CLASIFICACION
DE LOS
DOCUMENTOS
PONTIFICIOS
(Documentos
del Papa)
Los
Documentos Pontificios son importantes ya que todos tienen como autor
al Papa. La importancia del documento no se deduce tanto de su clasificación
(Encíclica, Constitución Apóstolica, etc.) como
de su contenido.
-
Cartas Encíclicas
- Epístola
Encíclica
- Constitución
Apostólica
- Exhortación
Apostólica
- Cartas
Apostólicas
- Bulas
- Motu
Proprio
Como
verificar si un documento es oficial:
- Si
es oficial aparece en el Acta Apostolicae Sedis. Si no se tiene acceso
a esta acta, se puede verificar con el periódico del Vaticano:
L'Osservatore Romano que se publica en español y otros idiomas.
- El
lenguaje oficial y la versión típica para todos los
documentos eclesiales es el latín.
CARTAS
ENCICLICAS
Del
Latín Literae encyclicae, que literalmente significa "cartas
circulares". Las encíclicas son cartas públicas
y formales del Sumo Pontífice que expresan su enseñanza
en materia de gran importancia. Pablo VI definió la encíclica
como "un documento, en la forma de carta, enviado por el Papa a
los obispos del mundo entero".
Las
encíclicas se proponen:
- Enseñar
sobre algún tema doctrinal o moral
- Avivar
la devoción
- Condenar
errores
- Informar
a los fieles sobre peligros para la fe procedentes de corrientes culturales,
amenazas del gobierno, etc.
Por
definición, las cartas encíclicas formalmente tienen el
valor de enseñanza dirigida a la Iglesia Universal. Sin embargo,
cuando tratan con cuestiones sociales, económicas o políticas,
son dirigidas comúnmente no solo a los católicos, sino
a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Esta
práctica la inició el Papa Juan XXIII con su encíclica
Pacem in terris (1963). En algunos casos, como el de la encíclica
Veritatis splendor (1993) de Juan Pablo II, el Papa solo incluye en
su saludo de apertura, a los Obispos, aunque él pretenda la doctrina
de la encíclica para la instrucción de todos los fieles.
Esto tiene su razón de ser en el hecho de que los Obispos son
los Pastores que deben enseñar a los fieles la doctrina.
Debido
al peso y la verdad que contienen, todo fiel debe concederle a las encíclicas
asentimiento, obediencia y respeto. El Papa Pío XII observó
que las encíclicas, aunque no son la forma usual de promulgar
pronunciamientos infalibles, si reflejan el Magisterio Ordinario de
la Iglesia y merece ese respeto de parte de los fieles (Humani generis,
1950).
El
título que se le da a la encíclica se deriva de sus primeras
palabras en latín. Por ejemplo la encíclica del Papa Pablo
VI sobre la inmoralidad de la contracepción, se tituló
Humanae vitae, (Vida Humana).
Breve
Historia:
La
encíclica es una forma muy antigua de correspondencia eclesiástica,
que denota de forma particular la comunión de fe y caridad que
existe entre las varias "iglesias", esto es, entre las varias
comunidades que forman la Iglesia.
A
principios de la Iglesia, los obispos frecuentemente enviaban cartas
a otros obispos para asegurar la unidad en la doctrina y vida eclesial.
- Benedicto
XIV (1740-1758), revivió la costumbre, enviando "cartas
circulares" a otros obispos. Estas cartas papales tocaban temas
de doctrina, moral o disciplina, afectando a toda la Iglesia.
- Con
Gregorio XVI (1831-1846), el término "encíclica"
se hizo de uso general.
- León
XIII (1878-1903), excedió por más del doble el número
de encíclicas escritas de su predecesor Pío IX (1846-1878),
con 75 encíclicas en total. León XIII también
cambió el énfasis del tono de las encíclicas,
el cual había sido preeminentemente condenatorio. El comenzó
a esbozar una idea rápida, de forma positiva, de como la Iglesia
debía responder a los problemas concretos, especialmente en
el orden ético-social. El acercamiento innovador de León
XIII, popularizó las encíclicas como puntos de referencia,
no solo para la doctrina Católica pero también, para
muchos programas de acción.
