Por fin llegó el mes y el día de la fiesta, de
la fiesta electoral. Las autoridades civiles de carácter
autónomo como son el IFE, es decir Instituto Federal
Electoral y el CEE, es decir el Consejo Estatal Electoral han
venido haciendo su trabajo adecuadamente de cara a la ciudadanía
potosina sin mañas y sin ocultamientos del proceder previo
a estas elecciones del DOMINGO 6 DE JULIO DEL 2003.
Todo
hace suponer que los potosinos venimos participando, bien sea
desde los partidos u organizaciones políticas, bien sea
sin ninguna pertenencia pero con una conciencia seria y responsable
de que es clave nuestro voto para llegar a los consensos políticos
que permitan las reformas estructurales que le hacen tanta falta
a nuestra patria.
Los
diputados que nosotros elijamos, sobre todo a nivel federal
irán al Congreso de la Unión y a una con sus partidos
buscarán los acuerdos respectivos para seguir el rumbo
democrático que todos logramos en el 2000 pero que es
un proceso que no se da por terminado sino que hemos de asumir
todos a partir de nuestros representantes.
En
el caso de los diputados a nuestro Congreso del estado de igual
forma es importante que asuman las leyes pendientes y formulen
las nuevas que requieran la marcha y el desarrollo de nuestro
estado.
Por
lo que se refiere a la elección del próximo Gobernador
nadie puede soslayar la importancia y relevancia que reviste
ya que se trata de la persona que representará al Poder
Ejecutivo que es uno de los tres poderes del sistema de gobierno
democrático.
Nadie
puede quedarse fuera de la fiesta sin que recaiga sobre él
una culpabilidad grave por no participar activa y generosamente
con su Voto: Razonado, Personal, Libre y Secreto, buscando siempre
el bien de la comunidad en el que se juega nuestro propio bien.