¿QUE ES
LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA?

 

Podemos afirmar que nuestra realidad está marcada por la injusticia social. Los seres humanos enfrentan situaciones de opresión que van llevando, poco a poco, a una brecha enorme que separa a los que más tienen de los que cuentan únicamente con lo indispensable para sobrevivir.

Los sistemas políticos basados en reglas económicas, favorecen dicha desigualdad y provocan conflictos sociales que llevan al deterioro de una sociedad plagada de antivalores. El anuncio de la Buena Nueva y la construcción del Reino, en el que imperen la paz, la justicia, y el amor al prójimo, son aspiraciones que la Iglesia trata de lograr mediante enseñanzas de su Doctrina Social.

Los cristianos, como miembros de la Iglesia no debemos cerrar los ojos, y pasar por alto los problemas sociales; por el contrario, debemos actuar según nos lo indica la Doctrina Social de la Iglesia.

La Doctrina Social de la Iglesia son enseñanzas y orientaciones que nos da el Magisterio de la Iglesia, para que la comunidad cristiana unida con los demás, trabaje en la liberación integral de los hombres y en la construcción de la nueva sociedad.

La Doctrina Social de la Iglesia (también llamada enseñanza social) debe responder a los desafíos y problemas graves que surgen en nuestra realidad. La opción de la Iglesia como la de Cristo, es por el pobre y contra la pobreza.

La inclusión de la Iglesia en el terreno social es profético: la denuncia de todo lo que mata al hombre y el anuncio de una Buena Nueva, el reino de justicia que todos hemos de construir desde el pobre y con el pobre.

La Iglesia se debe preocupar de lo social, porque los problemas sociales tienen su origen y raíz en el pecado de los hombres, en la descristianización de la sociedad y el olvido de los valores espirituales.

La Doctrina Social no puede ser algo terminado. La evolución constante de la realidad obliga a una elaboración permanente de acuerdo a situaciones históricas concretas. Nuestra conducta social es parte integrante del seguimiento de Cristo.

La fuente principal de la Doctrina Social de la Iglesia es por supuesto la Sagrada Escritura; además la enseñanza de los Padres de la Iglesia, sus grandes teólogos y especialmente el Magisterio de los últimos Papas, a partir de León XIII, en 1981, complementan la importantísima experiencia social cristiana.


BASES Y FUNDAMENTOS DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

ANTIGUO TESTAMENTO

Dt 24, 14-15; Is 1, 10-17 y Am 5, 21 y 8, 4-8. Muestran cómo la Doctrina Social de la Iglesia tiene su origen en el Antiguo Testamento, desde que se inicia la historia de la salvación se busca acabar con la injusticia social y el pecado social.

En diferentes pasajes del Antiguo Testamento se habla del derecho del pobre, de los marginados. Se busca el bien del prójimo que no puede ser robado, ni codiciado.

Se denuncia la explotación del trabajador, las formas de explotación y dominación, es decir, todos los antivalores.

La denuncia de la injusticia de los ricos es muy fuerte, y los cultos y sacrificios espirituales no se toman en cuenta si no se respeta el derecho del pobre. Yahvé se vuelve insensible a todas estas celebraciones de los ricos: sólo ve en ellos hipocresía cuando no se acompañan de justicia.


NUEVO TESTAMENTO

En el Nuevo Testamento vamos a tener, a través de Jesús, una orientación y enseñanzaza de cómo actuar ante la realidad concreta en que vivimos.

Lc 16, 9-15; 19, 1-10 y 16, 19-31; Jn 8,3-11; Mt 5, 17-24 y 23, 27-28 nos muestran a Jesús en diversas actitudes que podemos aprender. Nos presentan cómo Jesús predica el amor y lo demuestra en diversas circunstancias.

Jesús proclama no solo el derecho del pobre, sino que denuncia la riqueza mal adquirida o excesiva.

Nos enseña también cómo deben ser las relaciones sociales, es decir, cómo debemos de llevarnos los hombres y qué debemos hacer para vivir en un mundo diferente, más justo y más humano.

 

DOCUMENTOS

 

¿Cómo podríamos comprometernos,
para lograr alcanzar la justicia que Jesús
quiere implantar en el mundo?

 

 

Cuadernos de Pastoral Social No 1, Sergio López Guerrrero, Teódulo Guzmán Anell, s.j. Kolping-Xalapa. Arquidiócesis de Xalapa, México 1997