-Si eres
pobre trabaja. Si eres rico: sigue trabajando. Dios vende los triunfos
al precio del trabajo (Da Vinci)
-Si te
abruman preocupaciones y angustias: trabaja. El trabajo aleja muchas
tristezas. ( S. Juan Bosco.)
-Si tienes
alegría y buen humor: trabaja. Los éxitos se logran trabajando,
trabajando mucho.
-Sufres
decepciones? Disípalas trabajando. La tristeza y la laboriosidad
no logran vivir juntas.
-¿Se
acaban tus esperanzas y el éxito parece abandonarte? Dedícate
a trabajar. "El señor recompensará a cada uno según
el trabajo que haya hecho (Salmo 61.)
-Cuando
se desvanecen tus mejores ilusiones: dedícate a trabajar con
más perseverancia. "El trabajo es padre de la fortuna"
(Franklin.)
-Trabaja como si estuvieran en peligro tu vida y tu futuro, que en realidad
lo están, si no trabajas. "Los que no trabajan son por lo
general muy desdichados". (Schlinder.)