SAN JUAN DIEGO
UN POCO DE SU VIDA

Cuauhtlatóhuac (Llamado después Juan Diego en su bautismo), nació en Cuauhtitlán en 1474, poco se sabe de su vida de sus antepasados, pero cuando los conquistadores españoles llegaron con los Mexicas en 1521, él tenía 47 años; algunos autores afirman que pertenencia a la clase social inferior, es decir a los macehuales; recordemos que ellos recibían educación en su familia y después de la escuela , entonces no era un ignorante y se había preparado para ser un buen guerrero. Había aprendido como todos los Mexicas el dominio de sí mismo, los buenos modales, a no estar ocioso, en fin había recibido una educación como ellos la entendían. El desarrollo de una personalidad para saber llevar una vida bien integrada.

Hablaba el idioma náhuatl que recordemos combinaba la poesía con el canto y expresaba delicadeza y respeto.

Era agricultor por lo que sabía cultivar la tierra, conocía los ciclos de cultivo y sabia administrar bien las propiedades de sus antepasados y pagar tributos; pues de otra forma el Tlatoani (El que habla, el que tiene la palabra) no se las habría encomendado.
Profesaba la religión de los Mexicas, entonces tuvo ocasión de rendir culto a Huitzilopichtli y a Tláloc, debió estar muy arraigado en sus creencias para que después de que se convirtió al cristianismo y se le apareció la Guadalupana, fuera un cristiano tan admirado y respetado.

Fue testigo en 1521 de la llegada de los españoles y de las guerras que siguieron en Tenochtitlaán en las que probablemente participó, vivió el derrumbe de su raza, la destrucción de su mundo.

En 1524 fue bautizado por los misioneros junto con su esposa, le pusieron por nombre Juan Diego y su esposa recibió el nombre de María Lucia, siendo de los primeros nativos que aceptaron el cristianismo.

Según los testigos de la época el modo como vivió el cristianismo después del bautismo demuestra que era la razón de ser de su existencia, tal como había vivido antes la religión de sus antepasados. Desde antes que se le apareciera la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, los que lo conocieron le llamaban "El Solitario" porque se retiraba a meditar sobre las verdades evangélicas que aprendía de los misioneros y tenía la fama de "Varón Solitario" y lo ponía como ejemplo de niños y jóvenes a quienes decían: "Que Dios te haga como a Juan Diego".

Su esposa Maria Lucía murió en el año de 1529 dos años antes de las apariciones.
Asistía a Tlatelolco a la catequesis sabatina y a la misa dominical en el convento de San Francisco con toda puntualidad, recorría alrededor de 8 kilómetros desde Tulpetlac lugar donde vivía, le llamaban "El Peregrino" por estos cansados viajes; tenía unos 57 años cuando el 9 de diciembre de 1531 muy de mañana y rumbo a Tlatelolco, al pasar por el cerrito del Tepeyac escuchó el canto de pájaros finos, le extrañó por se pleno invierno creyó soñar o estar en el paraíso de sus antepasados (El premio que daba Tláloc Flores y felicidad); oyó que lo llamaban con afecto por su nombre "Juanito, Juan Dieguito". Inició ahí su diálogo con la Virgen y su encomienda de ser mensajero de la Guadalupana.

En su conversación con la Virgen notamos los detalles del idioma náhuatl que hablaba Juan Diego, con hermosura, delicadeza y cortesía; los Mexicas al hablar con personas extrañas lo hacían con extrema humildad y rebajándose al referirse a ellos mismos.
El escenario en el tepeyac es típicamente háhuatl, de una extrema belleza, pues todo resplandecía y parecía arcoiris, esmeraldas, turquesas y oro; agregando a esto el canto de pájaros finos.

La Virgen Guadalupana del Tepeyac, es la imagen de una mestiza Indo-Hispana, bella, modesta, amable; su peinado es el característico de una princesita Azteca y la riqueza de su traje nos muestra su grandeza.

La Virgen le habla en háhuatl, con delicadeza; le llama "El más pequeño de mis hijos" se presenta como la Madre del verdadero Dios dueño del cielo y tierra y le pide una "Casita Sagrada" donde los escuchará y dará todo su amor. Exactamente lo que a los Mexicas les llenará el corazón, pues se refiere en su idioma al dios que ellos habían servido siempre, no lo llama del mismo nombre, TloqueNahuaque, pero si es un dios como "Aquel por quienes todos viven y del que dependen todas las cosas"; una madre de toda la humanidad como Tonantzin (Nuestra madrecita) que lo escuchará con amor y pide una casita sagrada al igual que sus templos destituidos por los españoles que es lo que ellos anhelaban.

Estas expresiones de la Virgen les indica la semejanza entre la religión de los Mexicas y la predicada por los misioneros; une las dos culturas, la Mexica y la española para que nazca un pueblo nuevo lleno de esperanza por esto llamamos a la Virgen de Guadalupe la primera evangelizadora de América.

Fue notoria la prontitud con que los indígenas adaptaron esta unión de las dos ideas religiosas.