UNA GRAN REALIDAD:
¡DIOS TE AMA!


¡Dios te ama y quiere lo mejor para ti!

Dios te ha creado por amor gratuito de su providencia, y en su infinito amor desea que todos y cada uno de los seres humanos vivamos eternamente junto a El. Nuestro Dios es un Dios que gratuitamente nos comparte su existencia, que de la nada nos creó con la finalidad de que gocemos de su amor eternamente (Cf. CEC 356). Esta es una oferta de vida y felicidad en plenitud que Dios mismo nos ofrece (Cf. Jn 10,10).

Dios ama a cada uno personalmente. Dios quiere lo mejor para el hombre y con su infinito poder le pone todo en sus manos.

Dios te llama personalmente por tu nombre a la existencia, te dice:

"No temas, te he llamado por tu nombre, tú eres mío. Eres precioso a mis ojos, eres estimado y Yo te amo. No temas que yo estoy contigo", te dice a través del profeta Isaías (Is 43,1-5) y te quiere llevar a la realización plena de su plan de amor y saciar los anhelos más profundos de tu corazón:

"Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia"
(Jn 10,10).

Todo cuanto existe ha sido creado por Dios y ha sido creado bueno, muy bueno. Así nos lo muestra en el libro del Génesis (Cf. Gn 1,4.10.12.18.21.31), pero su amor por ti, por nosotros no sólo se muestra en la creación (Cf. CEC 299), sino ante todo en la nueva creación es decir, en la redención, haciéndonos criaturas nuevas por los méritos de Jesucristo, su Hijo amado (Cf. Ef 2, 5).

 

Dios es amor, nos lo ha manifestado
enviando al mundo a
su Hijo único para que vivamos por él

(1 Jn 4, 8-9)

 

Se trata de un amor que es eterno por eso te dice: "con amor eterno te he amado" (Jr 31, 3); es más, "Dios mismo es una eterna comunicación de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo y nos ha destinado a participar de Él" (CEC 221) a disfrutar de ese amor.

Dios invita al ser humano a realizarse plenamente y le promete un camino, una ruta que lo llevará a participar de la misma vida de Dios.

Dios explica al hombre sus orígenes y le da las bases para vivir el presente abierto al futuro con gran paz y gozo, pues el hombre en Dios encuentra su razón de ser.

"Dios invisible por la abundancia de su amor, habla a los hombres como amigos y trata con ellos a fin de invitarlos y recibirlos en su compañía... por mediación de Cristo, la Palabra hecha carne y en el Espíritu Santo, los hombres pueden llegar al Padre y participar de la naturaleza divina"
(DV 2).

 

Te ama de manera íntima donde tú eres más tú, te ama tal como eres. Para El somos únicos, inconfundibles.

Te ama de manera fiel: siempre y jamás te abandona.

Te ama de modo respetuoso: no te manipula ni te chantajea. Respeta tu libertad, recuerda que busca tu amistad de una manera libre, voluntaria de tu parte.

Te ama de modo gratuito: con un amor mayor de lo que imaginas y más de lo podamos cualquiera merecer. Sin condiciones, no tienes que ser bueno o de tal manera, Dios te ama y ya.

Te ama de modo personal: Su amor es personal para ti María, Juan, Oscar, Ramón, Susy o como te llames, su amor es para ti y se te da a conocer en plenitud a través de su Hijo.

Te ama de modo paternal: es Padre misericordioso y providente que nos trata como hijos. Que te busca sin cansarse, que te espera, que esta dispuesto a recibirte sin barrera, con los brazos abiertos.

 

¡Si lo comprendiéramos y sintiéramos este Amor!
no andaríamos buscando el amor en cosas, lugares o personas,
que jamás nos lo podrán dar.

Porque el amor de Dios es insustituible.
¡Nadie puede amarte como El!

 

¿Y tu, has experimentado verdaderamente este amor?
No es lo mismo saber que Dios te ama, a experimentarlo
verdaderamente en el corazón.


Déjate llenar de ese amor,
deja que estas amorosas palabras de Dios
resuenen en tu corazón y
te lleven a esta experiencia.

 

"No temas que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre y eres mío...
Y es que tú vales mucho para mí, eres valioso y yo te amo...
No temas, que Yo estoy contigo" (ls 43, 1-5).

"¿Acaso olvida una madre a su niño de pecho
sin compadecerse del hijo de sus entrañas?,
pues aunque ella se olvide, Yo no te olvidaré" (Is 49,15).

"Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio de El" (Jn 3,16-17)

"El amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envío a su Hijo como víctima por nuestros pecados" (1 Jn 4,10).

¿Qué sentimientos provocan en ti estas palabras?

Hoy no te canses de repetirlo en tu mente y en tu corazón, deja que sus palabras resuenen y se vuelvan tu más grande certeza.

Que ante toda situación, por difícil que sea, tú puedas decir:

¡DIOS ME AMA! ¡DIOS ME AMA!

 

También de manera personal revisa cómo estas en tu relación con Dios. Si comparas tu vida con:

Lluvia: tiempo en que empieza a verdear todo, hay muchas esperanzas, hay un crecimiento rápido, se notan ya los frutos.
Sequía: han aparecido las hojas amarillas, algunas caen en tierra. Existe desgano y poca esperanza, parece que todo empieza a morir, hay frío, soledad, indiferencia.

Que respuestas darías ante:

Dios en mi vida es...
En mi experiencia del Amor de Dios me siento en...
En el cuidado personal que Dios tiene de mí...
En mi deseo de hacer la voluntad de Dios...
En mi oración personal con Dios estoy en...
En la aceptación de mi vida...


¿Te gustaría que todo fuera diferente?
¿Que estás dispuesto a hacer?

 

Te invitamos a seguir adelante