1 MAYO
S. José Obrero

CICLO A

Primera Lectura Hech 18, 1-8
Salmo Responsorial del Sal 97 “El Señor nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya”

EVANGELIO Mt 13, 54-58

¿No es éste el hijo del carpintero?

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: “¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero?

¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?” Y se negaba a creer en él.

Entonces, Jesús les dijo: “Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa”. Y no hizo muchos milagros ahí por la incredulidad de ellos”,

Palabra del Señor.

 

2 MAYO
S. Atanasio
Memoria

CICLO A

Primera Lectura Hech 18, 9-18
Salmo Responsorial del Sal 46 “Dios es el rey del universo. Aleluya”

EVANGELIO Jn 16, 20-23

Nadie podrá quitarle su alegría

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.

Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada”.

Palabra del Señor.

 

3 MAYO
La Santa Cruz
Fiesta

CICLO A

Primera Lectura Flp 2, 6-11
Salmo Responsorial del Sal 77 “No olvidemos las hazañas del Señor. Aleluya”

EVANGELIO Jn 3, 13-17

El Hijo del hombre tiene que ser levantado.

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el sediento, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.

Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él”.

Palabra del Señor.


 

4 MAYO
La ascensión del Señor
Solemnidad

San Felipe y Santiago apóstoles
Propio

CICLO A
Primera Lectura Hech 1, 1-11
Salmo Responsorial del Sal 46 “Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya”
Segunda Lectura Ef 1, 17-23

EVANGELIO Mt 28, 16-20

Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.

Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.

Palabra del Señor.


 

5MAYO
III Semana
S. Eulogio

CICLO A

Primera Lectura Hech 19, 1-8
Salmo Responsorial del Sal 67 “Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya”

EVANGELIO Jn 16, 29-33

Tengan valor, porque yo he vencido al mundo.

En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dio”.

Les contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”.

Palabra del Señor.


 

6MAYO
S. Evodio

CICLO A

Primera Lectura Hech 20, 17-27
Salmo Responsorial del Sal 67 “Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya”

EVANGELIO Jn 17, 1-11

Padre, glorifica a tu Hijo.

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.

Yo te glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera.

Ha manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado.

Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo”.

Palabra del Señor.

 

7 MAYO
Ntra. Sra de la Luz
Sta. Rosa Venerini

CICLO A

Primera Lectura Hech 20, 28-38
Salmo Responsorial del Sal 67 “Reyes de la tierra, cantemos al Señor. Aleluya”

EVANGELIO Jn 17, 11-19

Padre, que ellos sean uno, como nosotros.

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y le dijo: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse, para que cumpliera la Escritura.

Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo, como y tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío también al mundo. Yo me santifico a mí por ellos, para que también ellos sean santificados en la verdad”.

Palabra del Señor.

 

8 MAYO
Propio
S. Benedicto II

CICLO A

Primera Lectura Hech 22, 30; 23, 6-11
Salmo Responsorial del Sal 15 “Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya”

EVANGELIO Jn 17, 20-26

Que su unidad sea perfecta.

En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.

Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.

Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.

Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos”.

Palabra del Señor.


 

9 MAYO
S. Pacomio

CICLO A

Primera Lectura Hech 25, 13-21
Salmo Responsorial del Sal 102 “Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya”

EVANGELIO Jn 21, 15-19

Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.

En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos más que éstos?” El le contesto: “Si, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”.

Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” El le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”.

Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”

Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras”. Esto se lo dijo para indicarle con que género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: “Sígueme”.

Palabra del Señor.

 

10 MAYO
S. Antonio

CICLO A

Primera Lectura Hech 28, 16-20. 30-31
Salmo Responsorial del Sal 10 “El Señor verá a los justos con complacencia. Aleluya”

EVANGELIO Jn 21, 20-25

Este es el discípulo que ha escrito estas cosas, y su testimonio es verdadero.

En aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: “Sígueme”. Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le había preguntado: ‘Señor, ¿quién es el que te va a traicionar?’ Al verlo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ¿qué va a pasar con éste?” Jesús le respondió: “Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta que yo vulva, ¿a ti qué? Tú, sígueme”.

Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino: ‘Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti que?’

Ese es el discípulos que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que se escribieran.

Palabra del Señor.


 

11 MAYO
PENTECOSTES
Solemnidad

Sta. Estela

CICLO A

Primera Lectura Hech 2, 1-11
Salmo Responsorial del Sal 103 “Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya”
Segunda Lectura 1 Cor 12, 3-7. 12-13

EVANGELIO Jn 20, 19-23

Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo: Reciban al Espíritu Santo.

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La Paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado.

Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz este con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”.

Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban al Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.

Palabra del Señor.


 

12 MAYO
Ss. Nereo, Aquileo y Pancracio
Memoria libre

CICLO A

Primera Lectura Sant 1, 1-11
Salmo Responsorial del Sal 118 “Danos tu misericordia, Señor, y tendremos vida”

EVANGELIO Mc 8, 11-13

¿Por qué esta gente busca una señal?

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiro profundamente y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que esta gente no se le dará ninguna señal”.

Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Palabra del Señor.


 

13 MAYO
Nuestra Señora de Fátima
Memoria libre
S. Eutimio

CICLO A

Primera Lectura Sant 1, 12-18
Salmo Responsorial del Sal 93 “Señor, dichoso aquel a quién tú educas”

EVANGELIO Mc 8, 14-21

Cuídese de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.

En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuanta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: “Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes”. Entonces ellos comentaban entre sí: “Es que no tenemos panes”.

Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: “¿Por qué están comentando que no trajera panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está tu mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?” Ellos le contestaron: “Doce”. Y añadió: “¿y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?” Le respondieron: “Siete”. Entonces él dijo: “¿Y todavía no acaban de comprender?”.

Palabra del Señor.

 

14 MAYO
S. Matías, apóstol
Fiesta

CICLO A

Primera Lectura Hech 1, 15-17. 20-26
Salmo Responsorial del Sal 112 “Lo puso el Señor entre los jefes de su pueblo”

EVANGELIO Jn 15, 9-17

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena.

Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da a vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando, Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”.

Palabra del Señor.

 

15 MAYO
N.S. Jesucristo Sumo y Eterno Sac
Fiestas

S. Isidro Labrador
Sta. Juana de Lestonac

CICLO A

Primera Lectura Heb 10, 12-23
Salmo Responsorial del Sal 39 “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”

EVANGELIO Lc 22, 14-20


Hagan esto en memoria mía.

En aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo: “Cuánto ha deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer, porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal cumplimiento en el Reino de Dios”. Luego tomó en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracia y dijo: “Tomen esto y repártanlo entre ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vida hasta que venga el Reino de Dios”.

Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”. Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo: “Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes”.

Palabra del Señor.


 

16 MAYO
S. Juan Nepomuceno

Memoria libre

CICLO A

Primera Lectura Sant 2, 14-24. 26
Salmo Responsorial del Sal 111 “Dichosos los que temen al Señor”

EVANGELIO Mc 8, 34-9, 1

El que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

En aquel tiempo, Jesús llamó a la multitud y a sus discípulos y les dijo: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras ante esta gente, idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre, entre los santos ángeles”.

Y añadió: “Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero que el Reino de Dios ha llegado ya con todo su poder”

Palabra del Señor.


 

17 MAYO
S. Pascual Bailón

CICLO A

Primera Lectura Sant 3, 1-10
Salmo Responsorial del Sal 11 “Tú nos protegerás, Señor”

EVANGELIO Mc 9, 2-13

Se transfiguró en presencia de ellos.

En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversado con Jesús

Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, unas para ti, otras para Moisés y otra para Elías”. En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.

Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”. En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de “resucitar de entre los muertos”.

Le preguntaron a Jesús: “¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?” El les contestó: “Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y tiene que poner todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás, yo les aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como estaba escrito de él”.

Palabra del Señor.


