ORACIÓN, CARIDAD Y COMPAÑÍA AL REDENTOR

Preparación para el Triduo santo

Desde el principio de la Cuaresma nos venimos preparando con obras de penitencia y de caridad. Hoy, cercana ya la Noche santa de la Pascua, inauguramos con toda la Iglesia la celebración de los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Muchos cristianos comenzarán una semana laica de vacaciones. Nosotros, fieles al Señor, debemos acompañarle de una manera más intensa con la contemplación de estos misterios y con la oración, para suplir la falta de los que no se acuerdan de que Dios les ama en su Hijo Jesucristo, hermano nuestro y siervo paciente.

Que el Señor no nos tenga que decir como a Pedro y a los discípulos dormidos en el huerto: «No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación» (Mt 26,41).

Días de oración y de lectura y de contemplación deben ser para nosotros estos días santos en que el Hijo del Hombre nos da la máxima prueba de amor para crearnos hombres nuevos por el Espíritu Santo.