| |
Párrafo
5: LA COMUNION DE LOS SANTOS
Después de haber confesado "la Santa Iglesia católica",
el Símbolo de los Apóstoles añade "la comunión
de los santos". Este artículo es, en cierto modo, una explicitación
del anterior: "¿Qué es la Iglesia, sino la asamblea
de todos los santos?" (Nicetas, symb. 10). La comunión de
los santos es precisamente la Iglesia.
"Como todos los creyentes forman un solo cuerpo, el bien de los unos
se comunica a los otros ... Es, pues, necesario creer que existe una comunión
de bienes en la Iglesia. Pero el miembro más importante es Cristo,
ya que El es la cabeza ... Así, el bien de Cristo es comunicado
a todos los miembros, y esta comunicación se hace por los sacramentos
de la Iglesia" (Santo Tomás, symb.10). "Como esta Iglesia
está gobernada por un solo y mismo Espíritu, todos los bienes
que ella ha recibido forman necesariamente un fondo común"
(Catech. R. 1, 10, 24).
La expresión "comunión de los santos" tiene entonces
dos significados estrechamente relacionados: "comunión en
las cosas santas ['sancta']" y "comunión entre las personas
santas ['sancti']".
"Sancta sanctis" [lo que es santo para los que son santos] es
lo que se proclama por el celebrante en la mayoría de las liturgias
orientales en el momento de la elevación de los santos Dones antes
de la distribución de la comunión. Los fieles ["sancti"]
se alimentan con el cuerpo y la sangre de Cristo ["sancta"]
para crecer en la comunión con el Espíritu Santo ["Koinônia"]
y comunicarla al mundo.
I. LA COMUNION
DE LOS BIENES ESPIRITUALES
En la comunidad primitiva de Jerusalén,
los discípulos "acudían asiduamente a la enseñanza
de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del
pan y a las oraciones" (Hch 2, 42):
La comunión en la fe. La fe de los fieles es la fe de la Iglesia
recibida de los Apóstoles, tesoro de vida que se enriquece cuando
se comparte.
La comunión de los sacramentos. "El fruto de todos los Sacramentos
pertenece a todos. Porque los Sacramentos, y sobre todo el Bautismo que
es como la puerta por la que los hombres entran en la Iglesia, son otros
tantos vínculos sagrados que unen a todos y los ligan a Jesucristo.
La comunión de los santos es la comunión de los sacramentos
... El nombre de comunión puede aplicarse a cada uno de ellos,
porque cada uno de ellos nos une a Dios ... Pero este nombre es más
propio de la Eucaristía que de cualquier otro, porque ella es la
que lleva esta comunión a su culminación" (Catech.
R. 1, 10, 24).
La comunión de los carismas : En la comunión de la Iglesia,
el Espíritu Santo "reparte gracias especiales entre los fieles"
para la edificación de la Iglesia (LG 12). Pues bien, "a cada
cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho
común" (1 Co 12, 7).
"Todo lo tenían en común" (Hch 4, 32): "Todo
lo que posee el verdadero cristiano debe considerarlo como un bien en
común con los demás y debe estar dispuesto y ser diligente
para socorrer al necesitado y la miseria del prójimo" (Catech.
R. 1, 10, 27). El cristiano es un administrador de los bienes del Señor
(cf. Lc 16, 1, 3).
La comunión de la caridad : En la "comunión de los
santos" "ninguno de nosotros vive para sí mismo; como
tampoco muere nadie para sí mismo" (Rm 14, 7). "Si sufre
un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro
es honrado, todos los demás toman parte en su gozo. Ahora bien,
vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte"
(1 Co 12, 26-27). "La caridad no busca su interés" (1
Co 13, 5; cf. 10, 24). El menor de nuestros actos hecho con caridad repercute
en beneficio de todos, en esta solidaridad entre todos los hombres, vivos
o muertos, que se funda en la comunión de los santos. Todo pecado
daña a esta comunión.
