¿Cuál
canto?
Es conveniente hacer una selección
de cantos previa a la celebración. Pero ¿qué criterios
seguir? Ante todo no debemos olvidar que el canto es una expresión
poética y festiva por la que manifestamos nuestros sentimientos,
así como también nos compromete y crea comunidad. Por
todas estas cualidades y expresividades el canto se hace parte integrante
y necesaria de la Celebración, por lo cual su selección
será cuidadosa.
Al hacer el programa de cantos para una celebración, nos haremos
tres preguntas:
1. ¿Qué canto? Es decir, atender al contenido,
al texto del canto. Que estén inspirados en los textos bíblicos
y litúrgicos del tiempo litúrgico o de la celebración
en la cual van a cantarse; de tal manera que puedan ser una ayuda segura
y fructuosa para los fieles.
2. ¿Para qué asamblea? Al elegir el canto, considerar
la facilidad de ejecución y seguimiento por parte de los fíeles,
que faciliten la participación de todos. Es conveniente también
atender al gusto o costumbres del lugar.
3. ¿En cuál celebración? Que los cantos
expresen el sentido propio de esa Celebración, es decir, si es
la celebración de algún sacramento, un acto penitencial,
o se encuentra dentro de determinado tiempo litúrgico.
También es necesario considerar los siguientes criterios:
Criterio litúrgico.
Conocer el carácter de la celebración; si es fiesta, solemnidad,
memoria, feria... asimismo el tiempo litúrgico. Subordinar los
cantos a la proclamación de la Palabra, respetar los textos litúrgicos,
propiciar la participación de todos los fíeles; variar
las formas.
Criterio pastoral.
Capacidad de adaptarse a situaciones concretas: lugares, personas, cultura,
edades... tener en cuenta las necesidades de la asamblea o grupo de
personas que participan en la celebración.
Criterio musical.
La música debe ser técnica, estética y expresivamente
buena. Aún tomando en cuenta el juicio pastoral ha de evitarse
lo barato o trivial. Ahora bien, no toda la música buena es apta
para la liturgia. Ampliar los repertorios para tener de donde elegir.