CUARTA PARTE:
FICHAS de trabajo para la Catequesis






 

 

 

 


















6. DECANO
7. PARROCO
8. VISITA PASTORAL
9. LAICOS
10. VIDA CONSAGRADA
11. DIACONO

 

6. DECANO

A) INTRODUCCIÓN

Hemos visto que, cuando se construye alguna ciudad, o alguna casa, no lo hace solamente una persona, sino que se requiere del apoyo y la colaboración de otras muchas personas. También el obispo, puesto por Dios al frente de la Iglesia, necesita quien le ayude a cuidarla y conducirla. Entre estas personas encontramos a los presbíteros, a los que ordinariamente llaman padres y a los diáconos.

De entre los sacerdotes el obispo llama a algunos y les confía la tarea de Decanos. Cada uno de ellos tiene como encargo alentar la vida y ministerio de los presbíteros de varias parroquias, que forman un Decanato, y, además, cuidar que en cada parroquia se pongan en práctica los programas de la diócesis, para que se anuncie mejor el Evangelio de Cristo.

B) PRESENTACION DEL TEMA

El Decano es elegido por el Obispo. Es un sacerdote lleno de caridad pastoral y espíritu fraterno, comprometido en el proceso pastoral diocesano, conocedor del ambiente y de las condiciones de su decanato y con una gran capacidad para trabajar en equipo.

El Decano se cuenta entre los colaboradores más próximos del Obispo. Ejerce un oficio pastoral de índole supraparroquial. Se le pone al frente de un decanato para coordinar ahí, en comunión con los otros decanos, toda la acción pastoral. Su ministerio tiene un carácter pastoral, es decir, no solamente jurídico y administrativo. No tiene solamente cargo de vigilancia, sino de una verdadera solicitud apostólica, como animador de la vida del presbiterio y coordinador de la pastoral orgánica de su decanato (cf. Estatutos para el Colegio de Decanos, I-B).

C) PROFUNDIZACIÓN

Todos coinciden en que la figura del decano es clave para la aplicación del Plan Diocesano de Pastoral. Por eso se pide que sea una persona con un sentido de equipo, que escuche a los demás y los tome en cuenta, que tenga inquietudes pastorales y que se interese por hacer vida el Plan de pastoral, en como en las Parroquias que lo integran el decanato (PDP No. 79).

El decano no tiene solamente cargo de vigilancia, sino el de una verdadera solicitud apostólica, como animador de la vida del presbiterio local y

El decano debe tener las siguientes características: sentido de grupo, que fomente y coordine la actividad pastoral, promueva la integración de equipos eclesiales para los servicios necesarios del decanato, impulse las acciones conjuntas entre las parroquias del decanato, visite las parroquias e informe sobre la marcha del decanato (Estatutos 13)

D) PARA TRABAJAR EN EQUIPO
(APLICACIÓN ATERRIZAJE)

1. ¿Porqué es importante la presencia del decano en el trabajo del decanato?
2. ¿Qué sugerencias podemos hacer al decano para el mejor caminar de nuestro decanato?
3. ¿Cómo podemos apoyar a nuestro decano para el logro de los compromisos pastorales?

 

7. PARROCO

A) INTRODUCCIÓN

Muchas películas o novelas han tenido como personaje principal a algún sacerdote. En el campo de la cultura (literatura) y de la historia de nuestros pueblos casi siempre encontramos algún sacerdote. ¿Cuáles son los sacerdotes más recordados de tu parroquia?

Ellos son principales colaboradores de los obispos. Algunos son puestos por el obispo al frente de algunas comunidades, y, entonces, se les llama párrocos. Ellos cuidan que, ahí, en tu parroquia, formada por distintas comunidades, se anuncie el Evangelio, se celebren los sacramentos y se promueva la caridad cristiana.

B) PRESENTACIÓN

"El Párroco es el pastor propio de la parroquia que se le confía, y ejerce la cura pastoral de la comunidad que le está
encomendada bajo la autoridad del Obispo diocesano, en cuyo ministerio ha sido llamado a participar, para que cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir, con la cooperación también de otros presbíteros o diáconos, y con la ayuda de los fieles laicos, conforme a la norma del derecho” (CIC 519).

