Transición de una a otra tonalidad.
Para conseguir este cambio se usan armonías comunes a ambas
tonalidades, para culminar generalmente en una cadencia o bien en
la presentación del tema en una nueva tonalidad. Un factor
importante en la modulación es este acorde común, que
conecta ambas tonalidades. Por ejemplo, en la modulación de
do mayor a si bemol mayor el acorde común podría ser
el formado por fa, la y do (fa mayor) que es el acorde de IV (o subdominante)
en la tonalidad de do mayor, o el acorde de V (dominante) de la tonalidad
de si bemol mayor. La modulación es un recurso importante de
la música tonal dado que el uso de diferentes tonalidades dentro
de una composición es uno de los medios para obtener variedad
y para la construcción de obras a gran escala, como pueden
ser sinfonías y conciertos. Por ejemplo, en la música
de la época del clasicismo la modulación era el motor
principal de la forma sonata. Las modulaciones se producen especialmente
en los pasajes de transición, en las secciones que devuelven
al tema central y en las de desarrollo.
En
la música de finales del siglo XIX, los compositores como Richard
Wagner y Richard Strauss también escribieron modulaciones cromáticas,
con cambios que elevaban o bajaban la armonía en semitonos.
Por ejemplo, en un acorde mayor sobre do (la tríada do-mi-sol),
el mi podía descender un semitono y el sol elevarse en la misma
proporción para modular hacia un acorde de la bemol (do-mi
bemol-la bemol).