INTRODUCCION
Los
cristianos somos llamados por Dios para cumplir una misión para
con nosotros y con los demás. Pero este llamado que nos hace
Dios necesita de nuestra respuesta, no como una carga que hay que cumplir
sino como la búsqueda de hacer plena nuestra existencia al servicio
de Dios y de los hombres.
Los
cristianos estamos llamados por Dios para cooperar en su proyecto; es
decir, hacer trabajo pastoral. Jesús en su actuar llevó
a cabo el triple ministerio: fue el Rey que sirvió y defendió
a su pueblo, el Profeta que anunció la Buena Noticia y denunció
el pecado y la injusticia, el Sacerdote que ofreció su vida,
para que nosotros la tengamos. La Iglesia como continuadora del Proyecto
de Jesús, tiene como misión llevar a cabo el triple ministerio
de la misma manera que Jesús.
El
ministerio regio los cristianos lo vivimos a través de la Pastoral
Social.
PASTORAL
SOCIAL
La
Pastoral Social es la acción social por medio de la cual la Iglesia
se hace presente en la sociedad para construir el Reino de Dios entre
los hombres.
La
Pastoral Social debe buscar erradicar el pecado que hace sufrir a la
persona humana y que se manifiesta mediante: el desempleo, la desnutrición,
la violación de los derechos humanos, etc...
La
Pastoral Social es la aplicación de la Doctrina Social de la
Iglesia que ayuda a mantener unidad entre nuestra fe y nuestra vida.
Durante
mucho tiempo se ha negado el hecho de que la Iglesia tenga que ver con
cuestiones políticas, económicas o sociales, y con frecuencia
se oyen frases como:"La Iglesia nada tiene que ver con el mundo",
"La Iglesia no debe meterse en política", "no
es asunto de la Iglesia", etc. Sin embargo, las Sagradas Escrituras
son la fuente principal en la que se fundamenta el actuar social de
la Iglesia y por eso debe estar atenta a la realidad.
Dt
24,14-15 "No explotarás al jornalero humilde y pobre, ya
sea uno de tus hermanos o un forastero que reside en tu tierra, en tus
ciudades. El mismo día le darás su salario, y el sol no
se pondrá sobre esta deuda; porque es pobre, y de ese salario
depende su vida. Así no clamará contra tí a Yahvé,
y no te cargarás con un pecado".
Is
1,11-17 "¿A mí que tanto sacrificio vuestro?- dice
Yahvé-. Harto estoy de holocaustos de carneros, de sebo de cebones;
y sangre de novillos y machos cabríos no me agrada, cuando venís
a presentaros ante mí. ¿Quién ha solicitado de
vosotros esa pateadura de mis atrios? No sigáis trayendo oblación
vana: el humo de incienso me resulta detestable. Novilunio, sábado,
convocatoria: no tolero falsedad y solemnidad. Vuestros novilunios y
solemnidades aborrece mi alma: me han resultado un gravamen que me cuesta
llevar. Y al extender vosotros vuestras palmas, me tapo los ojos para
no veros. Aunque menudéis la plegaria, yo no oigo. Vuestras manos
están de sangre llenas: lavaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías
de delante de mi vista, desistid de hacer el mal, aprended a hacer el
bien, buscad lo justo, dad sus derechos al oprimido, haced justicia
al huérfano, abogad por la viuda".
En
estas lecturas vemos cómo se proclama el derecho del pobre y
oprimido y cómo los sacrificios, ayunos y oraciones no valen
ante los ojos de Dios si no se respeta el derecho del pobre.
En
el Nuevo Testamento Jesús es más claro con respecto a
estas enseñanzas, porque él mismo denuncia la riqueza
como instrumento de opresión y hace de la pobreza una condición
para ser discípulo. Jesús predica el amor, la justicia
y defiende el derecho del pobre.
Lc
16,19-31 "El rico malo y Lázaro el pobre"
Mt
25, 31-46 "Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos
más pequeños, a mí me lo hicisteis".
Mt
5, 1-11 Las Bienaventuranzas
Lc
1, 46-54 "Exaltó a los humildes, a los hambrientos colmó
de bienes..."
