EL ROSTRO
DE LA IGLESIA POTOSINA

 

 

El rostro siempre habla de lo que en el corazón se tiene, muestra los estados de ánimo. Un rostro alegre habla de la paz interior, uno triste habla de la amargura y la falta de paz. El rostro muestra el alma.

Así como los rostros humanos llevan al interior, también la sociedad, que tiene un rostro, habla de lo que dentro de ella hay.

La Iglesia tiene también un rostro, que ha evolucionado con el paso de los siglos. Actualmente, la Iglesia, a pesar de las carencias, pues está formada por nosotros, seres humanos imperfectos, quiere mostrar un nuevo rostro. Quiere estar abierta a todos los ámbitos de la sociedad y de la historia.

Nuestra Iglesia potosina tiene un rostro que quiere conservar siempre nuevo y mostrarlo al mundo entero.

Este nuevo rostro ha nacido del encuentro con Cristo. Y ha tomado forma lentamente, desde los Tiempos de Jesús hasta nuestros días.La Iglesia es la comunidad de los que creemos en Cristo.Ella nace del encuentro con Jesús.

La Iglesia somos los que hemos encontrado a Jesucristo, caminamos con Él y vivimos en comunión. Y, la Iglesia, que camina con Cristo, quiere hacer la voluntad del Padre de Jesucristo y Padre de nosotros: "Que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad".

Esta tarea la realiza la Iglesia universal siguiendo el mandato misionero de Jesucristo a sus apóstoles: "Vayan por todo el mundo y anuncien el evangelio a toda criatura".

Así, pues, la Iglesia quiere seguir dando vida a todos los que ya forman parte de ella, y, al mismo tiempo, ofrece esta vida a los que no la tienen. Para llevar a la vida el plan de salvación que Dios tiene para todos, la Iglesia se organiza.

La Iglesia universal es como una gran familia, y, Cristo, antes de subir al Padre, quiso encomendarla a sus apóstoles.Ellos nombraron personas que estuvieran al frente de las diferentes comunidades que iban fundando.

De modo que hubiera unidad en su Iglesia. Pero también organización.Así surgieron las Diócesis o Iglesias particulares, al frente de las cuales ha existido siempre un obispo sucesor de los apóstoles. El cual tiene, como quehacer principal, cuidar la familia de Dios que se le ha encomendado.

Nosotros, en San Luis Potosí somos miembros de la Iglesia, aquí, en nuestro entorno. Somos una Iglesia particular, somos una Diócesis.Esta diócesis nuestra está por cumplir 150 años, y durante este tiempo ha tenido doce obispos.

El obispo actual se llama Luis Morales Reyes. Esta Diócesis potosina encarna la Iglesia Universal. Nuestro obispo está al frente de ella. Él es la cabeza de la Iglesia en San Luis Potosí, pues, donde está el obispo, ahí está la Iglesia. El obispo, con la colaboración de sus presbíteros y diáconos organiza a la Iglesia y la congrega en la unidad.

La Iglesia se organiza para: Evangelizar, es decir, anunciar el Evangelio de Jesucristo Vivo, el cual siempre es noticia. Noticia Buena. Lo anuncia a los que han encontrado a Jesús, nuestro Señor, para que lo conozcan con profundidad y lo amen, lo sirvan y sigan caminando con él. Lo anuncia a los que no lo conocen para que tengan, también ellos, un encuentro personal con Cristo Vivo.

Se organiza para: Santificar a los fieles, porque quiere que todos los que han encontrado a Jesucristo Vivo reciban la gracia abundante que la Iglesia administra para beneficio de todos.

Ejercer el ministerio de la caridad; para que el amor y la misericordia llegue a todos.En especial a los pobres y alejados.

Estas tareas de la Iglesia universal no las realizan sólo los ministros ordenados, como el Obispo, los presbíteros y diáconos, o religiosos consagrados o misioneros, sino que las realizan todos los fieles cristianos,
Porque todos han recibido la misma unción del Espíritu Santo en el bautismo.

