CIRCULAR
1/2008
ASUNTO: AÑO NUEVO 2008.
A los presbíteros
diocesanos y consagrados.
Muy queridos hermanos:
Reciban
mi fraterno y cordial saludo de Año Nuevo en el espíritu
lleno de total abandono en las manos de Dios, propio de este primer
día del año nuevo: que el Señor les mire con
benevolencia y les conceda la paz.
Como ustedes
saben, en el umbral del Año Nuevo, la Iglesia nos propone una
palabra de confianza que nos ayuda a entrar sin temor en un futuro
cuyo rumbo no podemos conocer. Somos hombres de fe y de esperanza,
y estas virtudes, junto con la caridad pastoral, le dan el aliento
y el ritmo a nuestra diaria tarea pastoral.
Como lo
he hecho en otros años, hoy quiero compartirles algunos sentimientos
y recomendaciones para darle una mejor calidad a nuestro servicio
de pastores del Pueblo de Dios en esta querida Iglesia potosina.
1.- Gracias
a Dios, el proceso de elaboración del Tercer Plan Diocesano
de Pastoral avanza satisfactoriamente, según el calendario
fijado. Estamos en la segunda etapa que culminará, Dios mediante,
con la XXII Asamblea Diocesana que tendrá lugar los días
16 y 17 de abril. En los meses de julio y agosto se realizarán
las asambleas por zonas pastorales y así llegaremos a la XXIII
Asamblea Diocesana que celebraremos los días 4 y 5 de noviembre
para estudiar en su conjunto el primer borrador del PDP, afinarlo,
aprobarlo y profundizarlo. De esa manera, con la ayuda de Dios, desearíamos
llegar al XXIV Asamblea Diocesana, en torno a Pentecostés de
2009, para la promulgación, difusión y aplicación
de nuestro nuevo proyecto pastoral.
Por tal
motivo, a todos les pido que sean los protagonistas principales de
esta tarea y que motiven a sus fieles a participar, con seriedad y
entusiasmo. Un plan de pastoral elaborado participativamente será
aplicado con entusiasmo y compromiso. No olviden que las fuentes de
reflexión para nuestro marco doctrinal serán el Documento
de Aparecida y la Carta Pastoral del 2000 de los Obispos de México
“Del encuentro con Cristo a la solidaridad con todos”.
Les pido que relean y den a conocer estos documentos.
Este año
no hay compromisos pastorales derivados del PDP anterior. Lo que toca
ahora es elaborar el Tercer Plan de Pastoral y ver hacia delante,
hacia el futuro deseado para esta Arquidiócesis, a partir de
la experiencia pasada.
2.- Quiero
agradecerles su fraterna cercanía y oración constante
en ocasión de mi Segunda Visita Pastoral: tiempo de gracia,
de encuentro fraterno, de renovación de la vida cristiana y
de impulso apostólico. Con el favor de Dios, el 21 de diciembre
terminé la primera etapa de la misma. Pude visitar los Decanatos
del Santo Cura de Ars, S. Pablo, Pío IX, Santa María,
Santa Cruz, Juan XXIII, 31 cabeceras parroquiales y 158 comunidades
rurales. Las asambleas parroquiales fueron el momento culminante de
la Visita. En ellas participaron alrededor de 3,000 laicos comprometidos
y estuvieron presentes buen número de responsables de las Secretarías
Diocesanas de Pastoral.
En todas las parroquias pude constatar la vida y dinamismo de la comunidad
parroquial, el esfuerzo y la creatividad de los sacerdotes, las situaciones
de pobreza, marginación y abandono en que están inmersas
muchas pequeñas comunidades. Ahí están presentes
todas las miradas y los rostros de niños, de jóvenes,
de campesinos y de ancianos de los que hablaba el documento de Puebla
y ahora el de Aparecida; rostros marcados por el dolor pero en los
que brilla también la luz de la fe, de la esperanza, de la
solidaridad, de la alegría en el Señor. Con frecuencia
recordaba las palabras del Papa a los Obispos en Aparecida: “La
Iglesia tiene la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del pueblo
de Dios”. Pensaba que si no he podido ir a los alejados
espiritualmente al menos intentaba acercarme a los alejados físicamente.
En manos de Dios dejo el fruto de esta siembra evangelizadora y agradezco,
de todo corazón, a los sacerdotes de estas parroquias que me
ayudaron tan eficaz y fraternalmente a cumplir este deber de amor
y alentaron mi vida de Obispo para ser fiel discípulo y eficaz
misionero de Jesucristo.
A todos
pido que me sigan ayudando con su oración para realizar, si
Dios quiere, la segunda etapa de la Visita Pastoral, a lo largo de
2008, en la que me propongo visitar 41 parroquias. Ustedes ya tienen
el calendario enviado por el Secretario-Canciller.
3.- Nuestro
Directorio Pastoral para la Celebración de los Sacramentos
de la Iniciación Cristiana y del Matrimonio tiene que seguir
siendo un instrumento eficaz para una más fructífera
recepción de la gracia divina, seguir unificando los criterios
pastorales en este campo y fortalecer la comunión presbiteral.
