| |
CONCLUSION
Con
esperanza y gratitud
75.
" He aquí que yo estoy con vosotros todos los días
hasta el fin del mundo " (Mt 28, 20). Confiando en esta promesa del
Señor, la Iglesia que peregrina en el Continente americano se dispone
con entusiasmo a afrontar los desafíos del mundo actual y los que
el futuro pueda deparar. En el Evangelio la buena noticia de la resurrección
del Señor va acompañada de la invitación a no temer
(cf. Mt 28, 5.10). La Iglesia en América quiere caminar en la esperanza,
como expresaron los Padres sinodales: " Con una confianza serena
en el Señor de la historia, la Iglesia se dispone a traspasar el
umbral del Tercer milenio sin prejuicios ni pusilanimidad, sin egoísmo,
sin temor ni dudas, persuadida del servicio primordial que debe prestar
en testimonio de fidelidad a Dios y a los hombres y mujeres del Continente
". (290)
Además, la Iglesia en América se siente particularmente
impulsada a caminar en la fe respondiendo con gratitud al amor de Jesús,
" manifestación encarnada del amor misericordioso de Dios
(cf. Jn 3, 16) ". (291) La celebración del inicio del Tercer
milenio cristiano puede ser una ocasión oportuna para que el pueblo
de Dios en América renueve " su gratitud por el gran don de
la fe ", (292) que comenzó a recibir hace cinco siglos. El
año 1492, más allá de los aspectos históricos
y políticos, fue el gran año de gracia por la fe recibida
en América, una fe que anuncia el supremo beneficio de la Encarnación
del Hijo de Dios, que tuvo lugar hace 2000 años, como recordaremos
solemnemente en el Gran Jubileo tan cercano.
Este
doble sentimiento de esperanza y gratitud ha de acompañar toda
la acción pastoral de la Iglesia en el Continente, impregnando
de espíritu jubilar las diversas iniciativas de las diócesis,
parroquias, comunidades de vida consagrada, movimientos eclesiales, así
como las actividades que puedan organizarse a nivel regional y continental.
(293)
Oración
a Jesucristo por las familias de América
76.
Por tanto, invito a todos los católicos de América a tomar
parte activa en las iniciativas evangelizadoras que el Espíritu
Santo vaya suscitando a lo largo y ancho de este inmenso Continente, tan
lleno de posibilidades y de esperanzas para el futuro. De modo especial
invito a las familias católicas a ser " iglesias domésticas
", 294 donde se vive y se transmite a las nuevas generaciones la
fe cristiana como un tesoro, y donde se ora en común. Si las familias
católicas realizan en sí mismas el ideal al que están
llamadas por voluntad de Dios, se convertirán en verdaderos focos
de evangelización.
Al concluir esta Exhortación Apostólica, con la que he recogido
las propuestas de los Padres sinodales, acojo gustoso su sugerencia de
redactar una oración por las familias en América. 295 Invito
a cada uno, a las comunidades y grupos eclesiales, donde dos o más
se reúnen en nombre del Señor, para que a través
de la oración se refuerce el lazo espiritual de unión entre
todos los católicos americanos. Que todos se unan a la súplica
del Sucesor de Pedro, invocando a Jesucristo, " camino para la conversión,
la comunión y la solidaridad en América ":
Señor
Jesucristo, te agradecemos
que el Evangelio del Amor del Padre,
con el que Tú viniste a salvar al mundo,
haya sido proclamado ampliamente en América
como don del Espíritu Santo
que hace florecer nuestra alegría.
Te damos gracias por la ofrenda de tu vida,
que nos entregaste amándonos hasta el extremo,
y nos hace hijos de Dios
y hermanos entre nosotros.
Aumenta, Señor, nuestra fe y amor a ti,
que estás presente
en tantos sagrarios del Continente.
Concédenos ser fieles testigos de tu Resurrección
ante las nuevas generaciones de América,
para que conociéndote te sigan
y encuentren en ti su paz y su alegría.
Sólo así podrán sentirse hermanos
de todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.
Tú, que al hacerte hombre
quisiste ser miembro de una familia humana,
enseña a las familias
las virtudes que resplandecieron
en la casa de Nazaret.
Haz que permanezcan unidas,
como Tú y el Padre sois Uno,
y sean vivo testimonio de amor,
de justicia y solidaridad;
que sean escuela de respeto,
de perdón y mutua ayuda,
para que el mundo crea;
que sean fuente de vocaciones
al sacerdocio,
a la vida consagrada
y a las demás formas
de intenso compromiso cristiano.
