I. INTRODUCCION.
El
objetivo de este taller es acrecentar en nosotros el celo por la extensión
del Reino de Dios a través de la composición de nuevos
cantos para el Señor, pues estamos llamados a ser colaboradores
de su obra, abriéndonos a la inspiración del Espíritu
Santo, ya que el canto puede contribuir poderosamente a "la
gloria de Dios y santificación de los fieles" (S.C.
112).
El
Espíritu Santo ha suscitado en la Iglesia una evangelización
nueva en su ardor y en su expresión, el canto es para nosotros
un medio evangelizador y manifiesta una Iglesia vivificada por la presencia
del Espíritu Santo, que lo suscita, ya que proclama a Jesús
como Señor y a Dios como Padre.
Hoy
Dios nos llama a hacer fructificar el talento musical que ha depositado
en nosotros, a dar un paso más hacia la profundidad de nuestra
fe y de nuestra creación musical, a no conformarnos con seguir
repitiendo o copiando cantos, sino más bien pone ante nosotros
un reto que nos invita a superarnos, a que a través del poder
espiritual de nuestro canto, muchos corazones experimenten la presencia
de Dios y frutos de conversión.
II.
CRITERIOS BASICOS.
Hemos
de tener claro que los cantos son para el Señor, por lo tanto,
debemos purificarnos de cualquier otra motivación incorrecta
que no sea buscar su gloria, por ejemplo: componer para lucirnos, para
hacer ver nuestras cualidades, para ganar dinero o por competencia,
etc.
Si
los cantos son para Dios, hemos de buscar agradarle a El, y por lo mismo,
deben ser inspirados por Dios, es decir, crearlos en un ambiente de
oración y santidad. La inspiración, Dios la pone como
semilla para que nosotros la hagamos fructificar.
En
ocasiones los cantos son dados por Dios en un sueño por la noche,
o durante algún momento del día, cuando menos lo imaginamos.
Hay que estar siempre atentos al Espíritu y mantenernos siempre
en la presencia de Dios, para que así su gracia actúe
con libertad. Es importante también ser conscientes de que estamos
en un combate espiritual, por lo cual, debemos esforzarnos por mantenernos
en una actitud de alabanza, de relación profunda con Dios a través
de la oración, la Palabra de Dios y los Sacramentos.
Debemos
tener en cuenta que en cualquier canto lo más importante es el
texto, es decir, la letra, en especial cuando se trata de un texto netamente
litúrgico o bíblico. Si el texto es tomado directamente
de la Biblia, será excelente hacer Lectio Divina, orar con él
y una vez que lo hemos asimilado, ponerle alguna melodía.
"Los
compositores verdaderamente cristianos deben sentirse llamados a cultivar
la música sacra y a acrecentar su tesoro. Compongan obras que
presenten las características de verdadera música sacra
y que no sólo puedan ser cantadas por las mayores "scholae
cantorum", sino que también estén al alcance de los
coros más modestos, y fomenten la participación activa
de toda la asamblea de los fieles.
Los
textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo con la doctrina
católica, más aún, deben tomarse principalmente
de la Sagrada Escritura y de las fuentes litúrgicas"
(S.C. 121).
III.
CRITERIOS PARA EL TEXTO.
Primeramente
hay que distinguir los diferentes tipos de mensaje. El canto siempre
es un mensaje que se transmite a quienes lo escuchan. Los mensajes pueden
ser:
- litúrgico
- de envío
- meditación
- penitencial
- vocacional
- evangelización
- edificación
- exhortación |
- acción
de gracias
- alabanza
- adoración
- ambientación
- conversión
- confianza
- oración |
Según
el tipo de mensaje que se quiera transmitir, se podrá elegir
uno o varios textos bíblicos, y a partir de allí desarrollar
la letra del canto. En ocasiones sucede al contrario: leemos algún
texto que nos llena y nos dice mucho, y comenzamos a componer, en tal
caso será bueno definir cuál es el mensaje central del
canto, pues así podremos reforzarlo.
a)
Formas de transmitir el mensaje.
Mensaje
literal. Aquí se busca resaltar todavía más
el texto, es decir, se toma un pasaje bíblico más literalmente
posible, utilizando las palabras tal como están en la Biblia.
En este caso la melodía generalmente es muy sencilla. Como ejemplo
podemos ver la salmodia, que es una forma de cantar los salmos muy sencilla,
para que el texto sobresalga, y no sea empobrecido por la música.
Un canto en este estilo es por ejemplo: "Desde lo hondo a Ti grito,
Señor".
Mensaje adaptado. Se toma un texto bíblico al cual se
le pueden hacer algunas modificaciones para reforzar el mensaje. No
se toman las palabras literales, pero sí su significado o idea
central; se pueden añadir otras palabras o frases que aún
sin ser parte del texto bíblico, apoyan en la comprensión
del mensaje, lo desarrollan y lo afirman. Ejemplos de este tipo de cantos:
"El Señor es mi pastor", "Por la calzada de Emaús",
etc.
Mensaje inspirado. En este caso la letra del canto no necesariamente
es tomada de la Biblia, sino más bien de alguna experiencia o
reflexión personal. Puede ser que nos encontremos en un determinado
estado de ánimo, ya sea de alegría o de aflicción,
y entonces tomamos los sentimientos que produce en nosotros esa situación
como base para componer el canto. Hay muchos cantos de este tipo: "Sedúceme,
Señor", "Dios es mi gozo", "Tan cerca de
mi", "Te adoraré", etc. Aquí también
entra en juego la capacidad poética de cada uno.
