Para ello
nos valemos de algunas herramientas que nos ayudarán a adaptar
las melodías al texto de los salmos; éstas son: los
signos, la flexa y el sostenido.
Los signos
Con ellos
indicamos en qué momento se ha de cantar cada fase de la fórmula.
Ahora me
explico: cada signo representa una fase de la fórmula, y éstos
se ubican en el margen de los esticos. De este modo sabemos qué
parte de la melodía se canta en cada estico dentro de una estrofa.
Los signos que emplearemos son los siguientes:
Para los
dísticos utilizamos los signos: A,
B, /, +.
Y para
las estrofas empleamos: A,
B , C, D, +.
Las letras
A y
B corresponden a las
dos fases de un dístico; una letra para cada fase.
Las letras
A, B,
C y D
corresponden a las cuatro fases de una estrofa; del mismo
modo, una letra para cada fase.
La
flexa y el sostenido
Los signos
+ (flexa) y /
(sostenido) son herramientas o implementos que nos
permiten hacer más flexible la melodía, enriquecerla
y evitar que ésta sea monótona.
La flexa
(+) consiste en cantilar sobre una misma nota musical
todo el estico, excepto en la última palabra; en ella se utiliza
una nota inferior a la primera, que puede ubicarse en un rango –a
partir de la primer nota– que abarca desde un semitono hasta
tono y medio. (1)
Ejemplo:

El
sostenido(2) (
/ ) como el mismo nombre lo indica, consiste en sostener
sobre una misma nota todo el estico. Ésta será por regla
la primer nota de la siguiente fase:

En cuanto
a las letras del alfabeto, como ya lo hicimos notar, cada una representa
una fase de la fórmula y se colocan en el margen izquierdo
de los esticos, en cada estrofa del salmo.
Al aplicar
estos signos en un salmo lo haremos de la siguiente forma:
Salmo
33 (Estrofa)
A
Bendigo al Señor en todo momento,
B su alabanza está
siempre en mi boca,
C mi alma se gloría
en el Señor,
D que los humildes
lo escuchen y se alegren. |
Salmo 150 (Dístico)
A
Alabad al Señor en su templo
B alabadlo en su
fuerte firmamento.
A Alabadlo por sus
obras magníficas
B alabadlo por su
inmensa grandeza. |
(1) El intervalo depende de la tonalidad
de cada melodía, pero invariablemente en la flexa se da un
descenso melódico. La nota con que inicia la flexa será
la misma que inicia la fórmula y puede ser cualquiera del acorde
de Tónica; la siguiente generalmente será la nota inferior
más cercana del acorde de Subdominante o de Dominante.
(2) En ocasiones, cuando algún estico es demasiado extenso,
se podrá utilizar el sostenido, ubicando su signo en medio
del texto; la función que realizará es una pausa, igual
que sucede con los dos puntos.
Próximamente:
Las
figuras musicales