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1 MAYO
S. José Obrero |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 18, 1-8
Salmo Responsorial del Sal 97 “El Señor nos ha demostrado
su amor y su lealtad. Aleluya”
EVANGELIO
Mt 13, 54-58
¿No
es éste el hijo del carpintero?
En
aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso
a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que
todos estaban asombrados y se preguntaban: “¿De dónde
ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos?
¿Acaso no es éste el hijo del carpintero?
¿No
se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago,
José, Simón y Judas? ¿Qué no viven
entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues,
ha sacado todas estas cosas?” Y se negaba a creer en él.
Entonces,
Jesús les dijo: “Un profeta no es despreciado más
que en su patria y en su casa”. Y no hizo muchos milagros
ahí por la incredulidad de ellos”,
Palabra
del Señor.

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2
MAYO
S. Atanasio
Memoria |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 18, 9-18
Salmo Responsorial del Sal 46 “Dios es el rey del universo.
Aleluya”
EVANGELIO
Jn 16, 20-23
Nadie
podrá quitarle su alegría
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les
aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán,
mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes,
pero su tristeza se transformará en alegría.
Cuando
una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la
hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia,
por la alegría de haber traído un hombre al mundo.
Así también ahora ustedes están tristes,
pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón
y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día
no me preguntarán nada”.
Palabra
del Señor.

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3 MAYO
La Santa Cruz
Fiesta |
CICLO
A
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Primera
Lectura Flp 2, 6-11
Salmo Responsorial del Sal 77 “No olvidemos las hazañas
del Señor. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 3, 13-17
El
Hijo del hombre tiene que ser levantado.
En
aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Nadie ha subido
al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó y está
en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente
en el sediento, así tiene que ser levantado el Hijo del
hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque
tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo
único, para que todo el que crea en él no perezca,
sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo
para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por
él”.
Palabra
del Señor.
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4 MAYO
La ascensión del Señor
Solemnidad
San Felipe y Santiago apóstoles
Propio |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 1, 1-11
Salmo Responsorial del Sal 46 “Entre voces de júbilo,
Dios asciende a su trono. Aleluya”
Segunda Lectura Ef 1, 17-23
EVANGELIO
Mt 28, 16-20
Me
ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.
En
aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y
subieron al monte en el que Jesús los había citado.
Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces,
Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha
sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues,
y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en
el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y
enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado;
y sepan que yo estaré con ustedes todos los días,
hasta el fin del mundo”.
Palabra
del Señor.
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5MAYO
III Semana
S. Eulogio |
CICLO
A
|
Primera
Lectura Hech 19, 1-8
Salmo Responsorial del Sal 67 “Cantemos a Dios un canto
de alabanza. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 16, 29-33
Tengan
valor, porque yo he vencido al mundo.
En
aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús:
“Ahora sí nos estás hablando claro y no en
parábolas Ahora sí estamos convencidos de que lo
sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos
que has venido de Dio”.
Les
contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues
miren que viene la hora, más aún, ya llegó,
en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán
solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está
conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí.
En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque
yo he vencido al mundo”.
Palabra
del Señor.

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Primera
Lectura Hech 20, 17-27
Salmo Responsorial del Sal 67 “Reyes de la tierra, canten
al Señor. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 17, 1-11
Padre,
glorifica a tu Hijo.
En
aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y
dijo “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para
que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le
diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos
le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a
ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú
has enviado.
Yo
te glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me
encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria
que tenía, antes de que el mundo existiera.
Ha
manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del
mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Eran tuyos
y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora
conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les
he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han
recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que
tú me has enviado.
Te
pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos,
que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es
tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos.
Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero
ellos se quedan en el mundo”.
Palabra
del Señor.
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7 MAYO
Ntra. Sra de la Luz
Sta. Rosa Venerini |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 20, 28-38
Salmo Responsorial del Sal 67 “Reyes de la tierra, cantemos
al Señor. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 17, 11-19
Padre,
que ellos sean uno, como nosotros.
En
aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y
le dijo: “Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has
dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos,
yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por ellos
y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía
que perderse, para que cumpliera la Escritura.
Pero
ahora voy a ti, y mientras estoy aún en el mundo, digo
estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos. Yo
les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son
del mundo, como y tampoco soy del mundo. No te pido que los saques
del mundo, sino que los libres del mal. Ellos no son del mundo,
como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos
en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú
me enviaste al mundo, así los envío también
al mundo. Yo me santifico a mí por ellos, para que también
ellos sean santificados en la verdad”.
Palabra
del Señor.

