MATRIMONIO Y ECONOMIA
 

 

No es preciso ser rico para casarse, sin embargo, se requiere de un mínimo para poder hacer frente a las necesidades y responsabilidades del matrimonio.

Una de las bases de la comunidad familiar es la solidaridad que se expresa entre sus miembros y una de sus principales funciones es la de brindar seguridad económica necesaria para la manutención de sus miembros, además de su desarrollo biológico, psicológico y social. Ningún matrimonio puede alcanzar sus metas sin un buen cuidado del aspecto económico, lo cual significa un adecuado manejo de los recursos que se tienen, que debe ser administrado por los dos.

Dios ha dejado en nuestras manos la responsabilidad de administrar los bienes de la creación y darles un uso solidario buscando el bien común. Según su voluntad, todo hombre tiene derecho a una vida digna, que le permita satisfacer sus necesidades básicas; desarrollar sus capacidades y habilidades a través del trabajo y descubrir en la convivencia los valores de la ternura, la comprensión, el amor, la justicia y la tolerancia. "El que siembra poco, poco cosecha, el que siembra mucho, mucho cosecha. Cada uno debe dar, según lo que haya recibido en su corazón y no de mala gana o a la fuerza "(2 Corintios 9,7).

La sociedad y la publicidad de los medios de comunicación nos puede encausar a una cultura consumista(del tener siempre más cosas, aunque no las necesitemos), hedonista (solo buscar el placer y nada más el placer) o permisivista (dejar que todos hagan lo que quieran) y podemos caer en el mal uso de nuestra economía con deterioro de nuestro matrimonio y patrimonio familiar.

La pareja debe manejar las dificultades económicas sin que ellas lleguen a ser un obstáculo para su relación, esto sólo se logra con la convivencia de los esposos basada en el diálogo, la comprensión y el apoyo mutuo sobre el bien común, encontrando entre ambos la mejor administración del los ingresos. La pareja debe aprender el arte de hacer un presupuesto, en donde la primera cosa que se debe tomar en cuenta es que los gastos vayan siempre en relación con los ingresos, para formar un patrón de vida de acuerdo con las posibilidades económicas. Las necesidades van a variar de familia en familia y en la misma familia hay diferencias según la época y las diferentes circunstancias que se les presenten.

Si en la vida de pareja se vive en un espíritu de apoyo emocional, social, físico y económico es probable que los ingresos familiares, ya sean pocos o muchos, no serán considerados como lo "tuyo y lo mío", sino como "lo nuestro", es decir aporte común y solidario para solventar las necesidades económicas básicas del hogar. "Todos los creyentes vivían unidos y compartían todo cuanto tenían" (Hechos 2,44). "La multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba como suyo lo que poseía, sino que todo lo tenían en común" (Hechos 4,32).

El presupuesto del hogar es la distribución realista con sobriedad o prudencia del dinero disponible, buscando el equilibrio entre los ingresos y los gastos y estableciendo prioridades justas y necesarias. Por lo que nuestros gastos los podemos clasificar en :

· Necesarios.- son gastos indispensables y que aseguran el bienestar integral de la familia como alimento, vestido, servicios públicos, transporte, salud, educación, recreación y vivienda.

· Utiles.- son inversiones que mejoran el nivel de vida, pero se puede prescindir de ellos como son un automóvil, aparatos eléctricos, juguetes, subscripciones a revistas, mejoras de la vivienda, etc.

· Superfluos.- son lujos a los que podemos acceder, siempre y cuando, se hayan cubierto los gastos necesarios y útiles y se deje un porcentaje de los ingresos(10%) para ahorro que tendrá como destino, cubrir los gastos imprevistos. Entre ellos están los viajes, los artículos de lujo o decoración, fiestas, vestidos según la moda, etc.

Criterios que se deben tomar en cuenta al planear un presupuesto:


· Elaborarlo sobre la base del amor recíproco y sinceridad de la pareja.

· Realizarse de común acuerdo con una visión serena, práctica y realista de la economía.

· Debe ser flexible, de modo que permita modificar decisiones imprudentes o erróneas.

· Requiere de disciplina de los esposos para llevarlo a la práctica.

· Tiene que tomar en cuenta la inflación gradual de la economía de la comunidad.

· Necesita de una evaluación periódica para verificar su eficacia o deficiencia.

Los casados no deben dejarse llevar por la ambición de tener más, trabajando en exceso, en perjuicio de la convivencia familiar, sin que se vea esto como pasividad, pues todo tiene que estar equilibrado siempre buscando mejorar sin perjudicar nuestra relación familiar.

Preguntas para reflexionar en forma individual y luego compartirlas con su pareja.

¿Quién es el que maneja la economía del hogar? y ¿por qué?
¿Los ingresos económicos familiares los veo como una economía común? y ¿por qué?
¿Cómo manejamos los proyectos económicos?
¿Cómo me gustaría que manejáramos los proyectos económicos?