Una ayuda muy importante la recibe el párroco de las religiosas, quienes, con su presencia y servicio pastoral, colaboran para descubrir el rostro más completo de la Iglesia.

La espiritualidad, la misión y la identidad del párroco, como la de todo presbítero, tiene su centro en el seguimiento de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote que buscó siempre cumplir la voluntad del Padre. En Él, en Cristo, encuentra el párroco el ejemplo acabado de la entrega generosa, la vida austera y el servicio hasta la muerte. Por eso lo esencial para el presbítero es dejarse configurar a Cristo cabeza y pastor, fuente de caridad pastoral ofreciéndose a sí mismo cada día con Cristo en la Eucaristía, para ayudar a los fieles a que tengan un encuentro personal y comunitario con Cristo vivo (cf. IA, 39 y 41).

El párroco, como testigo y discípulo de Cristo misericordioso, está llamado a ser instrumento de perdón y de reconciliación, comprometiéndose generosamente al servicio de los fieles según el espíritu evangélico. Como pastor del pueblo de Dios, debe de estar atento a los desafíos del mundo actual y ser sensible a las angustias y esperanzas de sus gentes, compartiendo sus vicisitudes y, sobre todo, asumiendo una actitud de solidaridad con los pobres (cf. IA, 39 y 41).

“Reconozca y promueva el párroco la función propia que compete a los fieles laicos en la misión de la Iglesia, fomentando sus asociaciones para fines religiosos. Coopere con el Obispo propio y con el presbiterio diocesano, esforzándose también para que los fieles vivan la comunión parroquial y se sientan a la vez miembros de la diócesis y de la Iglesia Universal, y tomen parte en las iniciativas que miren a fomentar esa comunión y la consoliden” (CIC 529/2).

“El párroco es Pastor a semejanza de Cristo, promotor de comunión con Dios y con sus hermanos a cuyo servicio se entrega, con sus cohermanos presbíteros en torno al Obispo; atento a discernir los signos de los tiempos con su pueblo; animador de comunidades” (Puebla 653).

El documento de Iglesia en América dice: “La parroquia renovada supone la figura de un pastor que, en primer lugar, tenga una profunda experiencia de Cristo vivo; espíritu misional, corazón paterno, que sea animador de la vida espiritual y evangelizador capaz de promover la participación.” (IA, 41).

C) PROFUNDIZACIÓN

El párroco es cooperador especialmente del Obispo, por eso debe estar formado en un espíritu misionero que lo lleve a cuidar a todos los que viven en la comunidad parroquial. Esto será posible con la ayuda de otros sacerdotes y seglares que lo auxilien en lo que se refiere al apostolado.

Se recomienda la vida común de los sacerdotes, sobretodo de los adscritos a la misma parroquia ya que esto favorece la acción apostólica y da a los fieles ejemplo de caridad y unidad.

Es propio del párroco: predicar la Palabra de Dios,

Es importante que el párroco promueva la participación de los fieles en los sacramentos y en la Liturgia, conozca y visite su comunidad parroquial, atendiendo cuidadosamente a los adolescentes y jóvenes ( ChD No. 30).

Otras referencias: de la Carta pastoral del encuentro con Cristo en la solidaridad con todos, op. cit. 162.

D) PARA TRABAJAR EN EQUIPO
(APLICACIÓN ATERRIZAJE)

1 A partir de la reflexión anterior, ¿Qué cualidades debe tener el párroco para atender, con mucho fruto, a la comunidad parroquial?
2 ¿Qué aspectos pastorales consideras que el párroco debe atender con mayor prioridad?
3 Partiendo de las experiencias pastorales de la parroquia, ¿cómo puedes apoyar la misión del párroco?