Por tal motivo, les pido a todos que se cumplan las normas del mismo
y que sean muy cuidadosos al atender feligreses de otras parroquias
a fin de respetar los derechos de los demás, cuidar la autoridad
de los párrocos y no confundir a los fieles. Si algún
párroco o decanato quiere hacer algunas modificaciones, les
pido que me lo hagan saber. Estoy abierto a concederlas. Oportunamente
haremos un nuevo estudio del Directorio para corregirlo y actualizarlo.
A este
respecto, igualmente, les recuerdo que es grave obligación
cumplir con el arancel, llevar correctamente el libro de cuentas parroquiales
y cumplir con las planillas. En este caso también, si algún
párroco desea hacer modificaciones en el Arancel, solicítelo
y con gusto lo concederé después de ponderar las razones
que se expongan. Este es un campo muy delicado en el que la Iglesia
pide sumo cuidado y respeto para evitar todo aquello que pueda lastimar
la fe del Pueblo de Dios.
4.- Gracias,
hermanos sacerdotes, por vivir su ministerio con fidelidad y entrega
amorosa y por ser modelo y servidores eficaces de sus fieles. Gracias
también por sus fraternas atenciones que han tenido hacia su
servidor, a lo largo del año pasado, por su muy generosa ayuda,
espiritual y material, a la Arquidiócesis y a mí también,
sin merecerlo.
Les invito
a cuidar más la vida espiritual, pastoral y comunitaria. Para
lograrlo eficazmente, les pido que acudan con buen ánimo a
los Ejercicios Espirituales (este año tendrán lugar
del 18 al 22 de Febrero, en Jesús María), a los Retiros
Espirituales y a las Reuniones de Decanato. Alimentemos más
nuestra vida sacerdotal con una práctica sólida, sistemática
y constante de estudio y una intensa y ferviente vida de oración.
El documento
de Aparecida dice: “El Pueblo de Dios siente necesidad de
presbíteros-discípulos: que tengan una profunda experiencia
de Dios, configurados con el corazón del Buen Pastor, dóciles
a las mociones del Espíritu, que se nutran de la Palabra de
Dios, de la Eucaristía y de la oración…”
(n. 199). Y el Papa decía en su discurso inaugural: “Para
cumplir su elevada tarea, el sacerdote debe tener una sólida
estructura espiritual y vivir toda su vida animado por la fe, la esperanza
y la caridad. Debe ser, como Jesús, un hombre que busque, a
través de la oración, el rostro y la voluntad de Dios,
y que cuide también su preparación cultural e intelectual”.
A los sacerdotes
con menos de cinco años de presbiterado les recuerdo que es
obligatoria la asistencia a la reunión mensual. Los Vicarios
parroquiales sepan que su descanso semanal comienza por la mañana
y termina en la noche del mismo día, a no ser que el Párroco
les conceda más tiempo.
5.- Hay
que cuidar la salud en sano equilibrio con la entrega generosa y con
la invitación del Buen Pastor a dar la vida por las ovejas.
Gracias a Dios, todos se han mantenido en el seguro médico
pero no todos han cumplido con el examen médico anual. Ojalá
quienes no lo practicaron, hagan un esfuerzo económico y de
tiempo para realizarlo lo más pronto posible y tomar las medidas
oportunas para tener aquella salud que nos permita servir mejor al
Pueblo de Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica dice a
este respecto, cuando habla del quinto mandamiento: “La
vida y la salud física son bienes preciosos confiados por Dios.
Debemos cuidar de ellos racionalmente teniendo en cuenta las necesidades
de los demás y el bien común” (n. 2288).
6.- Les
pido que oportunamente renueven sus licencias ministeriales que terminaron
en diciembre pasado. Mientras les llega la nueva credencial, a todos
se las renuevo hasta el último día de este mes de enero.
7.- Por
último, para un mayor decoro de las celebraciones litúrgicas,
les pido que renueven el santo crisma, los óleos, los vasos
y las vestiduras sagradas así como los libros litúrgicos
que por el tiempo y el uso se han deteriorado significativamente.
A este respecto, les recuerdo lo que dice el Papa: “El ars
celebrandi ha de favorecer el sentido de lo sagrado y el uso de las
formas exteriores que educan para ello, como, por ejemplo, la armonía
del rito, los ornamentos litúrgicos, la decoración y
el lugar sagrado” (SC, 40). Pongan también más
atención en la vigilancia de todos los templos a su cargo,
de las oficinas y de las obras de arte, valioso patrimonio de la comunidad
eclesial.
Agradezco,
de todo corazón, su amable atención a esta circular,
les deseo un feliz Año Nuevo, en el Señor, y les aseguro
mi oración a fin de que la Santa Madre de Dios, Madre del Sacerdote,
les cuide con su amor maternal.
Su hermano
Obispo.
+ LUIS MORALES REYES
Arzobispo de San Luis Potosí.
Pbro. Darío
Martín Torres Sánchez
Canciller
San Luis Potosí,
S.L.P., 1º. de enero de 2008, Solemnidad de Santa María,
Madre de Dios.