MENSAJE GUADALUPANO EN NUESTROS DIAS


¿CUÁNTOS INDÍGENAS HAY EN MÉXICO?

Según el censo de 1990 se reconoce oficialmente que existen 5,282.347 mexicanos mayores de 5 años que hablan de las lenguas indígenas hasta hoy reconocidas para igual número de etnias.
Pero otros autores estudiosos de la problemática indígena señalan como insuficiente el dato de la lengua para determinar el número de indígenas del país, a cambio proponen la existencia de 10 a 15 millones de mexicanos que se autoreconocen como indígenas en razón a su parentesco e identificación con las costumbres y práctica cultural de los mismos. Pero también es cierto que por razones de mestizaje existe una fuerte influencia de nuestra raíz indígena en las costumbres y cultura de la mayoría de la población nacional.

En total hay 59 grupos indígenas en México.

¿CUÁLES SON LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS?

Los pueblos indígenas en su mayoría por campesinos pobres, que habitan pequeños poblados rurales carentes de los servicios más elementales como infraestructura sanitaria, agua potable, centros de salud y de educación. El 95% de la población indígena está por debajo de los niveles promedio de escolaridad, cerca del 60% no llega al índice nacional de habitantes por médico, 96% soporta niveles de alimentación menores al promedio nacional. Todos estos factores hacen que entre la población indígena se den los más altos índices de desocupación y subempleo así como niveles de ingreso de infrasubsistencia. Por si esto fuera poco los indígenas tienen que padecer del desprecio a sus costumbres, lenguas y tradiciones por parte de ladinos y mestizos que habitan en sus regiones situación que se refleja en actitudes despectivas engaños en el trato comercial y discriminación laboral. A esta situación se añade la agresión constante que reciben de caciques, terratenientes, guardias blancas, policías federales y ejército como respuesta a sus demandas. Los asesinatos impunes, secuestros, desapariciones y encarcelamientos injustos son situaciones cotidianas que padecen las comunidades indígenas que se organizan y luchan por la solución de sus demandas.

LA VOZ DE LOS INDÍGENAS

"Los indígenas no hemos sido acabados. Existimos 50 millones en el continente americano y hablamos más de 500 lenguas. En México somos 17 millones.
Nuestra existencia es angustiosa porque, día a día, los que controlan el poder económico y político, con sus proyectos de modernización, nos arrebatan la única fuente de vida, la madre tierra y los recursos naturales." (Aporte de los indígenas a la IV CELAM)

"Cada vez la gente va sintiendo el peso de la carestía, el desempleo, de la injusticia y de la creciente miseria. El pueblo esta inconforme. Hay desnutrición y enfermedades provocadas por la pobreza.

No tenemos tierra donde trabajar para sacar nuestro alimento. Tenemos que rentar tierra y ahí se va la ganancia. Las solicitudes de tierra que hacemos se quedan sin respuesta y es muy cara para comprarla; mientras que haya algunos que tienen mucha tierra y no la trabajan, o la usan en la ganadería, que abarca mucha tierra..."

"Hay precios bajos para los que vendemos y falta que nosotros mismos los campesinos transportemos nuestros productos, porque los acaparadores e intermediarios voraces mediante sus vicios en la venta de nuestros productos. Los salarios son muy bajos y no alcanzan para la economía de la familia."

UN MENSAJE GUADALUPANO EN NUESTROS DIAS

La guerra de la conquista puso las bases de un sistema de estructuras injustas que se desarrollan hasta el día de hoy:

"La situación de los indígenas y campesinos se ha ido agravado. Nuestro sistema ha generado nuevas formas de explotación económica de manipulación política, de legalidad injusta que legitima la opresión y la represión. Se arremete ideológicamente, se despoja a las culturas, se domina mediante la religiosidad. Esta es la realidad tal como la viven los indígenas y campesinos. Así lo hemos comprobado cuando nos acercamos a ellos con sinceridad cristiana".

(Palabras de los Obispos del Pacifico-Sur de México)

"Y para realizar lo que mi clemencia pretende, ve al palacio del obispo de México y le dirás cómo yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo, que aquí en el llano me edifique un templo; le contarás puntualmente cuanto has visto y admirado, lo que has oído. Ten por seguro que lo agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás mucho que yo recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Mira que ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño; anda y pon todo tu esfuerzo."

"Juan Diego, el indio pobre, escuchó el llamado de Nuestra Señora de Guadalupe y se sintió enviado a invitar a otros a crear un lugar, un espacio de reunión y de convocación para todo el pueblo en el llano. En este espacio de convocación, la Virgen de Guadalupe aseguraba su presencia auxiliando y defendiendo a todo aquel que quiera remediar su miseria, penas y dolores.

"La experiencia de fe del indígena que pronto corrió por todo el pueblo, nos manifiesta un espíritu de sentirse "enviado", de sentirse llamado a cumplir esta tarea de unión dando testimonio de que su causa era justa contaba con el respaldo de Nuestra Señora de Guadalupe. Están llamados a dar fe de "cuanto has visto, admirado y oído" ante todo el pueblo y ante quienes en nombre de Dios (los conquistadores y poderosos también eran cristianos) sometían al pueblo.

*Indudablemente, para Juan Diego y para todo su pueblo, la realización de esta tarea suponía un esfuerzo grande. Para estos tiempos, el indio era menospreciado y humillado. Todavía en los países extranjeros se discutía si los habitantes de las tierras recién descubiertas eran personas o animales. Una tarea como esta suponía un gran esfuerzo y fatiga, hasta lograr que su voz fuera escuchada.

*La fe de Juan Diego y los suyos expresa una certeza que se cumplirán las promesas de Nuestra Señora de Guadalupe. Sabe que será feliz en la medida en que se solucionen sus miserias, penas y dolores, en la medida en que trabajen por superar las opresiones de su pueblo. Ella asegura su presencia de ánimo y apoyo en las dificultades.