Organum,
primer esbozo de la polifonía partiendo del canto llano durante
la edad media. La palabra griega organon se aplicó al efecto
producido por las voces humanas que se asemejaba al sonido de un
órgano. Los comienzos de la polifonía se produjeron
añadiendo una nueva línea vocal (vox organalis) sobre
el canto llano preexistente (vox principalis). En el tratado del
siglo IX Musica Enchiriadis se define el simple organum como aquel
en el que ambas voces discurren paralelamente a intervalo consonante
de cuarta, quinta u octava. En el composite organum se duplica alguna
o todas las voces para producir una textura a tres o cuatro voces.
Para evitar disonancias no queridas como las cuartas aumentadas
la conducción rígidamente paralela se fue abandonando
con lo que apareció el organum paralelo modificado. Esto
produjo un mayor contrapunto y un planteamiento armónico
y cadencial, como se detalla en el Micrologus de Guido d'Arezzo
(1025?).
En
el Tropario de Winchester (comienzos del siglo XI) se incluyen 53
posibilidades melódicas para una voz organal. Esto lo permite
una notación más perfeccionada y unas capacidades
improvisatorias más desarrolladas. Hacia el año 1100
el organum libre se había extendido con la ampliación
de las posibilidades interválicas, el movimiento contrario,
el cruce de voces y las fórmulas cadenciales. Dos formas
distintas de organum evolucionaron: el tipo de nota contra nota
llamado diaphonia en un principio y discanto posteriormente, y el
nuevo estilo llamado todavía organum, pero en el que una
línea profusamente melismática se superpone a notas
de mayor duración que actúan como soporte armónico
de la primera. Este último estilo aparece en manuscritos
de finales del siglo XI y comienzos del siglo XIII en la abadía
de San Marcial de Limoges y en Santiago de Compostela (Codex Calixtinus).
El
organum melismático o llamado florido más conocido
se atribuye a Leoninus y a Pérotin, maestros de capilla de
la catedral de Notre Dame de París. El Magnus Liber Organi
de Leoninus (finales del siglo XII) es una antología de graduales,
aleluyas y responsorios seleccionados para fiestas religiosas. Estas
obras a dos partes fueron revisadas por Pérotin en torno
al año 1025 para intercalar breves secciones llamadas cláusulas
(clausuale) a tres o cuatro voces compuestas en estilo de discanto.
A
mediados del siglo XIII, el teórico Johannes de Garlandia
codificó tres formas de organum: el antiguo de nota sostenida,
el tipo copula en el que aparecía la nota sostenida pero
con una nueva notación rítmica, y el discanto, con
ritmo modal pero con un movimiento de las voces nota contra nota.
La evolución de la música medieval se basó
en el discanto adaptado al ámbito no litúrgico del
conductus y del motete. El término acabó definiendo
un tipo de polifonía anticuada basada en el canto llano.