EL CAMINO 

 

 

 

El camino al éxito no es recto. 
Hay una curva llamada falla, 
un periférico llamado confusión, 
topes llamados amigos,
 luces de precaución llamada familia, 
y tendrás ponchaduras llamados trabajos. 
Pero...si tienes refacción llamada determinación, 
un motor llamado perseverancia, 
un seguro llamado fe, 
un conductor llamado 

Jesús, 

llegaras a un sitio llamado


¡éxito!