Además
hay documentos de la Iglesia que fundamentan este ministerio regio que
todos los bautizados estamos llamados a ejercer. Tales como: Rerum Novarum,
encíclica del Papa León XIII, conocida como la primera
encíclica social que habla de las condiciones en que se encontraban
los obreros y defendió los derechos de los trabajadores, en el
contexto de la Revolución Industrial que se inició en
Europa a mediados del siglo XIX.
La
Pastoral Social tiene 3 niveles de acción que son :
La
asistencia social.
A
través de ella compartimos al otro lo que se tiene, es decir
ayudar al necesitado. Cuando nosotros separamos esta realidad del amor
cristiano hacemos del hermano un limosnero, se hace al hombre objeto
y dependiente de quien le da el apoyo. Esta acción debe ser un
proceso de liberación; y la ayuda inmediata que se otorga debe
ir encaminada al crecimiento del hombre, impulsarlo hacia la promoción
humana y hacia la concientización.
En Lc 9, 10-17; Mt 14,15-19 o Lc 5, 12-14 se presenta la práctica
de Jesús en cuanto a asistencia social. Esta reflexión
nos revela que es una acción que da vida; que nos descubre a
Cristo en el pobre; que despierta en el hombre la solidaridad y promueve
la solidaridad creativa y activa.
Tú,
¿qué podrías hacer para ayudar a nuestros hermanos
los pobres?
La
promoción humana
En
la primera acción damos respuesta al sufrimiento que contemplamos
en el hermano y que despierta en nosotros el sentimiento de ayuda y
solidaridad. Es respuesta pues a las necesidades urgentes. Pero si nuestro
hermano contara con las herramientas necesarias (capacitación
y organización) sería capaz de salir adelante.
Propiciar
esta realidad es campo de la promoción humana, ella constituye
el segundo nivel de la Pastoral Social, la cual tiene como objetivo
despertar la conciencia del hombre y capacitarlo para que él
mismo sea quien busque la solución a su problemática concreta.
Recuperar la dignidad de la persona es el fin de la promoción
humana.
"La
promoción humana educa para la convivencia, da impulso para la
organización, fomenta la comunicación cristiana de bienes,
ayuda de modo eficaz a la comunión y a la participación"
(Puebla 477)
"La
promoción humana debe llevar al hombre y a la mujer a pasar de
condiciones cada vez menos humanas, a condiciones cada vez más
humanas, hasta llegar al pleno conocimiento de Jesucristo" (Populorum
Progressio 20,21)
Cuando
Jesús y sus apóstoles sanaban algún enfermo, lo
más importante no era sólo el hecho del milagro de devolverle
la salud, sino sobre todo que les daba la oportunidad de reintegrarse
a la sociedad y de recuperar como los demás su dignidad de hijos
de Dios, como lo muestra Mc 1,40-45; Lc 8,26-32 y 38-39
"Dale
a un hombre un pescado y lo alimentarás por un momento.....
Enséñale a pescar y tendrá para comer toda su vida"
La
concientización social
Vemos que las necesidades de nuestros hermanos no se resuelven sólo
con acciones inmediatas, sino para que el pobre salga verdaderamente
adelante, requiere otro tipo de acciones que le permitan ir descubriendo
las causas de su situación y vaya buscando cómo combatirlas.
La
tercera dimensión de la Pastoral Social es la Conciencia Social,
de las tres es la que implica más riesgo y compromiso. La conciencia
social se da cuando descubrimos las relaciones injustas de opresión
y explotación entre los seres humanos y nos comprometemos para
tratar de cambiarlas.
El
actuar en el nivel de la conciencia social tiene una dimensión
política, porque busca el bienestar común, mediante la
organización popular. Es decir, el pueblo pobre se moviliza con
voluntad y conciencia para defender su vida y su dignidad.
Este
nivel de la pastoral social implica luchar contra las estructuras de
poder, remueve intereses de todo tipo y compromete a los cristianos
a hacer causa común con los hermanos pobres y oprimidos, es decir,
significa dar testimonio del verdadero amor cristiano, como Jesús
lo hizo.
¿Cuál
es nuestra actitud ante las situaciones de injusticia?
Ejemplo de estas
acciones de la Pastoral Social son: