LECTIO DIVINA

ESTUDIO DE LOS EVANGELIOS

 

EVANGELIO SEGUN
SAN MATEO

(Parte I)

Pbro. Darío Martín Torres Sánchez


Introducción

El Evangelio de San Mateo, es el libro con el que abre el Nuevo Testamento. Es un evangelio claramente estructurado. Hubo un tiempo en que este evangelio era el más leído. De este evangelio se han tomado muchos textos clásicos del cristianismo: el Padrenuestro, las bienaventuranzas, el relato de los magos de oriente que llegan a adorar a Jesús niño, el sermón de la montaña, etc.

Es claro que San Mateo no quiso transmitirnos piezas selectas, sino que nos presenta a una persona con toda claridad, nos presenta as Jesucristo. Es cierto que él escribe para una comunidad concreta, sin embargo, esto no limita su visión universal de la salvación, de ese modo podernos decir, su evangelio lo pensó para todo hombre, así como Jesucristo llega al hombre de cualquier lugar y de cualquier época.

La mayoría de los estudiosos acepta que este evangelio se escribió en los años 80 del siglo primero de la era cristiana. El escritor fue un grecoparlante que también sabía arameo o hebreo, o quizá ambos. Tres fueron los recursos o fuentes principales que tuvo la mano para "construir" su magna obra: El Evangelio de San Marcos, una colección de dichos (predicación) del Señor, y otras tradiciones orales o escritas que ninguno de los otros evangelistas conoció. Muchos proponen que un escrito en arameo pro el apóstol Mateo está presente en el evangelio que nos ocupa.

La comunidad en que se origina este evangelio es una comunidad en transición, de ser mayormente judía a crecer rápidamente en cristianos provenientes de la gentilidad. Se cree que esta comunidad es Antioquia, comunidad abierta a los no judíos desde su fundación. La transición significa rupturas y conflictos. Ruptura con el judaísmo y conflicto con los que a pesar de aceptar la novedad de Jesucristo, se aferran a ciertas tradiciones judías y quieren imponerlas a quienes viniendo de la gentilidad se convierten al cristianismo.

San Mateo estructura su obra en 7 partes, la primera sirve de introducción y la última de culminación. San Mateo no hace de la última parte una simple conclusión, sino que es el clímax de su evangelio, de hecho sin esa parte su evangelio dejaría de ser evangelio, puesto que se trata del relato de la Muerte y Resurrección de Jesús. Entre la introducción y la conclusión tenemos cinco partes con un esquema bien definido, cada una de ellas contiene una parte narrativa y otra discursiva, es decir, se pasa de un Jesús seguidos cada uno de un discurso. Esta estructura hace de San Mateo un evangelio de fácil acceso. De modo especial los discursos desarrollarán un tema específico.

 

Esquema de estudio


INTRODUCCION: Relatos de la Infancia (1-2).

PARTE I
Acción: Eventos iniciales de su ministerio: Bautismo, tentaciones, primeros discípulos, recorrido por Galilea (3-4)
Discurso: Sermón de la montaña o Discurso evangélico (5-7)

PARTE II
Acción: Diez milagros (8,1-9,34).
Discurso: Institución sobre el apostolado o Discurso apostólico (9,35-11,1).

PARTE III
Acción: Miscelánea (11,2-12,50).
Discurso: Explicación del Misterio del Reino en la sencillez de las Parábolas o Discurso parabólico (13,1-52)

PARTE IV
Acción: Sección narrativa: Multiplicación de los panes, discusiones con los fariseos, Confesión de fe de Pedro, transfiguración y primeros anuncios de la Pasión (13,53-17,27).
Discurso: Sermón eclesiástico o Discurso sobre la comunidad (18).

PARTE V
Acción : Eventos previos a su entrada a Jerusalén, ministerio en Jerusalén, algunas parábolas antes y en Jerusalén (19-23).
Discurso: Sermón escatológico o Discurso sobre la segunda venida (24-25).

CULMINACIÓN:
Relatos de la Pasión, Muerte y Resurrección (26-28)

Es claro que el contexto en el que se encuentra cualquier relato es de primera importancia para su comprensión e interpretación. Por esa razón conviene tener en cuenta el "entorno de cada texto que leemos para comprenderlo mejor.

 

Los relatos de la Infancia

Mateo es el único de los evangelistas que inicia con el árbol genealógico de Jesús. Al conectar a Jesús con las grandes figuras del Antiguo Testamento quiere dejarnos en claro algo que nos dirá de muchos modos a través del evangelio: las profecías del Antiguo Testamento se cumplen en la vida de Jesús.

La anunciación a José (1,19-25) tiene como mensaje principal el tema de la continuidad. Al darle nombre al hijo de María y aceptándolo como propio, José, hijo de David, inserta a Jesús en la línea davídica. Sin embargo, el elemento de discontinuidad también está presente, la concepción virginal es la suprema "irregularidad sagrada", convirtiendo al hijo de David en Emmanuel, Dios con nosotros. El capítulo primero explica así los primeros títulos dados a Jesús en 1,1: "Jesús Cristo, hijo de David".

Jesús también es hijo de Abraham, el Abraham en quien todas las naciones serán bendecidas (Gn 22,18). Esta promesa se cumplirá al final del evangelio, con la misión a todas las naciones (28,16-20), pero ya en la adoración de los magos se expresa al alcance de la venida de Jesucristo a todas las naciones.

Los que gobiernan Jerusalén buscan acabar con el niño, pero en medio de la matanza Dios rescata a su hijo de la muerte. Con su ida a Egipto y el subsiguiente éxodo, Jesús recapitula la historia de Israel, el hijo de Dios en el Antiguo Testamento. Uno de los puntos más altos de los relatos de la infancia se da en 2,15, Jesús no sólo es hijo de David, hijo de Abraham, hijo de José, hijo de María, sino prominentemente hijo de Dios: "De Egipto llamé a mi hijo"

La geografía juega un papel teológico en el capítulo 2. Jesús viene a residir a Nazareth de Galilea, que conecta con la tradición del ministerio público de Jesús (3,13;4,13). Jesús será llamado "Nazareno" (2,23) en el sentido de auténtico consagrado, el santo que salvará a su pueblo (Cf. Jue. 13, 5.7)