Hacia nuestra

IX Asamblea
de jóvenes y adolescentes

Pbro. Tomás Cruz Perales




















 
 

En el caminar de los jóvenes y adolescentes de nuestra diócesis, se ha estimulado, desde hace ya varios años, un proyecto que ha regulado e inspirado el servicio de nuestra Iglesia para con ellos. Este proyecto, plasmado en un Plan de Pastoral, se ha estimulado se fortalecido en su estructuración, gracias a las asambleas juveniles diocesanas, en las cuales siempre se ha contado con la participación de animadores, delegados, coordinadores y asesores de grupos parroquiales, así como de los asesores de las pastorales específicas y de los movimientos apostólicos juveniles. Ahí, en las asambleas, se intercambian iniciativas, se detectan necesidades comunes y se buscan caminos de respuesta, todo esto se hace en comunión con nuestra Diócesis.

En la Asamblea juvenil de este año, queremos detenernos en el contexto histórico de la actual situación de los jóvenes y retomar algunas de las conclusiones de la Asamblea Diocesana de Pastoral (enero 2003). Entre dichas conclusiones nos interesa profundizar aquella que señala que los jóvenes son protagonistas en la construcción del Reino.

Queremos que en la próxima Asamblea Juvenil, que, con el favor de Dios, se realizará en Rioverde los días 2 y 3 de agosto los jóvenes y adolescentes vivan una experiencia de encuentro con Cristo Vivo, iluminen su propio caminar de cada día y así, fortalecidos respondan a los retos y dificultades que encuentran en su parroquia y en su propio ambiente joven.

He aquí algunas pautas que han animado la preparación de esta IX Asamblea Juvenil y de adolescentes:

Apoyo a procesos de formación integral.
Acompañamiento, cercano, comunitario e inculturado (asesoría y cultura juvenil)
Se ha alentado una espiritualidad centrada en el encuentro con Cristo Vivo.
Se esta promoviendo una pastoral orgánica en los distintos niveles.
Se esta fortaleciendo la pastoral de adolescentes en toda la Diócesis.

Ojalá, que tanto, nuestros sacerdotes, como religios@s, así como nuestr@s laic@s comprometid@s, nos ayuden a impulsar a los jóvenes y adolescentes, para que ellos sean como los grandes evangelizadores de esa gran masa de jóvenes y adolescentes que no es alcanzada todavía por la actividad pastoral diocesana (PDP 73).