- El
Papa Juan Pablo II ha escrito hasta hoy (1999) 13 encíclicas,
todas ellas unas joyas que iluminan las doctrinas y valores morales
más importantes.
En
los Pontificados del siglo XX, el número de encíclicas
publicadas ha variado ampliamente:
Papa
San Pío X (1903-1914) 16 encíclicas
Benedicto
XV (1914-1922) 30 encíclicas
Pío
XI (1922-1939) 41 encíclicas
Pío
XII (1939-1958) 8 encíclicas
Juan
XXIII (1958-1963) 7 encíclicas
Pablo
VI (1963-1978) 9 encíclicas
Juan
Pablo III (1978- 1998) 13 encíclicas
Tipos
de Encíclicas
De
acuerdo a la materia de que tratan, las encíclicas pueden ser:
1.
Encíclicas Doctrinales.
Desarrollan
extensamente la doctrina que el Papa propone en la misma. Muchas de
estas han marcado significativamente la vida de la Iglesia. Entre las
más recientes están:
- Mistici
Corporis Christi (1943), del Papa Pío XII, sobre la Iglesia
como el Cuerpo Místico de Cristo.
- Divino
afflante Spiritu (1943), del Papa Pío XII, promoviendo los
Estudios Bíblicos.
- Mediator
Dei (1947), del Papa Pío XII, sobre la Sagrada Liturgia.
- Mysterium
fidei (1965), del Papa Pablo VI, sobre la Eucaristía.
- Redemptor
hóminis (1979), del Papa Juan Pablo II, sobre la redención
y la dignidad del hombre.
- Dives
in misericordie (1980), del Papa Juan Pablo II, sobre la Divina Misericordia.
- Dominum
et vivifiantem (1986), del Papa Juan Pablo II, sobre el Espíritu
Santo en la vida de la Iglesia y del mundo.
Algunas
buscan clarificar opiniones teológicas erróneas explicando
el error y enseñando la doctrina ortodoxa:
- Humani
generis (1950), del Papa Pío XII, lidió con falsas opiniones
que amenazaban socavar los fundamentos de la doctrina Católica.
- Humanae
vitae (1968), del Papa Pablo VI, reafirmó la enseñanza
de la Iglesia sobre la contracepción.
- Vertatis
splendor (1993), del Papa Juan Pablo II, trata sobre las cuestiones
fundamentales de la teología moral, advirtiendo sobre los peligros
presentados por las teorías morales del consecuencialismo y
el proporcionalismo. Para combatir estas opiniones, del Papa Juan
Pablo II, enfatizó la enseñanza tradicional de que algunos
actos, en sí mismos, son "intrínsecamente malos".
- Evangelium
vitae (1995), del Papa Juan Pablo II, profundizó sobre la enseñanza
de la Iglesia acerca de la defensa y dignidad de la vida humana.
Otros
documentos del magisterio ordinario que han tenido un gran impacto en
la vida de la Iglesia son las llamadas "encíclicas
sociales". Desde el final del siglo XIX, los Papas han
formulado una doctrina social que ha enriquecido la tradición
de la Iglesia. Mientras que son articuladas en diferentes maneras y
aplicadas a varios problemas, el corazón de las enseñanzas
de los Papas ha sido la defensa de la persona humana creada a imagen
y semejanza de Dios.
Las
encíclicas sociales:
Rerum
novarum (1891), sobre los problemas del capital y el trabajo. PapaLeón
XIII Quadragésimo anno (1931), sobre la reconstrucción
del orden social. Pío XI Mater et magistra (1961), sobre el Cristianismo
y el progreso social. Juan XXIII Populorum progresio (1967), sobre el
desarrollo de los pueblos. Pablo VI Laboren exercens (1981),sobre el
trabajo humano. Juan Pablo II Sollicitudo rei socialis (1987), sobre
la preocupación social de la Iglesia. Del Papa Juan Pablo II
Centesimus annus (1991), sobre varias cuestiones de la doctrina social.
