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El
diálogo es una comunicación horizontal donde las
personas se tratan como iguales y se escuchan mutuamente. La comunicación
incluye el hablar y escuchar, ya que de nada sirve el hablar sin
escuchar; siendo esta una de las causas del fracaso entre las
relaciones humanas. "Hay un tiempo para rasgar, y otro para
coser; un tiempo para callar y otro para hablar" (Eclesiastés
3,7). |
El
diálogo es el fundamento de toda vida social, si este se suprime,
el grupo dejará de funcionar; con mayor razón cuando esto
sucede dentro del matrimonio, pues si los esposos no dialogan, entonces
deja de haber relación y dejarán de ser pareja.
Escuchar es más que oír, ya que oír es captar con
el oído ruidos y palabras de una manera más o menos distraída,
sin fijarse en el contenido o mensaje de lo que se oye. Escuchar es
oír con atención, es callar y concentrarse en lo que se
oye, es meterse en la mente y el corazón del otro, es tratar
de comprenderlo desde el punto de vista de él y no del mío,
es comprenderlo desde dentro tomando en cuenta su manera de pensar,
de reaccionar y de sentir. "Está siempre alerta para escuchar,
pero lento en responder" (Eclesiástico 5,11).
El diálogo y el amor se requieren mutuamente ya que se tiene
que dialogar para amar y amar para dialogar. El diálogo fomenta
el amor ya que los participantes en el diálogo tienen que olvidarse
de sí mismos y ver, más que todo, el bien del otro. Es
preciso aceptar al otro con su historia, su ambiente, sus cualidades,
sus defectos, sus ideas y sus sentimientos; pero esto solo se hace con
humildad. Acuérdense del respeto que se merece cada quién,
pues: "De la misma boca salen la bendición y la maldición"
(Santiago 3,10). El diálogo verdadero sirve para unirlos y fomentar
el amor; y no para pelear y discutir.
Los temas para dialogar son todos los detalles de la vida diaria. No
se necesita esperar asuntos o sucesos extraordinarios para hacerlo,
ya que mediante el diálogo se conocen nuestras ideas, deseos,
aspiraciones, ilusiones, problemas, limitaciones, fracasos, frustraciones,
tristezas, etc. "Hay mucho que decir, uno se cansaría de
tanto hablar; el ojo no terminará de ver, el oído nunca
terminará de oír" (Eclesiastés 1,8)
Reglas
para dialogar, especialmente en los momentos conflictivos:
1.- Querer dialogar con franqueza y autenticidad.
2.- Con amor teniéndonos comprensión y respeto mutuo.
3.- Con paciencia y perseverancia para poder encontrar la verdad.
4.- Con prudencia buscando el momento para decir ciertas cosas.
5.- Con tiempo suficiente y un ambiente adecuado, lejos de ruidos.
6.- En momentos de calma.
7.- No salirse del tema.
8.- No insultarse, dominándose con autocontrol.
9.- No sacar cosas del pasado.
10.- No interrumpir al otro cuando habla para poder escuchar y comprender.
11.- Tener una actitud de cambio, llevando a la práctica lo acordado.
12.- Terminar el diálogo.
Conviene
exponer los compromisos concretos que se incluyen en el compromiso global
de los que se casan. Cuando no sabemos a qué nos comprometemos
no estaremos dispuestos a cumplir. Y cuando estos compromisos no se
cumplen, es imposible que el matrimonio les traiga las satisfacciones
que ambos esperan. La verdad de la palabra está comprometida
en la conciencia que tienen los esposos acerca de los compromisos que
asumen y de la voluntad de cumplirlos en su vida.
1.
COMPROMISO DE VIVIR JUNTOS EN AFECTUOSA ARMONIA. La idea de lograr que
un matrimonio se desenvuelva dentro de los límites de una afectuosa
armonía quizá no resulte muy romántica, pero es
imperativa en un matrimonio bien logrado.
2. COMPROMISO DE MANTENER UNA RELACION SEXUAL SANA ENTRE AMBOS Y CON
NADIE MÁS. Dicho en otra forma, a mantener entre los dos una
relación sexual fiel, exclusiva y sana.
3. COMPROMISO DE FORMAR UNA UNIÓN ECONÓMICA. Las necesidades
y caprichos de ambos han de pagarse de unos ingresos comunes; ingresos
que tal vez aporte un sólo cónyuge o tal vez los dos.
4. COMPROMISO DE CONVIVIR LOS DOS CON LOS HIJOS. La pareja debe ser
consciente de que el ingreso de los hijos en sus vidas va a exigirles
cambios y adaptaciones que van a perturbar su comodidad a ambos.
5. COMPROMISO DE ACTUAR EN SOCIEDAD COMO UNA PAREJA CASADA. Esto significa
que ambos deben presentarse ante parientes y conocidos y ante el público
en general, como personas unidas por un lazo especial, exclusivo.
6. COMPROMISO DE DAR PREFERENCIA AL CONYUGE POR ENCIMA DE TODA OTRA
PERSONA. El esposo debe estar más atento a las necesidades y
a los sentimientos de su esposa que a los de su propia madre o de su
jefe.
7. COMPROMISO DE MANTENER ENTRE LOS DOS UNA INTIMA COMUNICACION QUE
INCLUYA IDEAS, SENTIMIENTOS Y ACTITUDES. La comunicación es fundamental
en el matrimonio. Sin ella no se mantiene la vida de pareja. Y no es
posible hacer matrimonio sin pareja.
8. COMPROMISO DE MUTUA AYUDA EN TODAS LAS FORMAS POSIBLES. Este compromiso
mira a hacer efectiva la solidaridad que debe caracterizar la forma
de vida de los que son esposos "en la alegría, en la adversidad
y en el dolor, en salud y en enfermedad, en pobreza y en prosperidad".
9. COMPROMISO DE PASAR MUCHO TIEMPO EN MUTUA COMPAÑIA. Durante
el matrimonio van a necesitar revisar con frecuencia las prioridades
de tiempo y la forma como aprovechan las oportunidades de estar juntos
y solos.
10. COMPROMISO DE FORMAR JUNTOS UNA RELACION QUE DURE INDEFINIDAMENTE.
Para los esposos cristianos significa el compromiso de indisolubilidad,
de empeñarse en una relación que nada ni nadie pueda romper:
"Lo que Dios ha unido, que nadie lo separe".
Para reflexionar
y compartir con tu pareja: