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c) Católicos unidos con mero matrimonio civil 82. Es cada vez más frecuente el caso de católicos que, por motivos ideológicos y prácticos, prefieren contraer sólo matrimonio civil, rechazando o, por lo menos, diferiendo el religioso. Su situación no puede equipararse sin más a la de los que conviven sin vínculo alguno, ya que hay en ellos al menos un cierto compromiso a un estado de vida concreto y quizá estable, aunque a veces no es extraña a esta situación la perspectiva de un eventual divorcio. Buscando el reconocimiento público del vínculo por parte del Estado, tales parejas demuestran una disposición a asumir, junto con las ventajas, también las obligaciones. A pesar de todo, tampoco esta situación es aceptable para la Iglesia. La
acción pastoral tratará de hacer comprender la necesidad
de coherencia entre la elección de vida y la fe que se profesa,
e intentará hacer lo posible para convencer a estas personas a
regular su propia situación a la luz de los principios cristianos.
Aun tratándoles con gran caridad e interesándoles en la
vida de las respectivas comunidades, los pastores de la Iglesia no podrán
admitirles al uso de los sacramentos. |