Juan Pablo II.
2.
Encíclicas Exhortatorias
Algunas
encíclicas tratan específicamente sobre temas más
espirituales. Su propósito principal es ayudar a los católicos
en su vida sacramental y devocional. Al no estar enmarcadas en vista
a una controversia doctrinal o teológica, estas encíclicas
expanden la dimensión del misterio Cristiano, como una ayuda
para la Piedad.
Ejemplos
de éstas encíclicas son:
- Haurietis
aquas (1956) del Papa Pío XII, sobre la devoción al
Sagrado Corazón
-
Redemptoris mater (1987)del Papa Juan Pablo II, sobre el papel de
la Virgen María en la vida de la Iglesia peregrina.
3.
Encíclicas Disciplinares
De
vez en cuando, hay encíclicas que tratan cuestiones particulares
disciplinarias o prácticas. Ejemplos de estas son:
- Fidei
donum (1957) del Papa Pío XII, esta comenzó la transferencia
de muchos sacerdotes a las tierras de misión.
- Sacerdotalis
caelibatus (1967) del Papa Pablo VI, que reafirmó la tradición
latina del celibato sacerdotal.
EPISTOLAS
ENCICLICAS
Difiere
muy poco de las cartas encíclica. Las epístolas son poco
frecuentes y se dirigen primariamente a dar instrucciones en referencia
a alguna devoción o necesidad especial de la Santa Sede. Por
ejemplo: algún evento especial, como el Año Santo.
CONSTITUCION APOSTOLICA
Estos
documentos son la forma más común en la que el Papa ejerce
su autoridad "Petrina". A través de estas, el Papa
promulga leyes concernientes a los fieles. Tratan de la mayoría
de los asuntos doctrinales, disciplinares y administrativos. La erección
de una nueva diócesis, por ejemplo, se hace por medio de una
Constitución Apostólica.
Mientras
que al principio, dichas constituciones enunciaban normas legales y
continúan siendo principalmente documentos legislativos, tienen
ahora frecuentemente un fuerte componente doctrinal. Pertenecen al magisterio
ordinario del Papa.
Ejemplos:
- Sacrae
disciplinae (1983), del Papa Juan Pablo II, en la promulgación
del nuevo Código de Derecho Canónico.
- Pastor
bonus (1988), del Papa Juan Pablo II sobre el ministerio y organización
de la curia romana.
- Fidei
depositum (1992), del Papa Juan Pablo II, en la promulgación
del Catecismo Universal de la Iglesia Católica.
EXOHORTACION
APOSTOLICA
Estos
documentos generalmente se promulgan después de la reunión
de un Sínodo de Obispos o por otras razones. Son parte del magisterio
de la Iglesia.
Exhortaciones
apostólicas post-sinodales son:
- Evangelli
nuntiandi (1975) del Papa Pablo VI, sobre la Evangelización
del mundo moderno.
- Catechesi
tradendae (1979) del Papa Juan Pablo II, sobre la catequesis.
- Familiaris
consortio (1984) del Papa Juan Pablo II, sobre el papel de la familia
cristiana.
- Reconciliatio
et paenitentia (1984) del Papa Juan Pablo II, sobre la reconciliación
y la penitencia en la misión de la Iglesia.
- Redemptoris
custos (1989)del Papa Juan Pablo II, en la persona y misión
de San José en la vida de Cristo y la Iglesia.
CARTA
APOSTOLICA
Estos
documentos son cartas dirigidas a grupos específicos de personas.
Estas también pertenecen al Magisterio Ordinario.
Cartas
Apostólicas son:
Carta
apostólica a los jóvenes del Mundo, Juan Pablo II (1985).
Carta Apostólica a las Mujeres, Mulieris dignitatem, Juan Pablo
II (1988).
Carta Apostólica a las familias, Juan Pablo II (1994).
