En
la mañana del día la Resurrección resonó
una gran noticia: “El sepulcro de Cristo está
vacío”. De ello fueron testigos, las mujeres
que muy de mañana se encaminaron al sepulcro de Cristo
y los apóstoles que fueron corriendo a ver, tras la
noticia de las mujeres. Ellos, a su vez, recibieron al Espíritu
Santo el día de Pentecostés y fueron ungidos
por Él en testigos del Resucitado. Ellos asumieron
con fe, amor y valentía la gran misión de dar
testimonio de Cristo hasta el martirio y proclamar su nombre
por todos los rincones de la tierra.
Y ahora, gracias a esa presencia del Espíritu Santo
en la Iglesia, ¡la noticia ha llegado a nosotros! De
muchos modos, en muchos momentos y en muchos lugares se ha
pregonado ese gozoso anuncio. Se pregonó hace más
de cuatrocientos años, cuando evangelizadores incansables
visitaron nuestras tierras y después de anunciarnos
a Jesucristo, nos bautizaron en el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo.
Pero de modo muy especial, esta noticia ha resonado en nuestro
suelo potosino el 31 de agosto de 1854, cuando por voluntad
del Padre celestial, nació nuestra Diócesis
de San Luis Potosí. Ella, nuestra Iglesia Madre, nos
ha llevado desde siempre y con amor en sus entrañas
maternales a todos los potosinos, nos ha alimentado incesantemente
con la delicia de los sacramentos y nos ha consolado con su
ternura. Siempre conducida por la misma fuerza del Espíritu
Santo y por la guía de sus doce obispos, ha dado a
luz a tantos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos muy
comprometidos con su fe.
Les
comunicamos de viva voz una alegre y gran noticia:
El
31 de agosto de 2004
Celebraremos los 150 años de vida
de nuestra Iglesia Potosina
Esta
noticia nos mueve a ENCONTRARNOS CON CRISTO, orando agradecidos
a Dios, pidiéndole perdón por nuestros pecados
y con un nuevo rostro de Iglesia, comprometiéndonos en
un arduo servicio evangelizador, amando preferencialmente a
los pobres y alejados.
Desde
ahora emprendemos una jornada de oración en todos los
rincones de nuestra Arquidiócesis y nos preparamos
y nos preparamos para la apertura de nuestro año jubilar,
el próximo 30 de agosto de 2003 en la Santa Iglesia
Catedral.
+
Luis Morales Reyes
Arzobispo de San Luis Potosí
