilecto de Dios y sobre todo un Obispo sabio, prudente, bondadoso que nunca hirió a nadie ni con sus palabras ni con ninguna actitud imprudente, antes bien, se dio a la tarea de introducirse en los sentimientos más profundos, conmovedores y dolorosos de cada “ovejita” suya, nunca las juzgó, ni las criticó, ni las corrigió de forma imprudente y sarcástica, pues amó a todos sus fieles sin medida, sin condiciones, y no necesariamente que éstos fueran la perfección auténtica de santidad en vida, pero se dio a la tarea de comprender y ser humilde, para poder así conducir a su Iglesia que tanto amaba.
Exhortó a los fieles a tener deseos de soledad y de estudio, de formación integral pero teniendo en todo a Cristo como Centro, como eje de nuestra vida, como nuestro principio y nuestro fin último.
Indicó nuestro querido jerarca: “En nuestra cultura contemporánea que nos ha tocado vivir no se resaltan los valores humanos y cristianos, y uno de ellos es la LIBERTAD, que se dignifica o se destruye pero hay que recordar que estar en GRACIA DE DIOS nos hace libres de todo pecado, de todo pragmatismo y subjetivismo en el que vivimos actualmente”.