EL PLAN DE DIOS RECHAZA LA VIOLENCIA EN LA FAMILIA

 

 

¿Cómo hablar hoy para que no recurramos a la violencia como solución de conflictos que desvaloriza al ser humano y lleva a la desaparición del matrimonio y la familia.

Promover una adecuada visión dee la relación conyugal

La mayor parte de los casos de violencia intrafamiliar son dirigidos a la mujer por parte del hombre, la violencia pues empieza por lo falsos conceptos que tiene ambos en la pareja, al buscar dar soluciones tenemos que hablar de promover que se tenga un adecuado concepto de la dignidad de ambos en el paln de Dios.

Tendríamos que recordar la visión de Dios que nos recuerda Mt 19. Dios creo a la mujer como una respuesta a la soledad del hombre. Lo que Dios toma del hombre es de aquella parte que protege la vida para dar la vida. Cuando Dios toma del hombre para crear a la mujer, la reacción del hombre es de exclamación de alegría, júbilo.

La mujer es la respuesta es la respuesta que Dios da a la soledad originaria del hombre, no aparece como la sirvienta ni como la esclava o subordinada. Sale del mismo ser del hombre por mano de Dios para ser respuesta al hombre. La mujer es la primera gran alegría del hombre. "Vamos a hacerle una ayuda adecuada a él". Del ser humano aparece entonces como un ser masculino y un ser femenino, dos formas de expresarse, de sentir, de amar, de relacionarse con Dios, con la naturaleza, etc. Este es el misterio de la creación de la pareja humana.

La misma Dignidad un principio fundamental

Se veían desnudos y no sentían vergüenza. Es el principio de la dignidad, del respeto y de la vida de pareja. Es la expresión corporal de la diferencia, el hombre percibe primero la diferencia corpórea de la mujer. Son los fundamentos de la constitución del ser humano, el tema del cuerpo como un don, regalo y don sagrado de Dios. Con la violencia lo que se agrede es el cuerpo que es sagrado. En el matrimonio no se entrega sólo el cuerpo sino también el alma. El matrimonio es el único sacramento en el que la entrega es total.

La espiritualidad conyugal parte de este libro del Gn, la mujer y el hombre se ven como un alter ego. La complementariedad tiene dos ejes fundamentales: comunión y comunidad. Por ser creaturas de Dios son llamados a la comunión. Cuando Dios los coloca en el Edén y cuando une la pareja para que sea fecunda es un llamado a la comunión que es un precedente para la comunidad, la comunión hace la comunidad, en este caso la comunidad familiar.

La violencia entre la pareja no es plan de Dios

Un elemento importante: somos llamados a la comunión. En el plano original de Dios no es el plano de lo disoluble sino es el plano de la comunión, transgredir esto es transgredir la voluntad de Dios.

La fuente nos muestra el pensamiento original de Dios para el hombre y la mujer. El matrimonio como pareja es querida por Dios, el ser masculino y femenino es querido por Dios, la comunión y la comunidad es querida por Dios. Mt 19, 3: el hombre, por su necedad y dureza de su corazón ha transgredido la voluntad de Dios.

Cuando hablamos de una terapia y de un abordaje de la violencia hay que ir a esta fuente, reactivarla para descubrir el plan de Dios para el hombre y la mujer.

Crear conciencia

El hombre fue creado en estado de gracia; el pecado interrumpe ese estado. El estado de gracia está inscrito en su conciencia, todo lo que Dios quiso de él, en la conciencia está el plan original de Dios. ¿Por qué hoy hay una virulencia y un descrédito ante el matrimonio? Porque está dejando de ser un dato de conciencia para ser un dato cultural. La cultura crea y destruye modelos pero la conciencia no puede destruir modelos originarios: el hombre busca a la mujer y viceversa. Cuando se buscan alternativas se quiere atenuar o matar lo que está escrito como dato de conciencia desde la creación.

Tenemos que apuntar a la conciencia del hombre para que el hombre de hoy y de mañana vuelva a redescubrir el dato de la creación inscrita en su conciencia. Hay que hacer la propuesta del matrimonio desde la conciencia del hombre y no desde la cultura para anunciar lo que Dios quiere de nosotros.

Mt nos deja ver la nostalgia de lo que se perdió y de impaciencia por la dureza de los corazones. SI vamos a ver un plan auténtico está en matrimonio, familia y vida, este es el plan original de Dios inscrito en la conciencia de nosotros. Es importante formar, e informar conciencias en esta realidad.

