AVE MARÍA
BAJO TU AMPARO
MADRE DEL REDENTOR
REINA DEL CIELO
LA SALVE
SALVE, REINA DE LOS CIELOS
VIRGEN MARIA
SEÑORA
ACUÉRDATE
ACTO DE CONSAGRACIÓN I
ACTO DE CONSAGRACIÓN II
ÁNGELUS
ROSARIO
  ROSARIO BIBLICO
GOZOSOS
DOLOROSOS
 GLORIOSOS
 LUMINOSOS
 ROSARIO MISIONERO
LETANIAS
MISTERIOS DE DOLOR - ALEGRIA
 

 






AVE MARÍA


Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.



 


BAJO TU AMPARO

Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
no deseches las oraciones
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén.


 



MADRE DEL REDENTOR

Madre del Redentor, Virgen fecunda,
puerta del Cielo siempre abierta,
estrella del mar,
ven a librar al pueblo que tropieza
y se quiere levantar.
Ante la admiración de cielo y tierra,
engendraste a tu Santo Creador,
y permaneces siempre Virgen,
recibe el saludo del ángel Gabriel,
y ten piedad de nosotros pecadores.





REINA DEL CIELO

 

Reina del Cielo, alégrate, aleluya,
porque el Señor,
a quien llevaste en tu seno, aleluya,
ha resucitado, según su palabra, aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.





LA SALVE

 

Dios te salve,
Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.
A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
a Ti suspiramos,
gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.
Ea, pues,
Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos,
y después de este destierro
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!

D- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
T- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.




SALVE, REINA DE LOS CIELOS

 

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.
Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.

D- Que con el auxilio de tan dulce intercesora,
T- seamos siempre fieles en el terreno caminar.
Amén.



VIRGEN MARIA

 

Virgen María, reina en mi corazón y seré pura,
reina en mis labios y seré callada,
reina ¡oh, Madre de amor en mi mirada!
y veré con modestia y con dulzura

Reina en mi mente ¡Oh, Madre de ternura!
y seré recta noble y elevada,
reina en mi alma Celeste Inmaculada
y elevara sus alas a la altura.

Si, se la Reina de la vida mía,
Azucena Purísima y lozana,
y si otra reina me buscará un día,
le diré con amor con ternura,
no tengo más que una soberana,
y es la sin mancha y virginal María.

Amén.


 

SEÑORA

 

Señora, tu te encuentras en la encrucijada de todos mis caminos,
camina conmigo las horas que me quedan.
Enséñame a vivir con animo transparente,
guarda mi corazón limpio de toda falta,
enséñame a hacer el don total de mi mismo a Cristo Jesús,
sin cálculos, sin rodeos, sin reparos burdos o sutiles,
sin espíritu ventajista,
enséñame el significado fresco y limpio del servicio.

Amén.


 

ACUÉRDATE

 

Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido
a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido
abandonado de Ti.
Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.
¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien
acógelas benignamente.
Amén.





ACTO DE CONSAGRACIÓN

I

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti
y en prueba de mi afecto,
con amor filial te consagro en este día:
todo lo que soy, todo lo que tengo.
Guarda y protege, y también defiende
a este hijo tuyo, que así sea.
Amén.

 

II

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos,
mi lengua y mi corazón,
en una palabra, todo mi ser,
ya que soy todo tuyo,
¡oh Madre de bondad!,
guárdame y protégeme
como hijo tuyo. Amén.




ÁNGELUS

 

D- El Ángel del Señor anunció a María.

T- Y Ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.

Ave María

D- He aquí la sierva del Señor.

T- Hágase en mí según tu palabra.

Ave María

D- Y el Verbo se hizo carne

T- Y habitó entre nosotros.

Ave María

D- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios

T- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Se rezan tres Glorias

D- Oremos.

Derrama Señor tu gracia sobre nuestros corazones y concede a quienes hemos conocido por el anuncio del Ángel la Encarnación de tu Hijo, que por su Pasión y su Cruz alcancemos la gloria de la Resurrección. Por el Señor Jesús, tu Hijo, que contigo vive y reina, en unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


T- Amén.