Hay
otro tipo de mensaje que no es bíblico, y que tampoco necesariamente
ha sido inspirado a nosotros: se trata de poemas u oraciones ya escritas
a las que se les puede poner alguna melodía. Aquí lo importante
es descubrir el espíritu del texto y componer la melodía
apropiada que exprese los sentimientos de aquellas palabras. Ejemplo:
"Solo Dios basta" (Sta. Teresa), "Padre, me pongo en
tus manos" (Charles de Focauld).
b)
Técnicas para fortalecer el mensaje.
Repetición.
Esta técnica se utiliza para expresar con más fuerza el
mensaje central del canto. Cuando una palabra o una frase la decimos
dos veces seguidas cobra más fuerza; si la decimos tres veces
es más claro y más fuerte ese mensaje. Ejemplo: "Gloria,
gloria, gloria a Dios en el cielo", "Aleluya, aleluya, aleluya",
"Te adoraré, te adoraré, yo vivo por ti y te adoraré",
"Solo Dios basta, solo Dios basta, solo Dios basta, aleluya".
Canto
pequeño. Estos son los que contienen un mensaje breve pero
concreto y claro. No es necesario escribir tantas estrofas para dar
un mensaje. Hay muchos cantos pequeños que son bastante ungidos
y pueden tocar el corazón de quienes los escuchan o cantan. Generalmente
estos cantos sólo tienen dos estrofas y la segunda hace también
las veces de coro. Ejemplos: "Te amo rey", "Bendito el
Cordero", "Quiero adorarte", etc.
Estribillo.
Esta es la técnica más usual desde tiempos anteriores
a Cristo. Hay varias estrofas y entre cada una se canta el "estribillo"
con una melodía distinta. Ejemplo: "Qué alegría
cuando me dijeron".
La construcción de un canto puede ser por partes:
- Parte A. Se
refiere a la primera estrofa.
- Parte B. Se
refiere al estribillo.
- Parte A1. Se
refiere a la estrofa con alguna variación.
- Parte B1. Se
refiere al estribillo con alguna variación.
- Y así
puede haber también parte C, parte C1, y algún interludio.
Antífona.
Hay cantos a los que se les puede hacer un pequeño arreglo
de voces, en donde se da una especie de diálogo entre dos partes,
generalmente son voces de hombres y mujeres, pues así, destaca
más este recurso técnico. Se le llama antífona
porque es un canto "contrapuesto". Ejemplos: "Que hermosos
son sobre los montes"...
IV. CRITERIOS PARA LA MUSICA.
En
cuanto a la música, es un elemento muy importante. Ella no es
el protagonista, pero ayuda en gran manera a que la palabra se transmita
con más fuerza o dulzura, según sea el mensaje.
La
música tiene en sí misma la capacidad de expresar sentimientos
que la sola palabra no alcanza a expresar. En este sentido es de suma
importancia, pero nunca debe sobrepasar el papel de la voz o cubrirla,
ya sea por demasiados adornos o porque la intensidad sea mayor.
El
compositor debe tener la sensibilidad musical suficiente para poder
transmitir las emociones y sentimientos que expresa el texto del canto,
tarea nada fácil.
V. SUGERENCIAS PRACTICAS.
Lo
mejor para componer es utilizar un instrumento melódico, sobre
todo si se es principiante, y de momento no preocuparse ni de la armonía
ni de los arreglos. Lo primero es crear la melodía, procurando
que exprese los sentimientos del texto. Hay quienes, sin embargo, tienen
un don natural y pueden con facilidad tomar un instrumento armónico
y componer música. El inicio de un pequeño inciso musical
es ya idea o comienzo de una composición. Es bueno estar preparados,
tener una grabadora a la mano, etc.
En
ocasiones, al momento de crear la melodía será necesario
hacer adaptaciones al texto, para que las palabras no se escuchen forzadas
al momento de cantarlas. La ventaja que tenemos en el castellano es
que una sola palabra tiene diversos significados, esto nos ayudará
a que alguna palabra se adapte mejor con la rítmica o con la
rima. Como ejercicio para comprobar esto, busca todas las palabras que
se relacionen con la palabra "gozo".
En
cuanto a los tiempos, ritmos y la velocidad del canto, es algo muy libre
y que nos ofrece muchas posibilidades, piensa en 2, 3 y 4 tiempos, por
lo menos. De acuerdo a lo que queremos transmitir o expresar en el canto
se puede elegir el estilo, la velocidad y la tonalidad. Por ejemplo:
un canto muy alegre, pensarlo en una velocidad rápida; un canto
penitencial, en un tiempo más lento y tal vez en una tonalidad
menor.
Los
finales también pueden ser muy variados, se puede usar la técnica
de repetición, el "retardando", o irse perdiendo con
menos intensidad cada vez.
Otros
elementos que pueden dar variedad a un canto es hacer cambios de velocidad,
modular a otra tonalidad, variar la intensidad de volumen (p, mf,
f, ff).
El
recurso de la armonía es algo consecuente, hay que pensar siempre
primero en la melodía, y después de la armonía
en los arreglos.
En
seguida proporcionaremos los acordes más comunes de cada tonalidad
para poder crear un canto.
| C |
C
- G - F - Am - Em - Dm |
| D |
D
- A - G - Bm - F#m - Em |
| E |
E
- B - A - C#m- G#m - F#m |
| F |
F
- C - Bb - Dm - Am - Gm |
| G |
G
- D - C - Em - Bm - Am |
| A |
A
- E - D - F#m - C#m - Bm |
| B |
B
- F# - E - G#m - D#m - C#m |
| Cm |
Cm
-G - Fm - Ab - Bb - Eb |
| Dm |
Dm
- A - Gm- Bb - C - F |
| Em |
Em
- B - Am - C - D - G |
| C#m |
C#m
- G# - F#m - A - B - E |
| Gm |
Gm
- D - Cm - Eb - F - Bb |