HORA SANTA
 

 

Monición: El creyente que se arrodilla delante de Jesús Sacramentado, siempre encontrará una respuesta eficaz para su vida. Así como el Señor tocó el corazón de la samaritana (cfr. Jn, 4, Iss.) y la preparó para escuchar lo que el Mesías le quería decir de sí mismo «Soy yo, el que habla contigo» (v. 26)-, así Él abre el corazón de quien se acerca para adorarlo.

Jesús es el manantial que da la vida eterna; quien se acerca a Él en los momentos de adoración, se fortalece, porque está frente a la expresión más viva del amor de Jesús, frente a la expresión más fuerte de su entrega.

La debilidad, pertenece a la naturaleza humana. De la adoración y participación en la Eucaristía se adquiere la valentía para que el cristiano entregue su vida al servicio de Dios y de su pueblo.

En el diálogo con Jesús Sacramentado, el que ora se compromete a tener las mismas actitudes que Cristo ha tenido con los que necesitamos de su vida y de su luz. La devoción debe llevar al compromiso, y el compromiso a expresiones concretas de caridad, esta es la enseñanza que encontramos en el grande misterio de la Eucaristía.

1. Exposición del Santísimo Sacramento.

2. Estación menor:
Padre Eterno, que en Cristo nos regalas el pan que sacia nuestra hambre de infinito.
Todos: Gracias por enviarnos a tu Hijo Jesucristo.
Padre nuestro, Ave María, Gloria. En los cielos y en la tierra sea para siempre albado / el corazón amoroso de Jesús sacramentado. Canto.

Señor Jesús, por el poder de tu Espíritu, el pan y el vino se convierten en alimento que aligera el hambre del camino.
Todos: Señor Jesús, danos siempre de este pan.
Padre nuestro, Ave María, Gloria. En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado / el corazón amoroso de Jesús sacramentado. Canto.

Señor Jesús, Creemos que en el sacrificio eucarístico se hace presente el misterio de tu pasión muerte y resurrección. Tu presencia nos hace hermanos.
Todos: Cada vez comemos de tu Pan y bebemos de tu Cáliz, ¡Ven Señor Jesús!
Padre nuestro, Ave María, Gloria. En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado / el corazón amoroso de Jesús sacramentado. Canto.

3. Lectura Bíblica

a) De la proclamación de la Palabra que nos ofrece la Sagrada Escritura podemos ir, mediante el camino de la fe hasta la Palabra Viva que ha puesto el pasaje bíblico que ahora se nos ofrece, y confiamos que es Jesús mismo el que viene a nuestro encuentro.

b) Lectura del Evangelio según San Marcos (6,34-44)

Salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, y le dijeron: El lugar es desierto y la hora ya muy avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor y compren pan, pues no tienen qué comer. Respondiendo él, les dijo: Denles ustedes de comer. Ellos le dijeron:
¿Quieres que vayamos y compremos pan por doscientos denarios y les demos de comer? Él les preguntó:¿Cuántos panes tenéis? Id a ver. Y al saberlo, dijeron: Cinco y dos peces. Entonces les mandó que se acomodaran todos por grupos sobre la verde hierba. Y se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta. Entonces tomó los cinco panes y los dos peces y, levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes y dio a sus discípulos para que los pusieran delante; también repartió los dos peces entre todos. Comieron todos y se saciaron. Y recogieron, de los pedazos de lo que sobró de los peces, doce cestas llenas. Los que comieron eran cinco mil hombres.


Palabra del Señor.

4. Silencio: mientras guardas silencio, puedes dar vuelta en tu corazón a estas preguntas:

1. ¿Qué le pasaba a aquélla multitud y qué sintió Jesús al verlos?
2. ¿Qué hizo Jesús antes de distribuir los alimentos? Y ¿Por qué?
3. ¿Qué nos enseña Jesús en este pasaje y cómo podemos poner en práctica esta enseñanza en nuestra Iglesia Potosina?