 

 

EL SANTO ROSARIO

 

EL ROSARIO

"El Rosario es mi oración preferida. Oración maravillosa en su sencillez y en su profundidad. En esta oración repetimos muchas veces las palabras que la Virgen María escuchó de boca del ángel y de su prima Isabel. A estas palabras se asocia toda la Iglesia.

Se puede decir que el Rosario es, en cierto modo, una oración-comentario del último capítulo de la Constitución "Lumen Gentium" del Vaticano II, capítulo que trata de la admirable presencia de la Madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia.

Sobre el fondo de las palabras "Dios te salve, María", pasan ante los ojos del que las reza los principales episodios de la vida de Cristo, con sus misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, que nos hacen entrar en comunión con Cristo, podríamos decir, a través del corazón de su Madre.

Nuestro corazón puede encerrar en estas decenas del Rosario todos los hechos que componen la vida de cada individuo, de cada familia, de cada nación, de la Iglesia y de la humanidad: los acontecimientos personales y los del prójimo y, de modo particular, de los que más queremos. Así, la sencilla oración del Rosario late al ritmo de la vida humana".

S.S. Juan Pablo II

 

Rosarium Virginis Marie
Encíclica del Papa Juan Pablo II sobre el Santo Rosario




 

 

MISTERIOS GOZOSOS
(lunes)

 

Primer Misterio de Gozo

La Encarnación del Hijo de Dios en el seno purísimo de María Virgen.
(Lc 1, 26ss)

Segundo Misterio de Gozo

La Visitación de Santa María a su prima Isabel.
(Lc 1, 39-41)

Tercer Misterio de Gozo

El Nacimiento del Señor Jesús en Belén.
(Lc 2, 1ss)

Cuarto Misterio de Gozo

La Presentación del Señor Jesús en el Templo.
(Lc 2, 22ss)

Quinto Misterio de Gozo

El hallazgo del Señor Jesús en el Templo después de tres días.
(Lc 2, 43-46)


 





MISTERIOS DOLOROSOS
(martes y viernes)

 

Primer Misterio de Dolor

La Oración y Agonía del Señor Jesús en el Huerto de Getsemaní.
(Lc 22, 39-44)

Segundo Misterio de Dolor

La Flagelación.
(Jn 19, 1)

Tercer Misterio de Dolor

La Coronación de Espinas.
(Jn 19, 2)

Cuarto Misterio de Dolor

El Camino al Calvario llevando la Cruz.
Jn 19, 16-18

Quinto Misterio de Dolor

La Crucifixión y Muerte del Señor Jesús.
(Jn 19, 25-27; Mc 15, 24-27)

 





MISTERIOS GLORIOSOS
(miércoles, sábado y domingo)

 

Primer Misterio de Gloria

La Resurrección del Señor Jesús.
(Lc 24, 1ss)

Segundo Misterio de Gloria

La Ascensión del Señor Jesús.
(Lc 24, 50)

Tercer Misterio de Gloria

La Venida del Espíritu Santo sobre Santa María y los Apóstoles.
(Hech 2, 1ss)

Cuarto Misterio de Gloria

La Asunción de la Virgen María.
(Jn 14, 3)

Quinto Misterio de Gloria

La Coronación de Santa María.
(Ap 12, 1)

 

 


 

 

MISTERIOS LUMINOSOS
(jueves)

 

Primer Misterio de la Luz

El Bautismo del Señor
(Mt 3,17 ss)

Segundo Misterio de la Luz

La autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná
(Jn 2,1-12)

Tercer Misterio de la Luz

El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión
(Mac 1, 15)

Cuarto Misterio de la Luz

La Transfiguración
(Mt 17, 1-7)

Quinto Misterio de la Luz

La Institución de la Eucaristía
(Lc 22,19-20)

 

 


 

 

LETANIAS

 

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo óyenos. Cristo óyenos.
Cristo escúchanos. Cristo escúchanos.

Dios, Padre celestial.
Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
Ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo.
Ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios.
Ten piedad de nosotros.

Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios. Ruega por nosotros.
Santa Virgen de las vírgenes. Ruega por nosotros.
Madre de Cristo. Ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia. Ruega por nosotros.
Madre purísima. Ruega por nosotros.
Madre castísima. Ruega por nosotros.
Madre virginal. Ruega por nosotros.
Madre sin mancha de pecado. Ruega por nosotros.
Madre Inmaculada. Ruega por nosotros.
Madre amable. Ruega por nosotros.
Madre admirable. Ruega por nosotros.
Madre del buen consejo. Ruega por nosotros.
Madre del Creador. Ruega por nosotros.
Madre del Salvador. Ruega por nosotros.
Virgen prudentísima. Ruega por nosotros.
Virgen digna de veneración. Ruega por nosotros.
Virgen digna de alabanza. Ruega por nosotros.
Virgen poderosa. Ruega por nosotros.
Virgen clemente. Ruega por nosotros.
Virgen fiel. Ruega por nosotros.
Espejo de justicia. Ruega por nosotros.
Trono de sabiduría. Ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría. Ruega por nosotros.
Vaso espiritual. Ruega por nosotros.
Vaso digno de honor. Ruega por nosotros.
Vaso insigne de devoción. Ruega por nosotros.
Rosa mística. Ruega por nosotros.
Torre de David. Ruega por nosotros.
Torre de marfil. Ruega por nosotros.
Casa de oro. Ruega por nosotros.
Arca de la Alianza. Ruega por nosotros.
Puerta del cielo. Ruega por nosotros.
Estrella de la mañana. Ruega por nosotros.
Salud de los enfermos. Ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores. Ruega por nosotros.
Consuelo de los afligidos. Ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos. Ruega por nosotros.
Reina de los ángeles. Ruega por nosotros.
Reina de los patriarcas. Ruega por nosotros.
Reina de los profetas. Ruega por nosotros.
Reina de los apóstoles. Ruega por nosotros.
Reina de los mártires. Ruega por nosotros.
Reina de los que confiesan su fe. Ruega por nosotros.
Reina de las vírgenes. Ruega por nosotros.
Reina de los santos. Ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original. Ruega por nosotros.
Reina asunta al cielo. Ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario. Ruega por nosotros.
Reina de la paz. Ruega por nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Ten piedad de nosotros.

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.





 

MISTERIOS DE DOLOR-ALEGRÍA
EN LA VIDA CRISTIANA
DE NUESTRA SANTA MADRE

 

Primer Misterio

La Anunciación - Encarnación

Santa María percibe el dolor que suscitará la incomprensión ante la magnitud del misterio con el que es bendecida y, al mismo tiempo, la inmensidad de la alegría de la llegada del Salvador esperado a su seno virginal.

Segundo Misterio

Peregrinaje natal a Belén

El largo y penoso camino, el rechazo de tantos que le niegan posada, el refugio de animales en el que habrá de dar a luz son trascendidos absolutamente por la alegría inconmensurable del nacimiento del Reconciliador, y del reconocimiento de los pobres pastores y de los reyes gentiles.

Tercer Misterio

Los encuentros en el Templo en la Presentación del Niño Jesús

Las profecías en el Templo portan la señal del dolor-alegría. He aquí al Mesías, el liberador esperado, Aquel que nos trae la reconciliación. Pero también la seguridad de las pruebas y del camino de la Cruz.

Cuarto Misterio

La Muerte y Resurrección del Señor Jesús

La Madre junto a la Cruz, experimentando en sufrimientos inenarrables el dolor de su Hijo, que le prepara su propio corazón, guarda por la experiencia de la fe una singular alegría paralela: El que así muere redimiendo la antigua deuda, resucitará como primicia de todo el género humano.

Quinto Misterio

La espera en el Cenáculo

También traiciones y desaliento, la debilidad de los discípulos más cercanos, las dudas de algunos, el dolor de la separación, la espera larga de los días interminables se ilumina a la luz de la oración que culmina con el júbilo de la venida del Espíritu de vida, de paz, de amor.



 

 

Rosario Bíblico


El Rosario Bíblico es una colección de pasajes de la Biblia que acompañana a cada uno de los misterios. En este modo de rezar el Rosario, al anunciar cada Misterio, se lee el pasaje de la Biblia alusivo, y entonces se prosigue con el Padre Nuestro y las Ave María. Se concluye con la oraciones finales y la letanía.


MISTERIOS GOZOSOS

Primer Misterio
LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS

«El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una joven virgen llamada María, que vivía en Nazaret, una ciudad de Galilea. Entrando le dijo: "Alégrate tú, la amada y favorecida; el Señor está contigo".

