VATICANO,
3 Oct. 02 (ACI).- En un mensaje dirigido a la abadesa general de la
Orden del Santísimo Salvador de Santa Brígida, Madre Tekla
Famiglietti, el Papa Juan Pablo II destacó a la famosa santa
sueca del Siglo XIV como modelo para la mujer contemporánea.
En la carta
dirigida con ocasión del séptimo centenario del nacimiento
de la santa de Suecia, el Santo Padre manifestó su gratitud a
las religiosas por el "significativo trabajo apostólico
al servicio de la unidad de los cristianos, especialmente en Europa,
siguiendo las huellas de la santa sueca".
"Al
proclamar a Santa Brígida compatrona de Europa –afirma
el Pontífice en la carta- he querido ofrecer a los fieles del
continente un singular modelo de ‘santidad femenina’. Su
ejemplo puede ser un eficaz estímulo para las mujeres de hoy
para que sean protagonistas de una sociedad donde sea plenamente respetada
su dignidad; una sociedad que sepa considerar al hombre y a la mujer
protagonistas con los mismos derechos del plan divino universal sobre
la humanidad".
Juan Pablo
II recuerda que Santa Brígida "fue maestra al acoger la
Cruz como experiencia central de la fe; fue discípula ejemplar
de la Iglesia al profesar una catolicidad plena, fue modelo de vida
contemplativa y activa y fue apóstol incansable en la búsqueda
de la unidad entre los cristianos; también fue dotada de intuición
profética al leer la historia en el Evangelio y el Evangelio
en la historia".
Tras poner
de relieve la "dimensión mariana de su consagración
a Cristo", el Pontífice señala en la carta que la
santa, "buscando imitar a María, se esforzó por ser
esposa, madre, religiosa fiel: siguiendo las huellas de la Virgen, trataba
en todas las circunstancias de cumplir plenamente la voluntad de Dios".
El Santo
Padre termina haciendo hincapié en la pasión de la santa
por la unidad de la Iglesia: "Como mujer de unidad, se propone
a nosotros como testigo del ecumenismo". "La unidad de la
Iglesia es una gracia del Espíritu que hay que implorar constantemente
con la oración", concluyó.