La familia es ícono de la Trinidad en el sentido de comunión y comunidad, es misión y participación.

La evolución del matrimonio va a llevar a un dato importante: el hombre era en siglos pasados la figura clave porque el padre era el transmisor de la fe en la familia, el que delante del altar familiar bendecía los esponsales de su hija con su novio, cuidaba de la fe de su hija y del que iba a ser su esposo. Con el tiempo fue desapareciendo la figura del padre como transmisor de la fe. Lo que ha permanecido como clave del matrimonio es el consentimiento, era el padre que proveía la bendición.

Conocer todo esto nos tiene que llevar necesariamente a una vida espiritual. Hay tres datos pilares en el AT. Gn 2, 18-25, Ex. 20, 1-18, Mt. 19, 3-9. La familia querida por Dios es el punto más alto de la espiritualidad de comunión. La familia es el lugar privilegiado para el encuentro de amor con Dios y con los hermanos.

La clave de lectura sobre matrimonio familia y vida está pues en Gn, el proyecto original de Dios. Cuando Dios habla del matrimonio habla de una ayuda adecuada. Dirigir la mirada hacia el Gn es dirigir la mirada hacia la creación del otro como alteridad, como significado y significante para mí. Cuando deja de serlo empieza la violencia.

La familia es un sistema de relaciones, cuando se quiebra el sistema viene el desequilibrio familiar.

EL matrimonio, la familia y la vida son el gran misterio de la comunión que Dios ha querido para todos los hombres. El ruah-alma es el misterio de Dios que llega al hombre. Cuando agredo a alguien agredo a un misterio. El noviazgo y la preparación al matrimonio es un reconocer mi ser misterio que entra a conocer el misterio de otra persona sea hombre o mujer. Cuando hablamos del amor hablamos de dos misterios, cuando hablamos de matrimonio hablamos de dos misterios que se unen. En él hay un hálito de Dios y allí reside su dignidad de hijo de Dios y su participación del misterio de Dios.

Cuando el hombre entra en relación con la mujer está conociendo un misterio que se revela por la caricia, el tacto. El matrimonio es un encuentro no fortuito de dos misterio y la vida es un misterio de Dios. Por eso hablar de misterio no es un imposible, es una urgencia para todos nosotros. En medio de una sociedad mediatizada que quiere sólo experimentar es una ilógica nuestro lenguaje pero esta ilógica entra en choque.

Cuando se mata una vida se mata un misterio, cuando viene el divorcio estamos abandonando un misterio.

El misterio encarna toda la vivencia de comunión, encuentra en el amor esponsal su ser y su camino fundamentalmente. La Trinidad es un misterio luego la familia es un misterio. Que dos seres humanos, hombre y mujer que nos e conocían y ahora son esposos y que cada día a pesar de la diferencia y con ellas hay un profundo amor, esto es un misterio. Como el misterio del sacerdote frente a su comunidad que a pesar de su conciencia se sigue entregando a su comunidad. El misterio no cabe dentro del lenguaje humano, es de sentir.

Por eso el amor no es conocimiento sino un misterio que se implica conocimiento pero no se reduce a él. El misterio del amor intrafamiliar se trata en la familiaris consortio 19-21: implica la donación total, la comunión conyugal es el fundamento de la comunión de la familia. Todos los miembros tienen la responsabilidad de construir la comunidad de personas. La violencia hiere mortalmente la comunión.

Hay que apuntalar el trabajo en los valores. La familias es el lugar de encuentro del hombre con Dios. En el interior de la familia se debe recrear la fe. Los padres son esposos y cooperadores de la gracia. La familia debe habilitar para que ella sea la fuente y la transmisora de la evangelización. Es parte vital de la paternidad responsable. La familia y el cultivo de las virtudes en la Sagrada Escritura, ella es la fuente y el alma de nuestra pastoral. No podemos dejar que otros la lean por nosotros.

GS 52: la escuela del más rico humanismo es la familia. Valores en el libro de la Sabiduría.

PROPUESTA

Volvamos a las fuentes. Caminemos con esperanza, globalicemos la solidaridad, rememos mar adentro, apostemos a la caridad. Hagamos de la familia talleres de oración donde se defienda y proteja la vida desde el momento de la concepción hasta el ocaso final. Es deber de la caridad volver a la esperanza y al descubrimiento de Dios en Cristo. El que ama cuida, es responsable, el respeto es respetar la dignidad y la libertad de creatura de Dios.

La espiritualidad de la familiar hoy es una urgencia, para los laicos, los esposos, la espiritualidad conyugal y familiar.