«A estas palabras, María se turbó y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Vas a quedar embarazada y darás a luz a un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús". «Contestó María: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra"» (Lc 1,26-31.38).

Segundo Misterio
LA VISITA DE MARIA SANTISIMA A SANTA ISABEL

«En aquellos días, María se puso en camino y se fue de prisa a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Esta exclamó en alta voz: "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor"» (Lc 1,39-40.42.45).

Tercer Misterio
EL NACIMIENTO DEL NIÑO DIOS EN EL PORTAL DE BELEN

«Por aquellos días, salió un edicto de César Augusto para que se empadronara todo el mundo. Todos iban a inscribirse cada uno a su ciudad. Subió José desde la ciudad de Nazaret con María, su esposa, a Belén. Y mientras estaban ahí, se cumplió el tiempo del parto y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en una pesebrera, porque no habían hallado lugar en la posada» (Lc 2,1-7).

Cuarto Misterio
LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS AL TEMPLO

«Llevaron al niño a Jerusalén y lo consagraron al Señor, tal como está escrito en la Ley: "Todo varón primogénito será consagrado al Señor".

«Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Este dijo a María: "Mira, este niño será causa tanto de caída como de resurrección para la gente Israel. Será puesto como una señal que muchos rechazarán"» (Lc 2,22-23.25.34).

Quinto Misterio
EL NIÑO JESÚS, PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO

«Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para las fiestas de la Pascua. Cuando tuvo doce años, Jesús fue también con ellos para cumplir con este precepto. Al terminar los días de la Fiesta, mientras ellos regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo notaran. «Creyendo que se hallaba en el grupo de los que partían, caminaron todo el día y después se pusieron a buscarlo entre todos sus parientes y conocidos.

Pero como no lo hallaron, prosiguiendo su búsqueda, volvieron a Jerusalén. «Después de tres días lo hallaron en el templo, sentado en medio de los Maestros de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas.

Al encontrarlo, se emocionaron mucho y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué te has portado así? Tu padre y yo te buscábamos muy preocupados". Él les contestó: "¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que tengo que ocuparme en los asuntos de mi Padre?". Pero ellos no comprendieron lo que les decía. Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba en su corazón todas estas cosas» (Lc 2,41-51).

 

MISTERIOS DOLOROSOS

Primer Misterio
LA ORACIÓN DE JESÚS EN EL HUERTO

«Llegaron a una propiedad llamada Getsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos: "Siéntense aquí mientras voy a orar".

«Y llevó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan; y comenzó a sentir temor y angustia. Entonces les dijo: "Siento en mi alma una tristeza mortal. Quédense aquí y permanezcan despiertos".

«Jesús se adelantó un poco y cayó en tierra, suplicando que si era posible no tuviera que pasar aquella hora. Decía: "Abbá, o sea, Padre; para ti todo es posible; aparta de mí esta copa. Pero no, no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieras tú".

«Volvió y los encontró dormidos.Y dijo a Pedro: "Simón, ¿duermes? No pudiste estar despierto ni una hora. Estén despiertos y oren, para que no caigan en tentación; ya que el espíritu es animoso, pero la carne es débil"» (Mc 14,32-38).

Segundo Misterio
LA FLAGELACIÓN DE JESÚS, ATADO A LA COLUMNA

«Pilato quería dejar contenta a la gente. Por eso dejó libre a Barrabás y, después de haber hecho azotara a Jesús, lo entregó para que fuera crucificado» (Mc 15,15).

Tercer Misterio
LA CORONACIÓN DE ESPINAS DEL HIJO DE DIOS

«Los soldados lo llevaron al patio interior, llamado pretorio, y llamaron a todos sus compañeros. Lo vistieron con una capa roja y colocaron sobre su cabeza una corona trenzada con espinas. Después se pusieron a saludarlo: "¡Viva el rey de los judíos!". Y le golpeaban la cabeza con una caña, lo escupían y luego, arrodillándose, le hacían reverencias» (Mc 15,16-19).