Todos necesitamos ayudar a la extensión de la gracia para que la salvación llegue a toda la familia humana. Cada cual realiza estas tareas según su condición, posibilidades y circunstancias.

El rostro de Iglesia se dibuja en la diócesis de San Luis Potosí mediante unos organismos que ayudan a que ésta realice su labor de llevar a cumplimiento su misión de salvar a todos los hombres, mediante el encuentro con Jesucristo.

Para realizar esta misión de conducir a todos al encuentro personal y comunitario con Jesucristo y caminar con un rostro siempre nuevo de Iglesia, la Diócesis potosina se organiza en Secretarías que responden a un plan diocesano de pastoral.

Las secretarías con que cuenta nuestra organización diocesana son:

Pastoral social. Que hace invitación constante a la comunidad a llevar el plan de Dios en las estructuras sociales, que en el tejido social sea posible encontrar a Jesucristo solidario con los pobres.

Pastoral del trabajo. Que evangeliza el ambiente laboral, para que se establezcan relaciones de caridad y justicia allí donde se lucha por el pan de cada día.

Pastoral de la salud. Que lleva consuelo, acompañamiento espiritual y el amor de Jesucristo visible en el rostro humano sufriente y en el acompañamiento misericordioso de la Iglesia a los que padecen en su cuerpo o en su espíritu.

Pastoral juvenil. Que quiere llevar a nuestros jóvenes al encuentro con Jesucristo, para que en él encuentren razones para la alegría y crezcan con los valores del evangelio y en los más altos valores humanos y siendo el futuro de la Iglesia de hoy, se responsabilicen en construir una sociedad liberadora del ser humano en todos los sentidos.

Pastoral vocacional. Acompaña a los jóvenes en su caminar para que, a partir de su encuentro con Jesucristo opten por un estilo de vida y de servicio en la familia, la Iglesia y la sociedad

Pastoral familiar. Promueve a las familias en procesos de madurez humana y cristiana, pues, siendo la familia, como una Iglesia doméstica, necesita vivirse desde ahí la gracia que Jesucristo ha dado al mundo entero, y la proyecte en la sociedad y en la <Iglesia, gran comunidad de los hijos de Dios.

Pastoral penitenciaria. Acompaña a los hermanos que por desgracia viven una situación especial en la sociedad y, están internos en los centros penitenciarios, se les brindan los sacramentos, la evangelización y se les apoya, según posibilidades en materia legal.

Evangelización y catequesis. Anima la evangelización programática y continua de los fieles y los prepara a la recepción de los sacramentos.

Liturgia. Anima las celebraciones para que el culto sea digno, hermoso y vivo.

Música y arte sacro. Anima e impulsa el arte y la música, para que de manera digna sirvan a la exaltación de Dios y a una expresión viva de nuestra fe.

Educación y cultura. Encargada de apoyar y apromover una formación educativa acorde con lo svalores de nuestra fe. Así como la promoción de los valores propios de nuestra cultura desde la dimensición del evangelio.

Vida consagrada. Quien apoya y fortalece el impulso de la vida consagrada en sus diferentes expresiones dentro de nuestra diócesis.

Todas ellas así como las Secretarías de Relaciones públicas,Secretariado de la fe, Asesoría jurídica y Procurador ante la santa sede, son los organismos que contribuyen a ir formando este rostro de iglesia. Y por medio de estas secretarías diocesanas de servicio, nuestra Iglesia particular quiere llegar a todos los ámbitos de nuestra sociedad.

Tenemos muchas carencias. Necesitamos motivar y promover los diferentes sectores de nuestra diócesis para que cada vez más personas se involucren en el servicio del Evangelio y así, interpretando con fidelidad los signos de los tiempos caminemos ya mostrando un nuevo rostro de Iglesia, comprometida en un renovado servicio evangelizador a todos, con amor preferencial a los pobres y alejados.

 

¡¡¡CAMINEMOS CON CRISTO!!!