Protege a tu Iglesia y al Sucesor de Pedro,
a quien Tú, Buen Pastor, has confiado
la misión de apacentar todo tu rebaño.
Haz que tu Iglesia florezca en América
y multiplique sus frutos de santidad.
Enséñanos a amar a tu Madre, María,
como la amaste Tú.
Danos fuerza para anunciar con valentía tu Palabra
en la tarea de la nueva evangelización,
para corroborar la esperanza en el mundo.
¡Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de América,
ruega por nosotros!
Dado
en Ciudad de México, el 22 de enero del año 1999, vigésimo
primero de mi Pontificado.
NOTAS
(1) Al respecto, es elocuente la antigua inscripción
en el baptisterio de San Juan de Letrán: " Virgineo foetu
Genitrix Ecclesia natos quos spirante Deo concipit amne parit " (E.
Diehl, Inscriptiones latinae christianae veteres, n. 1513, I. I: Berolini
1925, p. 289).
(2) Homilía en la Ordenación de diáconos y presbíteros
en Bogotá (22 de agosto de 1968): AAS 60 (1968), 614-615.
(3) N. 17: AAS 85 (1993), 820.
(4) N. 38: AAS 87 (1995), 30.
(5) Discurso de apertura de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano
(12 de octubre de 1992), 17: AAS 85 (1993), 820-821.
(6) Carta ap. Tertio millennio adveniente (10 de noviembre de 1994), 21:
AAS 87 (1995), 17.
(7) Discurso de apertura de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano
(12 de octubre de 1992), 17: AAS 85 (1993), 820.
(8) Cf. Carta ap. Tertio millennio adveniente (10 de noviembre de 1994),
38: AAS 87 (1995), 30.
(9) 2 Discurso a la Asamblea del CELAM (9 de marzo de 1983), III: AAS
75 (1983), 778.
(10) Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30 de diciembre de
1988), 34: AAS 81 (1989), 454.
(11) Propositio 3.
(12) S. Agustín, Tract. in Joh., 15, 11: CCL 36, 154.
(13) Ibíd., 15, 17: l.c., 156.
(14) " Salvator... ascensionis suae eam (Mariam Magdalenam) ad apostolos
instituit apostolam ". Rábano Mauro, De vita beatae Mariae
Magdalenae, 27: PL 112, 1574. Cf. S. Pedro Damián, Sermo 56: PL
144, 820; Hugo de Cluny, Commonitorium: PL 159, 952; S. Tomás de
Aquino, In Joh. Evang. expositio, 20, 3.
(15) Discurso en la clausura del Año Santo (25 de diciembre de
1975): AAS 68 (1976), 145.
(16) Propositio 9; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes,
sobre la Iglesia en el mundo actual, 22.
(17) Enc. Redemptoris Mater (25 de marzo de 1987), 21: AAS 79 (1987),
369.
(18) Propositio 5.
(19) III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Mensaje a
los pueblos de América Latina, Puebla, febrero de 1997, 282. Para
los Estados Unidos de América, cf. National Conference of Catholic
Bishops, Behold Your Mother Woman of Faith, Washington 1973, 53-55.
(20) Cf. Propositio 6.
(21) Juan Pablo II, Discurso inaugural de la IV Conferencia General del
Episcopado Latinoamericano, Santo Domingo (12 de octubre de 1992), 24:
AAS 85 (1993), 826.
(22) Cf. National Conference of Catholic Bishops, Behold Your Mother Woman
of Faith, Washington 1973, 37.
(23) Cf. Propositio 6.
(24) Propositio 4.
(25) Cf. ibíd.
(26) Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada
liturgia, 7.
(27) Enc. Mysterium fidei (3 de septiembre de 1965): AAS 57 (1965), 764.
(28) Ibíd., l.c., 766.
(29) Propositio 4.
(30) Discurso en la última sesión pública del Concilio
Vaticano II (7 de diciembre de 1965): AAS 58 (1966), 58.
(31) Cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. Reconciliatio et paenitentia (2 de
diciembre de 1984), 16: AAS 77 (1985), 214-217.
(32) Cf. Propositio 61.
(33) Propositio 29.
(34) Cf. Bula Sacrosancti apostolatus cura (11 de agosto de 1670), §
3: Bullarium Romanum, 26VII, 42.