 

8. VISITA PASTORAL

A) INTRODUCCIÓN

Un verdadero pastor no puede cuidar su rebaño a distancia, pues las ovejas estarían en peligro constante de ser asediadas o raptadas por un ladrón o varios de ellos; estarían expuestas a constantes ataques de bestias salvajes; se alimentarían de sustancias peligrosas para su naturaleza; se dispersarían y el pastor las perdería. Por eso, el pastor que conoce su trabajo y además se siente responsable de su rebaño, sabe que debe estar cerca de éste. De la misma manera, un obispo, que es pastor de su Iglesia, necesita conocer a sus fieles, estar cerca de ellos, saber sus problemas y limitaciones, apartarlos del peligro con exhortaciones de padre que sabe cuidar y proteger a sus hijos, evitar que se dispersen hacia otros credos o prácticas ajenas a la Iglesia, y alimentarlos con la palabra viva de Dios, de los sacramentos y de la tradición de la Iglesia; su intención estar cerca de los fieles es procurarles la unidad y la comunión con la Iglesia universal.

B) PRESENTACIÓN DEL TEMA

Evaluar, los instrumentos y las estructuras destinados al servicio pastoral" (DMPO, 166).

"La Visita Pastoral (VP) es una acción apostólica, un aconte-cimiento de gracia que refleja, de alguna manera, la imagen de aquella singularísima y maravillosa visita por medio de la cual el "Sumo Pastor" (1Pe 5,4), el Obispo de nuestras almas, Jesucristo (1Pe 2,25), ha visitado y redimido a su Pueblo (Lc 1,68)".

"Con la VP se presenta el Obispo, en modo concreto, como principio y fundamento visible de la unidad en la Iglesia Particular que se le encomendó" (Pablo VI al iniciar la visita pastoral de la Diócesis de Roma el 9 de abril de 1967)

Dado que la VP toca a toda la Diócesis con sus diversas categorías de personas, de lugares sagrados y estructuras, ofrece al Obispo una ocasión feliz para alabar, estimular y consolar a los obreros del Evangelio; para darse cuenta personalmente de las dificultades de la evangelización y del apostolado; para revisar y revalorar los programas del Plan de Pastoral; para llegar hasta el corazón de los hermanos; para reavivar las energías quizás disminuidas; para dar atención a los que se

C) PROFUNDIZACIÓN

El obispo diocesano visita su diócesis cada año parcial o totalmente, o cuando menos necesita visitarla cada cinco años en su totalidad; si se encontrara legítimamente impedido, lo haría por medio del coadjutor o del vicario general o episcopal o de otro presbítero. Puede elegir además, a los clérigos que desee para que lo acompañen y ayuden en la visita (CIC 396, 1 y 2).

En la visita pastoral se incluyen: las personas, instituciones católicas, cosas y lugares sagrados que se encuentran dentro del ámbito de su diócesis (CIC 397, 1).

D) PARA TRABAJAR EN EQUIPO
(APLICACIÓN ATERRIZAJE)

1. ¿En qué crees tú que beneficia a la parroquia la visita del obispo diocesano?
2. ¿Por qué crees que es importante una visita pastoral?
3. ¿Qué relación tiene la visita del obispo con los sacerdotes?

 

9. LAICOS

A) INTRODUCCIÓN

"Una mayoría aplastante", son los laicos en la Iglesia. En San Luis Potosí, hay aproximadamente 1,500,000 (un millón quinientos mil) católicos, de los cuales, 262 son sacerdotes (205 diocesanos y 46 religiosos) y 570 religiosas. Es decir, que por cada sacerdote, hay 5722 laicos y por cada religiosa son 2631 laicos en promedio. Esto nos tiene que hacer conscientes de la gran responsabilidad que tienen los laicos, para así motivarles a colaborar y fortalecer la misión pastoral de nuestra Iglesia y ayudarles a asumir el importantísimo papel que ellas desempeñan en la vida y en la historia como el pueblo de Dios que crece, camina y se alimenta y para que sirvan, con alegría y fidelidad, a la causa del Reino.

B) PRESENTACIÓN DEL TEMA

Los laicos congregados en el pueblo de Dios y constituidos en un solo Cuerpo de Cristo bajo una sola cabeza, cualesquiera que sean, están llamados, a ser miembros vivos, a procurar el crecimiento de la iglesia y su perenne santificación con todas sus fuerzas, recibidas por beneficio del Creador y gracia

Los laicos están llamados, particularmente, a hacer presente y operante a la Iglesia en los lugares y condiciones donde ella no puede ser sal de la tierra si no es a través de ellos.

