113. Ahora
Jesús, caminando con nosotros, se nos sigue revelando y se
nos da a conocer en los diferentes lugares de encuentro personal y
comunitario: En la Sagrada Escritura leída a la luz de Tradición,
de los Padres y del Magisterio, profundizada en la meditación
y la oración (Lectio Divina).
116. Esto
es lo que queremos escuchar también hoy de labios de Jesús.
Necesitamos entrar constantemente en lo secreto para que, a través
de la lectura orante de la Escritura (Lectio Divina), podamos encontrarnos
con el Cristo anunciado y revelado en la Biblia. Que este encuentro
constante con Jesús en la Sagrada Escritura haga arder siempre
el corazón de cada hombre y cada mujer de nuestra Arquidiócesis.
PARA
SER UNA IGLESIA CONVERTIDA CONSTITUYE UNO DE NUESTROS RETOS PASTORALES
150. Los
desafíos pastorales son:
a) Estar en contacto permanente con la Palabra de Dios a través
de la lectura orante (lectio divina). Formar animadores que la impulsen
en la vivencia comunitaria, siempre en el espíritu de la tradición
de la Iglesia. Es urgente en nuestra Iglesia Potosina una predicación
efectiva, es decir, una predicación que permita a la gente
ponerse en contacto con la Palabra de Dios como Buena Nueva para sus
vidas; de tal manera que las Escrituras y su interpretación
se vuelvan vivas y profundamente eficaces, porque a su luz podemos
interpretar nuestra situación y abrir nuevos caminos de esperanza,
pues debe ser la predicación fruto de: estudio, meditación,
reflexión oración, etc. (cf. Cristología 135;
Cap. II, 82).
DESEAMOS
UNA ESPIRITUALIDAD BIBLICA
235. "Ecclesia
in America" dice: "Por espiritualidad, que es la meta a
la que conduce la conversión, se entiende no una parte de la
vida sino la vida toda guiada por el Espíritu Santo. Entre
los elementos de espiritualidad, que todo cristiano tiene que hacer
suyos, sobresale la oración. Ésta lo conducirá
poco a poco a adquirir una mirada contemplativa de la realidad, que
le permitirá reconocer a Dios siempre y en todas las cosas;
contemplarlo en todas las personas; buscar su voluntad en los acontecimientos"
(IA 29).
240. 2º.-
Una espiritualidad bíblica. Se trata de la necesidad ineludible,
de una familiaridad cada vez más grande, de todos los fieles
potosinos, con la Sagrada Escritura, leída y rezada en la soledad,
en todos los grupos y en las comunidades, en todos los momentos eclesiales
y evangelizadores. Que se reavive aquella experiencia del fuego en
el corazón que tuvieron los dos discípulos en el camino
de Emaús, mientras Jesús les explicaba las Escrituras.
La "lectura orante" y creyente, hecha a la luz del Espíritu,
o "lectura santa" de la Biblia, le dará fecundidad,
fervor y entusiasmo a la Arquidiócesis.
241. Cuando
se hace la lectura orante de las Escrituras Santas, se vive la parábola
del sembrador y se contempla al Señor en el momento de sembrar
su Palabra. Ella debe caer en tierra buena, en un corazón purificado,
en un corazón de discípulo dócil a las cosas
de Dios, capaz de meditar y conservar en su interior las palabras,
como lo hacía la Madre del Señor (cf. Lc 2,19. 51).
