-Pedi
a Dios que me hiciera fuerte para sobresalir y permitió que
siguiera siendo débil para que me conserve humilde.
-Pedi
a Dios ayuda para hacer obras grandes y pasar la vida gozando y me
dio también penas y sufrimientos para que con ellos lograra
la salvación de muchos y fuera pagando mis pecados.
-Le
pedi riquezas, paz, honores y comodidades para obtener la felicidad
aquí en la tierra y me dio también pobreza, angustias,
humillaciones e incomodidades, para que no perdiera la felicidad del
cielo.
-No
recibi todo lo que pedi pero se me dio lo que necesitaba.
-Mis
oraciones fueron escuchadas contrariando mis propios deseos, para
que yo logre ser una persona plenamente realizada.
"TODO
REDUNDA EN BIEN DE LOS QUE AMAN A DIOS"
(S. Biblia Romanos 8)
(Cartel
que se encuentra a la entrada de una casa de Reuniones Internacionales)