Después de un momento de silencio el que preside dice:
¡Caminemos con Cristo!
Todos:¡Sirviendo a los hermanos!

5. Canto

6. Letanías:
A las siguientes jaculatorias respondemos:
Señor Jesús, muéstranos al Padre
Jesucristo, Luz y vida de esta Iglesia Potosina. R:
Hijo de Dios e Hijo del hombre
Revelador del Padre
Mesías, maestro y redentor
Fundamento de nuestra fe
Tú, que intercedes por nosotros ante el Padre
Tú, a quien nuestros labios no se cansan de predicar
Tú el rostro misericordioso del Padre
Tú que tomaste la condición humana para hacernos hijos de tu Padre
Sumo y eterno sacerdote
Jesucristo, irradiación de la gloria de Dios
Imagen de Dios invisible

A las siguientes jaculatorias respondemos:
Señor Jesús, danos tu Espíritu que da vida.
Jesucristo, fuerza y sabiduría de Dios R:
Paz y luz inaccesible en la que habita Dios
Comida y bebida espirituales
Cabeza y cuerpo de la Iglesia
Tú que eres el Pan que une al mundo dividido
Tú, que naciste pobre, moriste en un cruz y resucitaste glorioso
Tú que eres el centro de la historia y del universo
Tú, que eres fuente de agua viva
Tú, que eres nuestro consuelo en el dolor

A las siguientes invocaciones respondemos:
Señor Jesús, enséñanos a compartir.
Tú, que nos conoces y nos amas R:
Tú, que eres nuestro compañero y amigo
Tú, que eres Hombre de esperanza en medio del dolor
Tú, que eres la plenitud de la vida y de la felicidad
Tú, que eres camino, verdad y vida
Tú, que eres luz para nuestros pasos
Tú, que eres nuestro pan de vida
Tú, que eres nuestro pastor y guía
Tú que supiste de la pobreza, la opresión, el trabajo, la humillación y el despojo
Tú, que eres profeta de una nueva sociedad
Tú, que obraste milagros a favor nuestro
Tú, que instituiste el nuevo Reino en el que los pobres son bienaventurados
Tú, que eres la meta final de nuestra vida
Tú, que eres el Hijo de María, bendita entre las mujeres
Tú, que eres el único camino para la conversión, la comunión y la solidaridad
Tú, que vendrás de nuevo como juez y Señor de toda la historia humana
Tú, que eres modelo perfecto de solidaridad
Tú, que nos has dado el grande regalo del Espíritu Santo
Tú, que has elegido como casa tuya a esta Iglesia Potosina

7. Silencio. (En silencio puedes releer alguna de las jaculatorias que te haya llamado más la atención).

8. Bendición reserva del Santísimo y canto.

BENDITO, BENDITO SEA DIOS

BENDITO, BENDITO,
BENDITO SEA DIOS,
LOS ÁNGELES CANTAN
Y ALABAN A DIOS.

Yo creo, Jesús mío, que éstas en el altar,
oculto en la hostia te vengo a adorar.

Espero Jesús, mío, en tu santa bondad,
poder recibirte con fe y caridad.

Por el amor al hombre moriste en una cruz,
y al cáliz bajaste
por nuestra salud.

Jesús, Rey del cielo está en el altar,
su Cuerpo, su Sangre,
nos da sin cesar.

Entre sus ovejas esta el Buen Pastor,
en vela continua lo tiene el amor.

HOY EN ORACIÓN

Hoy en oración
quiero preguntar, Señor
quiero escuchar tu voz
tus palabras con tu amor.

Ser como eres tú,
servidor de los demás
dime cómo, en qué lugar
te hago falta más.

Dime, Señor, en qué te puedo servir
déjame conocer tu voluntad.
Dime, Señor, en ti yo quiero vivir
quiero de ti aprender saber amar.

Hoy quiero seguir
tus caminos junto al mar,
tus palabras, tu verdad,
ser imagen de ti.
Ser como eres tú,
servidor de los demás
dime cómo, en qué lugar
te hago falta más.


Se pueden hacer otros cantos