(35) Entre otros pueden citarse: los mártires Juan de Brebeuf y
sus siete compañeros, Roque González y sus dos compañeros;
los santos Elizabeth Ann Seton, Margarita Bourgeoys, Pedro Claver, Juan
del Castillo, Rosa Philippine Duchesne, Margarita d'Youville, Francisco
Febres Cordero, Teresa Fernández Solar de los Andes, Juan Macías,
Toribio de Mogrovejo, Ezequiel Moreno Díaz, Juan Nepomuceno Neumann,
María Ana de Jesús Paredes Flores, Martín de Porres,
Alfonso Rodríguez, Francisco Solano, Francisca Xavier Cabrini;
los beatos José de Anchieta, Pedro de San José Betancurt,
Juan Diego, Katherine Drexel, María Encarnación Rosal, Rafael
Guízar Valencia, Dina Bélanger, Alberto Hurtado Cruchaga,
Elías del Socorro Nieves, María Francisca de Jesús
Rubatto, Mercedes de Jesús Molina, Narcisa de Jesús Martillo
Morán, Miguel Agustín Pro, María de San José
Alvarado Cardozo, Junípero Serra, Kateri Tekawitha, Laura Vicuña,
Antônio de Sant'Anna Galvâo y tantos otros beatos que son
invocados con fe y devoción por los pueblos de América (cf.
Instrumentum laboris, 17).
(36) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.Lumen gentium, sobre la Iglesia,
50.
(37) Propositio 31.
(38) Propositio 30.
(39) N. 37: AAS 87 (1995), 29; cf. Propositio 31.
(40) Propositio 21.
(41) Cf. ibíd.
(42) Cf. ibíd.
(43) Cf. ibíd.
(44) Cf. Propositio 18.
(45) Propositio 19.
(46) Decr. Orientalium Ecclesiarum, sobre las Iglesias orientales católicas,
5; cf. Código de los Cánones de las Iglesias Orientales,
can. 28; Propositio 60.
(47) Cf. Juan Pablo II, Enc. Redemptoris Mater (25 de marzo de 1987),
34: AAS 79 (1987), 406; Sínodo de los Obispos, Asamblea Especial
para Europa, Decl. Ut testes simus Christi qui nos liberavit (13 de diciembre
de 1991), III, 7: Ench. Vat. 13, 647-652.
(48) Cf. Propositio 60.
(49) Cf. Propositiones 23 y 24.
(50) Propositio 73.
(51) Propositio 72; cf. Juan Pablo II, Enc. Centesimus annus (1 de mayo
de 1991), 46: AAS 83 (1991), 850.
(52) Cf. Sínodo de los Obispos, Asamblea especial para Europa,
Decl. Ut testes simus Christi qui nos liberavit (13 de diciembre de 1991),
I, 1; II, 4; IV, 10: Ench. Vat. 13, nn. 613-615; 627-633; 660-669.
(53) Propositio 72.
(54) Ibíd.
(55) Cf. Propositio 74.
(56) Carta ap. Octogesima adveniens (14 de mayo de 1971), 8-9: AAS 63
(1971), 406-408.
(57) Propositio 35.
(58) Cf. ibíd.
(59) Propositio 75.
(60) Cf. Pontificia Comisión " Iustitia et Pax ", Al
servicio de la comunidad humana: una consideración ética
de la deuda internacional (27 de diciembre de 1986): Ench. Vat. 10, 1045-1128.
(61) Propositio 75.
(62) Propositio 37.
(63) N. 5: AAS 90 (1998), 152.
(64) Propositio 38.
(65) Ibíd.
(66) Propositio 36.
(67) Cf. ibíd.
(68) Sínodo de los Obispos, Segunda Asamblea general extraordinaria,
Relación final Ecclesia sub Verbo Dei mysteria Christi celebrans
pro salute mundi (7 de diciembre de 1985), II, B, a, 2: Ench. Vat. 9,
1795.
(69) Propositio 30.
(70) Propositio 34.
(71) Ibíd.
(72) Ibíd.
(73) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.Lumen gentium, sobre la Iglesia,
31.
(74) Cf. id., Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo
actual, 76; Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici
(30 de diciembre de 1988), 42: AAS 81 (1989), 472-474.
(75) Propositio 26.
(76) Ibíd.
(77) Propositio 28.
(78) Ibíd.
(79) Ibíd.
(80) Propositio 27.
(81) Ibíd.
(82) Cf. ibíd.
(83) Decr. Perfectae caritatis, sobre la adecuada renovación de
la vida religiosa, 7; cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Vita
consecrata (25 de marzo de 1996), 8: AAS 88 (1996), 382.
