1063
La evangelizaron, anuncio del Reino, es comunicación: por tanto,
la comunicación social debe ser tenida en cuenta en todos los
aspectos de la transmisión de la Buena Nueva.
1064
La Comunicación como acto social vital nace con el hombre mismo
y ha sido potenciada en la época moderna mediante poderosos recursos
tecnológicos. Por consiguiente, la evangelización no puede
prescindir, hoy en día, de los medios de comunicación
(Cf. EN, 45; CP 1)
5.1.
Situación
Visión
de la realidad en América Latina
1065
La comunicación social surge como una dimensión amplia
y profunda de las relaciones humanas, mediante la cual el hombre, individual
y colectivamente, al paso que se interrelaciona en el mundo, se expone
al influjo de la civilización audio-visual y a la contaminación
de la "polución vibrante" (Cf. CP 8).
1066
Por la diversidad de medios existentes (radio, televisión, cine,
prensa, teatro, etc.), que actúan en forma simultanea y masiva,
la comunicación social incide en toda la vida del hombre y ejerce
sobre él de manera consciente o subliminal, una influencia decisiva
(Cf. CP 6).
1067
La comunicación social se encuentra condicionada por la realidad
socio-cultural de nuestros países y a su vez ella constituye
uno de los factores determinantes que sostiene dicha realidad.
1068
Reconocemos que los Medios de Comunicación Social son factores
de comunión y contribuyen a la integración latinoamericana,
así como a la expansión y democratización de la
cultura; contribuyen, también al esparcimiento de las gentes
que viven especialmente fuera de los centros urbanos; aumentan las capacidades
perceptivas por el estímulo visual-auditivo, de penetración
sensorial.
1069
No obstante los aspectos positivos señalados, debemos denunciar
el control de estos Medios de Comunicación Social y la manipulación
ideológica que ejercen los poderes políticos y económicos
que se empeñan en mantener el "statu quo" y aún
en crear un orden nuevo de dependencia-dominación o, al contrario,
en subvertir este orden para crear otro de signo opuesto. La Explotación
de las pasiones, los sentimientos, la violencia y el sexo, con fines
consumistas, constituyen una flagrante violación de los derechos
individuales. Igual violación se presenta con la indiscriminación
de los mensajes, repetitivos o subliminares, con poco respeto a la persona
e igual a la familia.
1070
Los periodistas no siempre se muestran objetivos y honestos en la transmisión
de noticias, de manera que son ellos mismos los que a veces manipulan
la información, callando, alterando o inventando el contenido
de la misma, con gran desorientación para la opinión pública.
1071
El monopolio de la información, tanto de parte de los gobiernos
como de parte de los intereses privados, permite el uso arbitrario de
los medios de información y da lugar a la manipulación
de mensajes de acuerdo con los intereses sectoriales. Es particularmente
grave el manejo de la información que sobre nuestros países
o con destino a los mismos, hacen empresas e intereses transnacionales.
1072
La programación, en gran parte extranjera, produce transculturación
no participativa e incluso destructora de valores, autóctonos;
el sistema publicitario tal como se presenta y el uso abusivo del deporte,
en cuanto elemento de evasión, los hace factores de alienación:
su impacto masivo y compulsivo puede llevar al aislamiento y hasta la
desintegración de la comunidad familiar.
1073
Los Medios de Comunicación Social se han convertido muchas veces
en vehículo de propaganda del materialismo reinante pragmático
y consumista y crean en nuestro pueblo falsas expectativas, necesidades
ficticias, graves frustraciones y un afán competitivo malsano.
Visión
de la realidad en la Iglesia de América Latina
1074
Existe en la Iglesia de América Latina una cierta percepción
de la importancia de la comunicación social, pero no como hecho
global, que afecta todas las relaciones humanas y a la misma pastoral
y del lenguaje especifico de los medios.
1075
La Iglesia ha sido explícita en la doctrina referente a los Medios
de Comunicación Social publicando numerosos documentos sobre
la materia, aunque se ha tardado en llevar a la práctica estas
enseñanzas.
1076
Hay insuficiente aprovechamiento de las ocasiones de comunicación
que se dan a la Iglesia en los medios ajenos y utilización incompleta
de sus propios medios o de los influenciados por ella; además,
los medios propios no están integrados entre sí ni en
la pastoral de conjunto.
1077
Salvo contadas excepciones, no existe todavía en la Iglesia de
América Latina una verdadera preocupación para formar
al pueblo de Dios en la comunicación social; capacitarlo para
tener una actitud crítica ante el bombardeo de los "Mass
Media" y para contrarrestar el impacto de sus mensajes alienantes,
ideológicos, culturales y publicitarios. Situación que
se agrava por el poco uso que se hace de los cursos organizados en esta
área, escaso presupuesto asignado a los Medios de Comunicación
Social en función evangelizadora y descuido de la atención
que se debe a propietarios y técnicos de dichos Medios.
1078
Es preciso mencionar aquí como fenómeno altamente positivo,
el rápido desarrollo de los Medios de Comunicación Grupal
(MCG) y de los pequeños medios con una producción siempre
creciente de material para la evangelización y con un empleo
cada día mayor de este medio por los agentes de pastoral, propiciando,
así, un acertado crecimiento de la capacidad de diálogo
y de contacto.
1079
La Iglesia de América Latina ha hecho en los últimos años
muchos esfuerzos en favor de una mayor comunicación en su interior.
