DISCIPULOS PRIMERO PARA SER APOSTOLES
 

 

Homilía: Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos

No cabe duda que para poder ser testigo del amor de Dios, ser un apóstol es necesario ser primero discípulo. Tener la capacidad d escuchar al Maestro y de imitar al Modelo. Jn en su primera carta nos dice que lo que hemos visto, lo que hemos oído y palpado, lo que hemos experimentado acerca de la vida es lo que les anunciamos.

Fue primero el hombre el que experimentó la cercanía y la comunión de Dios. EL hombre que es capaz de renunciar a muchas cosas porque algo lo atrae. No renuncia nada más por renunciar. EL mismo Jesús al hablar de esta renunciar pone estas comparaciones del Reino de Dios: la perla fina, el campo con un tesoro.

La invitación a la renuncia que nos hace Jesús no es a quedarse sin nada. EL dice: el que no me prefiera a mí no es digno de mí, la renuncia es a lo superficial, lo que no es esencial. El discípulo va en esta actitud.

Queridos hermanos hoy nosotros estamos también para ser discípulos, para saber escuchar, para saber imitar. Ciertamente el Señor nos ha llamado para ser apóstoles dela familia, para ser mensajeros del anuncio del Evangelio de la Vida. Así elige a Pedro, Juan y Santiago que siendo pescadores los llama para que lo sigan, los hace discípulos y luego los convierte en testigos y apóstoles.

Busquemos esta actitud de acercarnos y escuchar a Jesús. ¿Quién de nosotros puede ante todas las políticas que destruyen la familia enfrentarse con sus propias fuerzas? ¿cuántos de nuestros hermanos, pastores y laicos han negociado una paz con el mundo, pero una paz barata, que no lucha y defiende los valores? Porque es el hombre que se ve frente a sí mismo solo. Por eso es fundamental el seguimiento de Jesús. EL renunciar a nosotros mismos, a nuestras capacidades, técnicas y recursos.

Nuestra pastoral puede poco frente a los recursos del mundo. Nuestra fuerza es Él, nuestro cimiento, nuestra riqueza, nuestra victoria. Como discípulos es necesario que vayamos renunciando a muchas cosas, a nuestras inseguridades y aun a nuestros pequeños triunfos para que realmente Él sea el fundamento, el valor, la riqueza., la seguridad, el sostén de la familia. ÉL es el Camino, la Verdad y la Vida.

Como discípulos hay que estar a la escucha del Maestro, a sus pies, para seguirlo y ser sacramento y presencia de Él en medio de nuestras comunidades.

La Palabra hoy nos invita como gente dedicada a esta pastoral, a poner nuestra vida y fundamento por él. Pidámosle que nos ayuda a sostener esta vida, a renunciar a tantas cosas que nos atan, al honor, al prestigio, a títulos que son buenos pero no esenciales y nos distraen de los esencial. Que con su gracia nos ayuda a transformar lo que Él quiere que seamos.