(84) Propositio 27.
(85) Cf. Propositio 28.
(86) Cf. Propositio 29.
(87) Cf. Lumen gentium, V; cf. Sínodo de los Obispos, Segunda Asamblea
general extraordinaria, Relación final Ecclesia sub Verbo Dei mysteria
Christi celebrans pro salute mundi (7 de diciembre de 1985), II, A, 4-5:
Ench. Vat. 9, 1791-1793.
(88) Propositio 29.
(89) Ibíd.
(90) Propositio 32.
(91) Cf. Juan Pablo II, Carta ap. Dies Domini (31 de mayo de 1998), 40:
AAS 90 (1998), 738.
(92) Propositio 33.
(93) Cf. Enc. Redemptor hominis (4 de marzo de 1979), 20: AAS 71 (1979),
309-316.
(94) Propositio 33.
(95) Ibíd.
(96) Ibíd.
(97) Propositio 40; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium,
sobre la Iglesia, 2.
(98) 2 Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta Communionis
notio, a los Obispos de la Iglesia católica sobre algunos aspectos
de la Iglesia considerada como comunión (28 de mayo de 1992), 3-6:
AAS85 (1993), 839-841.
(99) 2 Propositio 40.
(100) Ibíd.
(101) Conc. Ecum. Vat. I, Const. dogm. Pastor aeternus, sobre la Iglesia
de Cristo, Prólogo: DS 3051.
(102) Conc. Ecum. de Florencia, Bula de unión Exultate Deo (22
de noviembre de 1439): DS 1314.
(103) Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
11.
(104) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Presbyterorum Ordinis, sobre el
ministerio y vida de los presbíteros, 5.
(105) Propositio 41.
(106) Ibíd.
(107) Cf. Conc. Ecum. de Trento, Ses. VII,Decreto sobre los sacramentos
en general, can. 9: DS 1609.
(108) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
26.
(109) Cf. Juan Pablo II, Enc. Redemptor hominis (4 de marzo de 1979),
20: AAS 71 (1979), 309-316.
(110) Propositio 42; cf. Juan Pablo II, Carta ap. Dies Domini (31 de mayo
de 1998), 69: AAS 90 (1998), 755-756.
(111) Propositio 41.
(112) Propositio 42; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium,
sobre la sagrada liturgia, 14; Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
10.
(113) Cf. Propositio 42.
(114) Propositio 41.
(115) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Apostolicam actuositatem, sobre
el apostolado de los laicos, 8.
(116) Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
23.
(117) Cf. Decreto Christus Dominus, sobre la función pastoral de
los Obispos, 27; Decreto Presbyterorum Ordinis, sobre el ministerio y
vida de los presbíteros, 7; Pablo VI, Motu proprio Ecclesiae sanctae
(6 de agosto de 1966) I, 15-17: AAS 58 (1966), 766-767; Código
de Derecho Canónico, cc. 495, 502 y 511; Código de los Cánones
de las Iglesias Orientales, cc. 264, 271 y 272.
(118) Propositio 43.
(119) Cf. Propositio 45.
(120) Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta Communionis
notio, a los Obispos de la Iglesia católica sobre algunos aspectos
de la Iglesia considerada como comunión (28 de mayo de 1992), 15-16:
AAS85 (1993), 847-848.
(121) Cf. ibíd.
(122) Cf. Propositio 44.
(123) Ibíd.
(124) Ibíd.
(125) Cf. Propositio 60.
(126) Propositio 49.
(127) Ibíd.
(128) Ibíd.; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Presbyterorum Ordinis,
sobre el ministerio y vida de los presbíteros, 14.
(129) Propositio 49.
(130) Ibíd.
(131) Cf. Propositio 51.
(132) Propositio 48.
(133) Propositio 51.
(134) Propositio 52.
(135) Cf. ibíd.
(136) Cf. ibíd.
(137) Cf. Propositio 46.
(138) Ibíd.
(139) Ibíd.
(140) Propositio 35.
(141) Cf. IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Santo
Domingo, octubre de 1992, Nueva evangelización, promoción
humana y cultura cristiana, 58.
(142) Cf. Juan Pablo II, Enc. Redemptoris missio (7 de diciembre de 1990),
51: AAS 83 (1991), 298-299.
(143) Propositio 35.
(144) Cf. Propositio 46.
(145) Ibíd.
