DIOS
HABLA
Jn6, 1-13
Documentos:
informe de la ONU
Escasa participación de los países del mundo, para cumplir
metas a favor de la infancia.
Nueva
York, EU, 8 de junio, 2001 (CIMAC).- El mundo no ha logrado cumplir
con la mayoría de las metas fijadas por la Cumbre Mundial de
la Infancia porque no ha invertido lo suficiente, concluyó un
informe del Secretario General de la ONU, Kofi Aunan, dado a conocer
este jueves.
El
estudio fue presentado por la directora Ejecutiva de UNICEF, Carol Bellamy,
analiza los avances que se han hecho desde la celebración de
esa reunión hace 10 años. Este será documento de
trabajo de la próxima sesión especial de la Asamblea General
sobre la Infancia, a fines de septiembre.
El
informe señala que con muy pocas excepciones, los países
en desarrollo han destinado solamente entre el 12 y el 14 por ciento
de sus presupuestos a los servicios sociales básicos. Por su
parte, las naciones donantes otorgaron apenas entre el 10 y el 11 por
ciento de sus presupuestos de asistencia.
El
informe menciona varios logros. En los últimos 10 años,
63 países han logrado reducir en un tercio la mortalidad infantil
de menores de cinco años, y más de 100 países consiguieron
disminuirla en un quinto. La muerte de pequeños por enfermedades
diarreicas fue reducida a la mitad.
En
el mundo más niños van a la escuela que antes y como resultado
ha disminuido el analfabetismo, y gracias a la Convención sobre
los Derechos del Niño y de sus protocolos adicionales, se han
expuestos violaciones flagrantes.
Pero
en contrapartida, todavía mueren 10 millones de menores cada
año de enfermedades generalmente prevenibles y se calcula que
150 millones están desnutridos y 100 millones de niños
están fuera del sistema escolar, el 60 por ciento de esa cifra
son niñas.
REFLEXIONEMOS
Juan
Bosco es un sacerdote Santo que vivió en Turín, Italia,
a mediados del S. XIX. La ciudad ofrecía trabajo y medios para
vivir a los campesinos empobrecidos que acudían a trabajar en
la construcción o en las fábricas. También acudían
niños que vivían explotados en trabajos inhumanos sin
donde vivir y sin qué comer. Fácilmente caían en
la delincuencia o en los vicios. Dios puso allí a Juan Bosco
que comenzó a reunirlos los domingos en su Oratorio Festivo,
una especie de club infantil en el que daban a los pequeños esparcimiento,
doctrina, oración y capacitación para el trabajo. Pero
no era suficiente.
Muy
pronto se vio obligado a hospedar a unos niños sin hogar, y luego
a otros y a otros. Terminó por fundar una congregación
religiosa de hombres y de mujeres que se dedicaron al cuidado de los
niños de la calle, los famosos birrichines de Don Bosco.
En
México tenemos al Padre Watson y sus Pequeños Hermanos,
a Chinchachoma y su banda de niños de la calle, al pintoresco
Fray Tormenta que, literalmente, lucha por los niños de la calle
y a tantos otros héroes desconocidos que gastan su vida por los
niños. Ellos son don de Dios a una sociedad que produce, cada
vez más, niños en condición de calle. Un fenómeno
de deshumanización de la sociedad.
Un
fenómeno de la violencia y del abuso intrafamiliar. Un fruto,
también, de la desintegración familiar.
Nuestros
niños tienen hambre. Los niños indígenas marginados
del progreso desde siempre, los niños campesinos que trabajan
ya para arrancarle a la tierra el pan empapado en su sudor infantil,
los niños de los barrios urbanos que se enfrentan a la vida privados
de sus padres empeñados en trabajos absorbentes.
Tienen
hambre de pan material, pero también las otras hambres no menos
crueles.
Para saciar esa hambre Jesús multiplica los panes.
Los multiplica a través de tus manos que se abren para dar.
Dar un pan, pero, también, dar tu tiempo y dar lo que sabes.
Hombres y mujeres como tú se han decidido a saciar el hambre
de los niños.
Con
un amor que nace de su fe o con un amor simplemente humano, ese amor
que llaman altruismo, pero que es capaz de ver en cada niño a
un hermano que tiene necesidad de pan.
Ellos
multiplican los panes.
¿Y
tú?
DOCTRINA DE LA IGLESIA: Acción organizada o voluntariado
cristiano
216.
Para ello, se requieren iniciativas oportunas que sean capaces de abrazar
en el amor de Cristo a las personas que viven dentro de las diversas
formas de pobreza y marginación. Así mismo, se requiere
la capacidad de articular proyectos para incidir con efectividad, tanto
prepositiva como críticamente, en los procesos fundamentales
por los que atraviesa la vida de la sociedad incluyendo el ámbito
internacional.
Carta
Pastoral Del Encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos. Conferencia
del Episcopado Mexicano.
ORACIÓN
¡Míralos,
Jesús, tienen hambre!
y son apenas unos niños,
niños aún en el seno de sus madres,
o niños pequeñitos de la mano
de sus hermanos también niños.
Niños de las sierras, de la selva, de! desierto;
niños que no hablan castellano;
niños que sí lo hablan, pero que nadie los entiende;
niños sin padres o con padres ausentes.
¡Tienen hambre!
Mira, Jesús, aquí hay un pan,
mi pan de cada día que no puedo llevar a la boca
porque me miran esos ojos con hambre.
Toma
mi pan, bendícelo y multiplícalo.
Aquí estoy, Jesús, yo te ayudo,
déjame repartir tu pan multiplicado,
y enséñame a mí a multiplicarlo,
¿Qué sólo se necesita amor?
Dame entonces ese amor tuyo
para saciar todas las hambres del mundo.
¡Míralos, Jesús, tienen tanta hambre!
Y son apenas unos niños.