Sin embargo, en muchos casos, lo realizado hasta ahora no responde plenamente
a las exigencias del momento. El flujo de experiencias y opiniones legítimas,
como explosión pública de pareceres en el interior de
la iglesia se reduce a manifestaciones esporádicas y por tanto
insuficientes, que tienen poca influencia en la totalidad de la comunidad
eclesial,
5.2.
Opciones
Criterios
1080
a) Integrar la comunicación en la pastoral de conjunto.
1 081
b) Dentro do las tareas para realizar en este campo, dar prioridad a
la formación en la comunicación social, tanto del público
en general como de los agentes de pastoral a todos los niveles.
1082
c) Respetar y favorecer Ia libertad de expresión y la correlativa
de información, presupuestos esenciales de la comunicación
social y de su función en la sociedad, dentro de la ética
profesional, conformo a la exhortación "Communio et Progressio".
Propuestas
Pastorales
A la
luz de la problemática latinoamericana y teniendo en cuenta el
fenómeno de la Comunicación Social y sus implicaciones
en la evangelización, cabe formular las siguientes propuestas
pastorales:
1083
a) Urge que la Jerarquía y los agentes pastorales en general
conozcamos, comprendamos y experimentemos más profundamente el
fenómeno de la Comunicación Social, a fin de que se adapten
las respuestas pastorales a esta nueva realidad e integremos la comunicación
en la Pastoral de Conjunto.
1084
b) Para ser efectiva la articulación de la Pastoral de la Comunicación
con la Pastoral Orgánica, es necesario crear donde no existe
y potenciar donde lo hay, un Departamento u organismo específico
(Nacional y Diocesano) para la Comunicación Social e incorporarlo
en las actividades de todas las áreas pastorales.
1085
c) La tarea de formación en el campo de la Comunicación
Social es una acción prioritaria. Por tanto, urge formar en este
campo a todos los agentes de la evangelización.
Para
los aspirantes al sacerdocio y a la vida religiosa es necesario que
esta formación se integre en los planes de estudios y de formación
pastoral.
Para los sacerdotes, religiosos, religiosas, agentes de pastoral y para
los mismos responsables de los organismos nacionales y diocesanos de
Pastoral de Comunicación Social, es necesario programar sistemas
de formación permanente.
Especial
atención merecen los profesionales de la comunicación
y la formación más adecuada de los que cubren la información
religiosa.
1086
d) Cada Iglesia particular dentro de las normas litúrgicas, disponga
la forma más adecuada para introducir en la liturgia, que es
en sí misma comunicación, los recursos de sonido e imagen,
los símbolos y formas de expresión más aptos para
representar la relación con Dios, de forma que se facilite una
mayor y más adecuada participación en los actos litúrgicos.
1087
Recomiéndase un esmerado manejo del sonido en los lugares del
culto.
1088
e) Educar al público receptor para que tenga una actitud crítica
ante el impacto de los mensajes ideológicos, culturales y publicitarios
que nos bombardean continuamente con el fin de contrarrestar los efectos
negativos de la manipulación y de la masificación.
1089
Se recomienda a los organismos eclesiales que operan a escala continental
(UNDA, OCIC, UCLAP) dedicar una especial atención a la formación
del público receptor, así como de las personas antes mencionadas.
1090
f) Sin descuidar la necesaria y urgente presencia de los medios masivos,
urge intensificar el uso de los Medios de Comunicación Grupal
(MCG) que, además de ser menos costosos y de más fácil
manejo, ofrecen la posibilidad del diálogo y son más aptos
para una evangelización de persona a persona que suscite adhesión
y compromiso verdaderamente personales (Cf. EN 45,46).
1091
g) La Iglesia, para una mayor eficacia en la transmisión del
Mensaje, debe utilizar un lenguaje actualizado, concreto, directo, claro
y a la vez cuidadoso. Este lenguaje debe ser cercano a la realidad que
afronte el pueblo, a su mentalidad y a su religiosidad de modo que pueda
ser fácilmente captado para lo cual es necesario tener en cuenta
los sistemas y recursos del lenguaje audio-visual propio del hombre
de hoy.
1092
h) La Iglesia, a fin de iluminar por el Evangelio el acontecer cotidiano
y acompañar al hombre latinoamericano sobre la base del conocimiento
de su quehacer diario y de los acontecimientos que influyen sobre él,
debe preocuparse por tener canales propios de información y de
noticias que aseguren la intercomunicación y el diálogo
con el mundo. Esto es tanto más urgente cuanto que la experiencia
muestra las continuas distorsiones del pensamiento y de los hechos de
Iglesia, por parte de las agencias.
1093
La presencia de la Iglesia en el mundo de la Comunicación Social
exige importantes recursos económicos que deben ser provistos
por la comunidad cristiana.
1094
i) Conocida la situación de pobreza, marginalidad e injusticia
en que están sumidas grandes masas latinoamericanas y de violación
de los derechos humanos, la Iglesia, en el uso de sus Medios propios,
debe ser cada día más la voz de los desposeídos,
aún con el riesgo que ello implica.
1095
j) Las limitaciones que hemos tenido en el continente nos fuerzan a
ratificar el derecho social a la información con sus correlativas
obligaciones dentro de los marcos éticos que impone el respeto
a la privacidad de las personas y a la verdad. Estos principios tienen
todavía mayor validez al interior de la Iglesia.
