Canto
llano, canto oficial de la liturgia usado en la iglesia católica,
más comúnmente denominado canto gregoriano.
Se divide en dos tipos básicos: el responsorio, utilizado
para recitar salmos y la antífona, un modelo más
melódico. Después de que su forma fue establecida
por el papa Gregorio I a finales del siglo VI, se reformó
a inicios del siglo XVII y una vez más a finales del
XIX, antes de que el Papa Pío X decretara en 1903 la
vuelta a las fuentes más primitivas de que se dispusiera.
La labor de estudiar y recuperar estas fuentes fue llevada
a cabo por un grupo de monjes benedictinos de la abadía
Solesmes, en Francia.