Carta Apostólica Tertio milenio adveniente, Juan Pablo II (1994),
sobre la preparación del Jubileo del año 2000.
Carta Apostólica Dies Domini, Juan Pablo II (1998), sobre el
Día del Señor.
BULA
Desde
el siglo sexto en adelante, la cancillería papal usó un
sello de plomo o de cera para autentificar sus documentos. La bula era
inicialmente un tipo de plato redondo con forma de disco que se aplicaba
a los sellos metálicos que acompañaban ciertos documentos
papales o reales.
Alrededor
del siglo XIII, empezó a significar no solo el sello en sí
mismo, sino el documento per-se. Desde ahí hasta el siglo XV,
la bula era un término amplio que designaba la mayoría
de los documentos papales.
Durante
el pontificado del Papa Eugenio IV(1431) comenzó un cambio. Ya
existía una delineación de documentos papales, por ejemplo,
en el 1265 el Papa Clemente IV escribió a un sobrino y usó,
no una bula sino un sello de cera que tenía la impresión
del anillo del pescador.
El Papa
Eugenio IV, efectuó cambios administrativos para remover el lento
sistema de las bulas, reemplazándolo con una variedad de documentos,
siendo el más notable el "breve apostólico".
Las bulas
continuaron siendo utilizadas, sin embargo, en ciertos momentos en conjunción
con los breves. Un ejemplo de este caso fue bajo el pontificado del
Papa Julio II (1503-1513), quien primero otorgó un breve concediendo
la dispensación al Rey Enrique VIII de Inglaterra para casarse
con Catalina de Aragón y luego otorgó una bula.
Por costumbre
la bula tiene una inscripción en la cual el Papa utiliza el título
Episcopus Servus Servorum Dei (El Siervo de los Siervos de Dios). Este
título fue adoptado muy probablemente por el Papa San Gregorio
I (Magno; 590-604), ya que el había escogido este título
como protesta contra el patriarca de Constantinopla, Juan el Rápido,
quien se hacía llamar el "Patriarca Ecuménico".
Se popularizó su uso en el 1800.
Una colección
de bulas es llamada "bullarium".
Algunos
documentos papales reciben el nombre de bula de forma equivocada. Un
ejemplo es la Constitución Apostólica Munificentissimus
Deus (1950), promulgada por el Papa Pío XII cuando definió
el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen a los Cielos.
Este documento es llamado frecuentemente con el nombre de "bula".
MOTU
PROPRIO
Son documentos
papales que contienen las palabras "Motu proprio et certa scientia".
Significa que dichos documentos son escritos por la iniciativa personal
del Santo Padre y con su propia autoridad.
Ejemplos:
Carta
Apostólica dada en forma de Motu Proprio Ad tuendam fidem(1998)
de Juan Pablo II, con la cual se introducen algunas normas en el Código
de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las
Iglesias Orientales.
Es conveniente
notar que solamente la enseñanza dirigida a toda la Iglesia Universal
expresa el Magisterio Ordinario en su sentido pleno. Los discursos Ad
limina , dados a los obispos de una región particular y los discursos
dados durante las visitas a los diferentes países, no pertenecen,
en el mismo grado, al Magisterio Ordinario como aquellos discursos dirigidos
a la Iglesia Universal. Sin embargo hay que notar que cuando el Papa
enseña, aunque sea a una región particular, frecuentemente
se refiere a verdades que ya eran del magisterio.
El Papa,
con mucha frecuencia, trata cuestiones sociales, económicas y
políticas específicas con el propósito de derramar
sobre las mismas la luz del Evangelio. Aparte de enseñar ciertos
principios morales, también usualmente recomiendan formas de
acción práctica. Estas últimas proposiciones merecen
respetuosa consideración, pero no llaman al ejercicio del asentimiento
religioso de la misma manera que lo exige la enseñanza en fe
y moral. Los católicos son libres para presentar soluciones prácticas
alternativas, siempre y cuando acepten los principios morales expuestos
por el Papa. En todo caso la autoridad del Papa merece profundo respeto.