Así pues, incumbe a todos los laicos colaborar en la hermosa empresa de que el divino designio de salvación alcance más y más a todos los hombres de todos los tiempos y de todas las tierras. Ábraseles pues, camino por doquier para que, a la medida de sus fuerzas y de las necesidades de los tiempos, participen también ellos, celosamente, en la misión salvadora de la iglesia (LG No. 33).

C) PROFUNDIZACIÓN

La Iglesia tiene una sola misión: Anunciar el evangelio y extender así el Reino de Cristo en toda la tierra. Por eso los laicos, que por el bautismo son miembros de la Iglesia tienen el derecho y el deber de anunciar el evangelio de Cristo (AA No.3).

Los ámbitos en los que se realiza la vocación de los fieles laicos son dos. El primero y más propio de su condición laical, es el de las realidades temporales, que están llamados a ordenar según la voluntad de Dios, pues lo propio del laico es vivir en medio del mundo y de los negocios temporales, por eso Dios le confía la delicada misión de que ejerza su

la misericordia, el perdón, la honradez la transparencia del cora-zón, la paciencia y la solidaridad. (EIA No.44).

En resumen, los laicos deben ser presencia cristiana efectiva en el ambiente en que se desenvuelven, siendo coherentes y responsables de los valores que surgen de la fe (CEM 271), pues ellos están llamados a contribuir a la santificación del mundo desde dentro del mismo, ejerciendo sus tareas propias guiados por el espíritu del evangelio y dando testimonio del Reino.

Hay un segundo ámbito en el que muchos fieles laicos están llamados a trabajar, y que puede llamarse “intraeclesial”, la misión-vocación de estos consiste en contribuir a la construcción de la Iglesia desempeñando los ministerios que la comunidad necesita (EIA No.44; ChL No. 169).

La común unión de quienes formamos la Iglesia es fruto y condición para la eficacia del anuncio del evangelio de Cristo, de ahí la necesidad de que los diferentes grupos, asociaciones y movimientos formados por laicos cuiden sin cesar una relación fraterna entre sí, y el sentido de su pertenencia a la iglesia diocesana (AA. No. 10).

La presencia de los grupos y movimientos laicales en las parroquias y decanatos de nuestra diócesis tiene

El testimonio y la acción evangelizadora de los laicos, integrados en el pueblo de Dios con espíritu de comunión, ayuda a que ellos conduzcan a sus hermanos al encuentro con Jesucristo vivo. La renovación de la iglesia en América no será posible sin la presencia activa de los laicos, por eso, en gran parte recae en ellos la responsabilidad del futuro de la Iglesia (EIA No. 44).

D) PARA TRABAJAR EN EQUIPO
(APLICACIÓN ATERRIZAJE)

1. Desde los textos, ¿por qué es importante la presencia de los laicos en la vida de nuestra Iglesia?
2. ¿Cuál es la misión propia de os laicos?
3. ¿Cuáles son los espacios o actividades que como laicos podemos asumir para contribuir

 

10. VIDA CONSAGRADA

A) INTRODUCCIÓN

¿Sabías que los primeros evangelizadores de estas tierras potosinas fueron Franciscanos? ¿Sabías que inmediatamente después de ellos llegaron otros religiosos como los Agustinos, Jesuitas, Mercedarios, Carmelitas? ¿Sabías que en nuestra diócesis existen 58 comunidades de vida consagrada, religiosas y religiosos (Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica)? ¿Sabías que de estas 58 comunidades 11 son de varones y 47 son de mujeres?

B) PRESENTACIÓN

El estado religioso aparece como una de las maneras de vivir una consagración más íntima- que tiene su raíz en el Bautismo y se dedica totalmente a Dios. En la vida consagrada, los fieles de Cristo se proponen, bajo la motivación del Espíritu Santo, seguir más de cerca a Cristo, entregarse a Dios, amándolo por

C) PROFUNDIZACIÓN

La vida consagrada pertenece indiscutiblemente a la vida y santidad de la iglesia y permanecerá siempre como un elemento esencial de ella (VC 29).