(146) Cf. Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 29; Pablo VI,
Motu proprio Sacrum Diaconatus Ordinem (18 de junio de 1967), I, 1: AAS
59 (1967), 599.
(147) Propositio 50.
(148) Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
29.
(149) Cf. Propositio 50; Congr. para la Educación Católica
y Congr. para el Clero, Instr. Ratio fundamentalis institutionis diaconorum
permanentium y Directorium pro ministerio et vita diaconorum permanentium
(22 de febrero de 1998): AAS 90 (1998), 843-926.
(150) Cf. Propositio 53.
(151) Ibíd.; cf. III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano,
Mensaje a los pueblos de América Latina, Puebla 1979, n. 775.
(152) Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Vita consecrata (25 de marzo
de 1996), 57: AAS 88 (1996), 429-430.
(153) Cf. ibíd., 58: l.c., 430.
(154) Propositio 53.
(155) Ibíd.
(156) Propositio 54.
(157) Ibíd.
(158) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
31.
(159) Propositio 55; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium,
sobre la Iglesia, 34.
(160) Propositio 55.
(161) Cf. ibíd.
(162) Propositio 56.
(163) Cf. Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30 de diciembre
de 1988), 23: AAS 81 (1989), 429-433.
(164) Cf. Congregación para el Clero y otras, Instruc. Ecclesiae
de mysterio (15 de agosto de 1997): AAS 89 (1997), 852-877.
(165) Propositio 56.
(166) Ibíd.
(167) Cf. Carta ap. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988): AAS 80
(1988), 1653-1729 y Carta a las mujeres (29 de junio de 1995): AAS 87
(1995), 803-812; Propositio 11.
(168) Cf. Carta ap. Mulieris dignitatem (15 de agosto de 1988), 31: AAS
80 (1988), 1728.
(169) Propositio 11.
(170) Ibíd.
(171) Ibíd..
(172) Ibíd.
(173) Cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici
(30 de diciembre de 1988), 49: AAS 81 (1989), 486-489.
(174) Propositio 12.
(175) Ibíd.
(176) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
11.
(177) Ibíd.
(178) Cf. Propositio 12.
(179) Propositio 14.
(180) Ibíd.
(181) Ibíd.
(182) Propositio 15.
(183) Ibíd.
(184) Ibíd.
(185) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Unitatis redintegratio, sobre el
ecumenismo, 3.
(186) Propositio 61.
(187) Ibíd.
(188) Decr. Unitatis redintegratio, sobre el ecumenismo, 3.
(189) Cf. Propositio 62.
(190) Cf. Sínodo de los Obispos, Asamblea Especial para Europa,
Decl. Ut testes simus Christi qui nos liberavit (13 de diciembre de 1991),
III, 8: Ench. Vat. 13, 653-655.
(191) Propositio 62.
(192) Conc. Ecum. Vat. II, Decl. Nostra aetate, sobre las relaciones de
la Iglesia con las religiones no cristianas, 2.
(193) Cf. Propositio 63.
(194) Ibíd.
(195) Propositio 67.
(196) Cf. ibíd.
(197) Propositio 68.
(198) Ibíd.
(199) Propositio 69.
(200) Cf. Sínodo de los Obispos, Segunda Asamblea general extraordinaria,
Relación final Ecclesia sub verbo Dei mysteria Christi celebrans
pro salute mundi (7 de diciembre de 1985), II, B, a, 4: Ench. Vat. 9,
1797; Juan Pablo II, Const. ap. Fidei depositum (11 de octubre de 1992):
AAS 86 (1994), 117; Catecismo de la Iglesia Católica, 24.
(201) Propositio 69.
(202) Propositio 74.
(203) Ibíd.
(204) Cf. Propositio 67.
(205) Propositio 70.
(206) Ibíd.
(207) Cf. Propositio 73.
(208) Cf. Propositio 70.
(209) Propositio 72.
(210) Ibíd.
(211) Ibíd.
(212) III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Mensaje
a los pueblos de América Latina, Puebla 1979, n. 306.
(213) Propositio 73.
(214) Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Instr. Libertatis
conscientia (22 de marzo de 1986), 68: AAS 79 (1987), 583-584.
(215) Propositio 73.
(216) Cf. Propositio 75.
(217) Carta ap. Tertio millennio adveniente (10 de noviembre de 1994),
51: AAS 87 (1995), 36.
(218) Propositio 75.
(219) Ibíd.
(220) Propositio 37.