II. LA COMUNION ENTRE LA IGLESIA
DEL CIELO Y LA DE LA TIERRA
Los tres estados de la Iglesia. "Hasta
que el Señor venga en su esplendor con todos sus ángeles
y, destruida la muerte, tenga sometido todo, sus discípulos, unos
peregrinan en la tierra; otros, ya difuntos, se purifican; mientras otros
están glorificados, contemplando `claramente a Dios mismo, uno
y trino, tal cual es'" (LG 49):
Todos, sin embargo, aunque en grado y modo diversos, participamos en el
mismo amor a Dios y al prójimo y cantamos en mismo himno de alabanza
a nuestro Dios. En efecto, todos los de Cristo, que tienen su Espíritu,
forman una misma Iglesia y están unidos entre sí en él
(LG 49).
"La unión de los miembros de la Iglesia peregrina con los
hermanos que durmieron en la paz de Cristo de ninguna manera se interrumpe.
Más aún, según la constante fe de la Iglesia, se
refuerza con la comunicación de los bienes espirituales" (LG
49).
La intercesión de los santos. "Por el hecho de que los del
cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan
más firmemente a toda la Iglesia en la santidad...no dejan de interceder
por nosotros ante el Padre. Presentan por medio del único Mediador
entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que
adquirieron en la tierra... Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a
nuestra debilidad" (LG 49):
No lloréis, os seré más útil después
de mi muerte y os ayudaré más eficazmente que durante mi
vida (Santo Domingo, moribundo, a sus hermanos, cf. Jordán de Sajonia,
lib 43).
Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra (Santa Teresa
del Niño Jesús, verba).
La comunión con los santos. "No veneramos el recuerdo de los
del cielo tan sólo como modelos nuestros, sino, sobre todo, para
que la unión de toda la Iglesia en el Espíritu se vea reforzada
por la práctica del amor fraterno. En efecto, así como la
unión entre los cristianos todavía en camino nos lleva más
cerca de Cristo, así la comunión con los santos nos une
a Cristo, del que mana, como de Fuente y Cabeza, toda la gracia y la vida
del Pueblo de Dios" (LG 50):
Nosotros adoramos a Cristo porque es el Hijo de Dios: en cuanto a los
mártires, los amamos como discípulos e imitadores del Señor,
y es justo, a causa de su devoción incomparable hacia su rey y
maestro; que podamos nosotros, también nosotros, ser sus compañeros
y sus condiscípulos (San Policarpo, mart. 17).
La comunión con los difuntos. "La Iglesia peregrina, perfectamente
consciente de esta comunión de todo el Cuerpo místico de
Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo honró con
gran piedad el recuerdo de los difuntos y también ofreció
por ellos oraciones `pues es una idea santa y provechosa orar por los
difuntos para que se vean libres de sus pecados' (2 M 12, 45)" (LG
50). Nuestra oración por ellos puede no solamente ayudarles sino
también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor.
... en la única familia de Dios. "Todos los hijos de Dios
y miembros de una misma familia en Cristo, al unirnos en el amor mutuo
y en la misma alabanza a la Santísima Trinidad, estamos respondiendo
a la íntima vocación de la Iglesia" (LG 51).
RESUMEN
La Iglesia es "comunión de los santos": esta expresión
designa primeramente las "cosas santas" ["sancta"],
y ante todo la Eucaristía, "que significa y al mismo tiempo
realiza la unidad de los creyentes, que forman un solo cuerpo en Cristo"
(LG 3)
Este término designa también la comunión entre las
"personas santas" ["sancti"] en Cristo que ha "muerto
por todos", de modo que lo que cada uno hace o sufre en y por Cristo
da fruto para todos.
"Creemos en la comunión de todos los fieles cristianos, es
decir, de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican después
de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos
se unen en una sola Iglesia; y creemos igualmente que en esa comunión
está a nuestra disposición el amor misericordioso de Dios
y de sus santos, que siempre ofrecen oídos atentos a nuestras oraciones"
(SPF 30).
 
|
|