La vida consagrada tiene una dimensión misionera como la de Cristo, al servicio del Reino. Es así como los consagrados de acuerdo con los diferentes carismas que existen, dan testimonio del Evangelio de las Bienaventuranzas en múltiples formas: atendiendo enfermos, ancianos, escuelas, etc. (VC 18)

Los religiosos son llamados a ser pedagogos del camino de la "interioridad y oración para madurar en la fe y a vivir la experiencia de Dios". Se invita a los religiosos a ayudar a los cristianos con iniciativas de pastoral de espiritualidad: "escuelas de oración, ejercicios y retiros espirituales, días de soledad, escucha y dirección espiritual (VC 39).

La vida consagrada es manifestación del amor de Dios en el mun-do y quien es llamado a la vida religiosa es enviado al mundo con la misión de proclamar el Reino de Dios. Esta misión se realiza primordialmente con el testimonio de la transformación de la vida, realizada por Cristo y mediante la vida de comunión (VC 72).

D) PARA TRABAJAR EN EQUIPO
(APLICACIÓN ATERRIZAJE)

1 ¿Qué se entiende por Vida consagrada?
2 ¿Cuáles son las tareas que deben realizar las religiosas?
3 ¿De qué manera crees que las religiosas podrían contribuir al caminar de tu parroquia, de tu grupo o movimiento?
4 ¿Cómo puedes apoyar a las religiosas para que vivan mejor su vocación y realicen su misión en la Iglesia?

 

11. DIACONO

A) INTRODUCCIÓN

Diácono es una palabra de origen griego que quiere decir servidor. En la Biblia y en concreto en el libro de los Hechos de los apóstoles se nos habla de los diáconos como ayudantes de los apóstoles, como servidores de la comunidad. Nuestra diócesis cuenta con algunos de ellos que lo son de manera permanente, casados o solteros, y también cuenta con diáconos transitorios, es decir, temporales, pues se encamina al sacerdocio.

B) PRESENTACIÓN DEL TEMA

Por motivos pastorales y teológicos serios, el Concilio Vaticano II determinó restablecer el diaconado como grado permanente de la jerarquía en la iglesia latina, dejando a las Conferencias Episco-pales, con la aprobación del Sumo Pontífice, valorar la oportunidad de instituir los diáconos permanentes y en qué sitios.

Se trata de una experiencia muy diferente no sólo en las distintas partes de América, sino incluso entre las diócesis de una misma región (EIA 42).

Es su oficio la administración solemne del bautismo, el conservar y distribuir la Eucaristía y bendecir los matrimonios, llevar el viá
tico a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y oración de los fieles, administrar los sacramentales, presidir los ritos de funerales y sepelios (LG 29).

C) PROFUNDIZACIÓN

La misión y función del Diácono no se han de medir con criterios meramente pragmáticos, ni tampoco como una solución a la es-casez numérica de presbíteros. Su conveniencia se desprende de una constitución eficaz para que la Iglesia cumpla mejor su misión salvífica por medio de una adecuada atención a la tarea (DP 7, 8).

En nuestra diócesis existe un pequeño número de diáconos permanentes que realizan su servicio en distintas parroquias.

Es necesario revisar el ministerio del diaconado permanente, sus programas de formación, su función y su campo de trabajo (PDP No. 179 párrafo 7).

El diácono es el primer grado del sacerdocio ministerial. Hay personas que son ordenadas diáconos pero en orden al pres-biterado son

D) PARA TRABAJAR EN EQUIPO
(APLICACIÓN ATERRIZAJE)

1. ¿Por qué o para qué restableció el Vaticano II el orden del Diaconado?
2. ¿Quiénes pueden recibir el ministerio del diaconado?
3. ¿Qué relación deben guardar los Diáconos con el Obispo, los presbíteros y los laicos en su ministerio?
4. ¿En qué campos o aspectos de nuestra iglesia es