(221) Cf. ibíd. Sobre la publicación de estos documentos,
cf. Juan Pablo II, Motu proprio Apostolos suos (21 de mayo de 1998), IV:
AAS 90 (1998), 657.
(222) Cf. Propositio 38.
(223) Cf. ibíd.
(224) Cf. ibíd.
(225) Cf. ibíd.
(226) Cf. Pontificio Consejo " Justicia y Paz ", El Comercio
Internacional de Armas. Una reflexión ética (1 de mayo de
1994): Ench. Vat. 14, 1071-1154.
(227) Cf. Propositio 76.
(228) Ibíd.
(229) Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2267, que cita a Juan
Pablo II, Enc. Evangelium vitae (25 de marzo de 1995), 56:AAS 87 (1995),
463-464.
(230) Cf. Propositio 13.
(231) Cf. ibíd.
(232) Cf. ibíd.
(233) Ibíd.
(234) Cf. Propositio 19.
(235) Cf. Propositio 18.
(236) Propositio 20.
(237) Cf. Congregación para los Obispos, Instr. Nemo est (22 de
agosto de 1969), 16: AAS 61 (1969), 621-622; Código de Derecho
Canónico, cc. 294 y 518; Código de los Cánones de
las Iglesias Orientales, c. 280 § 1.
(238) Cf. ibíd.
(239) Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30
de diciembre de 1988), 33: AAS 81 (1989), 453.
(240) Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
31.
(241) Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30
de diciembre de 1988), 34: AAS 81 (1989), 455.
(242) Cf. ibíd., 2, l.c., 394-397.
(243) Pablo VI, Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 de diciembre de 1975),
14: AAS 68 (1976), 13.
(244) Cf. Exhort. ap. postsinodal Christifideles laici (30 de diciembre
de 1988), 34: AAS 81 (1989), 455.
(245) Discurso a la Asamblea del CELAM (9 de marzo de 1983), III: AAS
75 (1983), 778.
(246) Cf. Pablo VI, Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 de diciembre de
1975), 22: AAS 68 (1976), 20.
(247) Cf. ibíd., 7, l.c., 9-10.
(248) Juan Pablo II, Mensaje al CELAM (14 de septiembre de 1997), 6: L'Osservatore
Romano, ed. semanal en lengua española, 3 de octubre de 1997, p.
20.
(249) Propositio 8.
(250) Cf. Propositio 57.
(251) Cf. Propositio 16.
(252) Ibíd.
(253) Propositio 2.
(254) Ibíd.
(255) Ibíd.
(256) Propositio 10.
(257) Sínodo de los Obispos, Segunda Asamblea general extraordinaria,
Relación final Ecclesia sub Verbo Dei mysteria Christi celebrans
pro salute mundi (7 de diciembre de 1985), II, B, a, 4: Ench. Vat. 9,
1797.
(258) Cf. Carta ap. Laetamur magnopere (15 de agosto de 1997): AAS 89
(1997), 819-821.
(259) Congr. para el Clero, Directorio general para la catequesis (15
de agosto de 1997), Libreria Editrice Vaticana, 1997.
(260) Propositio 10.
(261) Ibíd.
(262) Ibíd.
(263) Exhort. ap. Evangelii nuntiandi (8 de diciembre de 1975), 20: AAS
68 (1976), 19.
(264) Propositio 17.
(265) Cf. ibíd.
(266) Cf. ibíd.
(267) Cf. Propositio 22.
(268) Propositio 23.
(269) Cf. ibíd.
(270) Ibíd.
(271) Propositio 24.
(272) Ibíd.
(273) Ibíd.
(274) Cf. Propositio 22.
(275) Cf. ibíd.
(276) Ibíd.
(277) Cf. Propositio 25.
(278) Cf. ibíd.
(279) Cf. ibíd.
(280) Cf. Instrumentum laboris, 45.
(281) Cf. Decreto Unitatis redintegratio, sobre el ecumenismo, 3.
(282) Cf. Propositio 64.
(283) Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto Unitatis redintegratio, sobre el
ecumenismo, 3.
(284) Cf. Propositio 65.
(285) Ibíd.
(286) Cf. IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Santo
Domingo, octubre de 1992, Nueva evangelización, promoción
humana y cultura cristiana, 58.
(287) Cf. Propositio 65.
(288) Cf. Propositio 66.
(289) Ibíd.
(290) Propositio 58.
(291) Ibíd.
(292) Ibíd.
(293) Cf. ibíd.
(294) Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia,
11.
(295) Cf. Propositio 12
|
|