 

18 MAYO
LA SANTISIMA TRINIDAD
Solemnidad
S. Juan I
Propio

CICLO A

Primera Lectura Éx 34, 4-6. 8-9
Salmo Responsorial del Sal Dan 3 “Bendito seas para siempre, Señor”
Segunda Lectura 2 Cor 13, 11-13

EVANGELIO Jn 3, 16-18

Dios envió a su Hijo al mundo para que el mundo se salvara por él.

“Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios”.

Palabra del Señor.

 


 
19 MAYO
III Semana
S. Pedro Celestino
CICLO A
Primera Lectura Sant 3, 13-18
Salmo Responsorial del Sal 18 “Tú tienes, Señor, palabra de vida eterna”

EVANGELIO Mc 9, 14-29

Creo, Señor, pero dame tú la fe que me falta.

En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaba sus discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús. Se impresionó mucho y corrió a saludarlo.

El les preguntó: “¿De qué están discutiendo?” De entre la gente, uno le contestó: “Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero no han podido”.

Jesús les contestó: “¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al mucho” Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó al padre: “¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?” Contestó el padre: “Desde pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos”.

Jesús le replicó: “¿Qué quiere decir eso de ‘si puedes’? Todo es posible para el que tiene fe’. Entonces el padre del muchacho exclamó entre lágrimas: “Creo, Señor; pero dame tú la fe que me falta”. Jesús, al ver que la gente acudía corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a entrar en él”. Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.

Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en privado: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?” El les respondió: “Esta clase de demonios no sale sino a fuerza d e oración y de ayuno”.

Palabra del Señor.


 

20 MAYO
S. Bernardino de Siena
Memoria libre

CICLO A

Primera Lectura Sant 4, 1-10
Salmo Responsorial del Sal 54 “Descarga en el Señor lo que te agobia”

EVANGELIO Mc 9, 30-37

El Hijo del hombre va a ser entregado. –Si alguno quiere ser el primero, que sea el servidor de todos.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará”. Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.

Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutían por el camino?” Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: “Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”.

Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino aquel que me ha enviado”.

Palabra del Señor.

 

21 MAYO
S. Cristóbal Magallanes y comps.
Memoria
S. Constantino

CICLO A
Primera Lectura Sant 4, 13-17
Salmo Responsorial del Sal 48 “Dichosos los pobres de espíritu”

EVANGELIO Mc 9, 38-40

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: “Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos”. Pero Jesús le respondió: “No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor”.

Palabra del Señor.


 

22 MAYO
EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO
Solemnidad

Sta. Rita de Casia

CICLO A

Primera Lectura Deut 8, 2-3. 14-16
Salmo Responsorial del Sal 147 “Bendito sea el Señor”
Segunda Lectura 1 Cor 10, 16-17

EVANGELIO Jn 6, 51-58

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”.

Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?”

Jesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.

Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”.

Palabra del Señor.

 

23 MAYO
S. Desiderio

CICLO A

Primera Lectura Sant 5, 9-12
Salmo Responsorial del Sal 102 “El Señor es compasivo y misericordioso”

EVANGELIO Mc 10, 1-12

Lo que Dios unión, que no lo separe el hombre.

En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?”

El les respondió: “¿Qué es prescribió Moisés?” Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de una acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unión, que no lo separe el hombre”.

Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia se su marido y se casa con otros, comete adulterio”.

Palabra del Señor.

 

24 MAYO
María Auxiliadora
Ss Donaciano y Rogaciano

CICLO A
Primera Lectura Sant 5, 13-20
Salmo Responsorial del Sal 140 “Que sea, Señor, mi oración como el incienso”

EVANGELIO Mc 10, 13-16

El que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

En aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.

Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un nuño, no entrará en él”.

Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.


 

25 MAYO
VII Domingo Ordinario
IV Semana
Ss. Beda, Gregorio VII y María Magdalena de Pazzi
Memoria libre

CICLO A

Primera Lectura Is 49, 14-15
Salmo Responsorial del Sal 61 “Sólo en Dios he puesto mi confianza”
Segunda Lectura 1 Cor 4, 1-5

EVANGELIO Mt 6, 24-34

No se preocupen por el día de mañana.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro, a bien obedecerá al primero y no le hará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.

Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento?

¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vestían como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?

No se inquiete, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidades de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas”.

Palabra del Señor.


 

26 MAYO
S. Felipe Neri
Memoria

CICLO A
Primera Lectura 1 Pe 1, 3-9
Salmo Responsorial del Sal 110 “El Señor se acuerda siempre de su alianza”

EVANGELIO Mc 10, 17-27

Ve y vende lo que tienes y sígueme

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Jesús le contestó: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre”

Entonces él le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”. Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.

Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: “¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!” Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: “Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios”.

Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: “Entonces, ¿quién puede salvarse?” Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: “Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”.

Palabra del Señor.


 

27 MAYO
S. Agustín de Canterbury
Memoria libre

CICLO A

Primera Lectura 1 Pe 1, 10-16
Salmo Responsorial del Sal 97 “Cantemos al Señor un canto nuevo”

EVANGELIO Mc 10, 28-31

Recibirán cien veces más en esta vida, junto con persecuciones; y en el otro mundo, la vida eterna

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte”.

Jesús le respondió: “Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros”.

Palabra del Señor.

 

28 MAYO
S. Gernán

CICLO A
Primera Lectura 1 Pe 1, 18-28
Salmo Responsorial del Sal 147 “Demos gloria al Seño”

EVANGELIO Mc 10, 32-45

Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. El se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: “Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumo sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará”.

Entonces se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte”. El les dijo: ¿Qué es lo que desean?” Le respondieron: “Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les replicó: “No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?” Le respondieron: “Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les replicó: “No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?” Le respondieron: “Sí podemos”. Y Jesús les dijo: “Ciertamente pasaran la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado”.

Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: “Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos”.

Palabra del Señor.


 

29 MAYO
S. Maximino

CICLO A

Primera Lectura 1Pe 2, 2-5. 9-12
Salmo Responsorial del Sal 99 “El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo”

EVANGELIO Mc 10, 46-52

Maestro, que pueda ver.

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó en compañía de sus discípulos y de mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo, se hallaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que el que pasaba era Jesús nazareno, comenzó a gritar: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!” Muchos lo reprendían para que se callara, pero él seguía gritando todavía más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”

Jesús se detuvo entonces y dijo: “Llámenlo”. Y llamaron al ciego, diciéndole: “¡Animo! Levántate, porque él te llama”. El ciego tiró su manto; de un salto se puso en pie y se acercó a Jesús. Entonces le dijo Jesús: “¿Qué quieres que haga por ti?” El ciego le contestó: “Maestro, que pueda ver”. Jesús le dijo: “Vete; tu fe te ha salvado”. Al momento recobró la vista y comenzó a seguirlo por el camino.

Palabra del Señor.

 

30 MAYO
EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Solemnidad
S. Fernando

CICLO A

Primera Lectura Deut 7, 6-11
Salmo Responsorial del Sal 102 “El Señor es compasivo y misericordioso”
Segunda Lectura 1 Jn 4, 7-16

EVANGELIO Mt 11, 25-30

Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón.

En aquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.

El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce el Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

Palabra del Señor.

 

31 MAYO
La Visitación de la Sma. Virgen María
Fiesta

CICLO A

Primera Lectura Rom 12, 9-16
Salmo Responsorial del Sal Is 12 “El Señor ha hecho maravillas con nosotros”

EVANGELIO Lc 1, 39-56

¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena de Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María:
“Mi alma glorifica al Señor
Y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador,
Porque puso sus ojos en la humilde de su esclava.

Desde ahora me llamará dichosa todas las generaciones,
Porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre
Y su misericordia llega de generación en generación
A los que temen.

Ha hecho sentir el poder de su brazo:
Dispersó a los de corazón altanero,
Destronó a los potentados
Y exaltó a los humildes.
A los hambrientos los colmó de bienes
Y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia
Vino en ayuda de Israel, su siervo,
Como lo había prometido a nuestros padres.
A Abraham y a su descendencia
Para siempre”.

María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.

Palabra del Señor.