Cuarto Misterio
JESÚS CAMINO DEL CALVARIO CON LA CRUZ A CUESTAS

«Entonces los soldado sacaron fuera a Jesús para crucificarlo. Al salir, se encontraron con Simón de Cirene, que volvía del campo, y lo obligaron a llevar la cruz de Jesús. Llevaron a Jesús al lugar llamado Gólgota o Calvario, lo que significa: "sitio de la calavera"» (Mc 15,21-22).

Quinto Misterio
CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

«Crucificaron a Jesús con otros dos, uno a cada lado. Junto a la cruz de Jesús estaba su madre y la hermana de su madre y también María, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella a su discípulo más querido, dijo a la Madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Después dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Desde ese momento, el discípulo se la llevó a su casa.

«Después de eso, como Jesús sabía que ya todo estaba cumplido, y para que se cumpliera la escritura, dijo: "Tengo sed". Había allí un jarro lleno de vino agridulce. Pusieron en una caña una esponja llena de esta bebida y la acercaron a sus labios.
«Cuando hubo probado el vino, Jesús dijo: "Todo está cumplido". Inclinó su cabeza y entregó su espíritu» (Jn 19,18.25-30).

 

MISTERIOS GLORIOSOS

Primer Misterio
LA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

«Pasado el sábado, al despertar el alba del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a viistar al sepulcro. De repente se produjo un gran remblor. El Ángel del Señor bajó del cielo y, llegando al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima. Su aspecto era como el relámpago y sus ropas blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de miedo y quedaron como muertos. El Ángel dijo a las mujeres: "No teman, porque yo sé que buscan a Jesús crucificado. No está aquí. Ha resucitado tal como lo había anunciado"» (Mt 28,1-6).

Segundo Misterio
LA ASCENCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

«El Señor Jesús, después de haber hablado con ellos, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos se fueron de allí a predicar por todas partes, confirmando su doctrina con milagros que la acompañaban» (Mc 16,19-20).

Tercer Misterio
LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO EL DÍA DE PENTECOSTÉS

«Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De pronto vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban. Se les aparecierom unas lenguas como de fuego, las que, separándose, se fueron posando sobre cada uno de ellos; y quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar idiomas distintos, en los cuales el Espíritu les concedía expresarse» (Hch 2,1-4).

Cuarto Misterio
LA ASUNCIÓN DE MARÍA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS

«¿Quién es ésta que surge cual la aurora, bella como la luna, refulgente como el sol, imponente como un ejército» (Cantar 6,10).

Quinto Misterio
LA CORONACIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA COMO REINA DE LOS CIELOS Y DE LA TIERRA

«Una gran señal apareció en el cielo: Una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12,1).

MISTERIOS LUMINOSOS

Ellos nos permiten contemplar también los misterios de la vida pública de Cristo desde el Bautismo a la Pasión». contemplar también los misterios de la vida pública de Cristo desde el Bautismo a la Pasión».

Primer Misterio
EL BAUTISMO DEL SEÑOR

El Bautismo en el Jordán --constata--. En él, mientras Cristo, como inocente que se hace 'pecado' por nosotros (cf. 2 Co 5, 21), entra en el agua del río, el cielo se abre y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (cf. Mt 3, 17 par.), y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la misión que le espera.

Segundo Misterio
LA AUTORREVELACION DE JESUS EN LAS BODAS DE CANA

Es el comienzo de los signos en Caná (cf. Jn 2, 1-12), cuando Cristo, transformando el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, la primera creyente.

Tercer Misterio
EL ANUNCIO DEL REINO DE DIOS INVITANDO A LA CONVERSION

Es la predicación con la cual Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión (cf. Mc 1, 15), perdonando los pecados de quien se acerca a Él con humilde fe (cf. Mc 2. 3-13; Lc 47-48), iniciando así el ministerio de misericordia.

Cuarto Misterio
LA TRANSFIGURACION

Es la Transfiguración, la gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo, mientras el Padre lo acredita ante los apóstoles extasiados para que lo "escuchen". (Mt 17,1-7)

Quinto Misterio
LA INSTITUCION DE LA EUCARISTIA

La institución de la Eucaristía, en la cual Cristo se hace alimento con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino, dando testimonio de su amor por la humanidad "hasta el extremo" (Jn13, 1) y por cuya salvación se ofrecerá en sacrificio. (Lc 22,19-20)