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8 MAYO
Propio
S. Benedicto II |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 22, 30; 23, 6-11
Salmo Responsorial del Sal 15 “Enséñanos,
Señor, el camino de la vida. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 17, 20-26
Que su unidad sea perfecta.
En
aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y
dijo: “Padre, no sólo te pido por mis discípulos,
sino también por los que van a creer en mí por la
palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre,
en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros
y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo
les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno,
como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí,
para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca
que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí.
Padre,
quiero que donde yo esté, estén también conmigo
los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me
diste, porque me has amado desde antes de la creación del
mundo.
Padre
justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco
y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les
he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer,
para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también
en ellos”.
Palabra
del Señor.
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9
MAYO
S. Pacomio |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 25, 13-21
Salmo Responsorial del Sal 102 “Bendigamos al Señor,
que es el rey del universo. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 21, 15-19
Apacienta
mis corderos, apacienta mis ovejas.
En
aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro:
“Simón, hijo de Juan, ¿me amas más
que éstos más que éstos?” El le contesto:
“Si, Señor, tú sabes que te quiero”.
Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”.
Por
segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan,
¿me amas?” El le respondió: “Sí,
Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús
le dijo: “Pastorea mis ovejas”.
Por
tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan,
¿me quieres? Pedro se entristeció de que Jesús
le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería y le
contestó: “Señor, tú lo sabes todo;
tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo:
“Apacienta mis ovejas”
Yo
te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías
la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo,
extenderás los brazos y otro te ceñirá y
te llevará a donde no quieras”. Esto se lo dijo para
indicarle con que género de muerte habría de glorificar
a Dios. Después le dijo: “Sígueme”.
Palabra
del Señor.
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10 MAYO
S. Antonio |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 28, 16-20. 30-31
Salmo Responsorial del Sal 10 “El Señor verá
a los justos con complacencia. Aleluya”
EVANGELIO
Jn 21, 20-25
Este
es el discípulo que ha escrito estas cosas, y su testimonio
es verdadero.
En
aquel tiempo, Jesús dijo a Pedro: “Sígueme”.
Pedro, volviendo la cara, vio que iba detrás de ellos el
discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la
cena se había reclinado sobre su pecho y le había
preguntado: ‘Señor, ¿quién es el que
te va a traicionar?’ Al verlo, Pedro le dijo a Jesús:
“Señor, ¿qué va a pasar con éste?”
Jesús le respondió: “Si yo quiero que éste
permanezca vivo hasta que yo vulva, ¿a ti qué? Tú,
sígueme”.
Por
eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que
ese discípulo no habría de morir. Pero Jesús
no dijo que no moriría, sino: ‘Si yo quiero que permanezca
vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti que?’
Ese
es el discípulos que atestigua estas cosas y las ha puesto
por escrito, y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero.
Muchas otras cosas hizo Jesús y creo que, si se relataran
una por una, no cabrían en todo el mundo los libros que
se escribieran.
Palabra
del Señor.

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11 MAYO
PENTECOSTES
Solemnidad
Sta. Estela |
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 2, 1-11
Salmo Responsorial del Sal 103 “Envía, Señor,
tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya”
Segunda Lectura 1 Cor 12, 3-7. 12-13
EVANGELIO
Jn 20, 19-23
Como
el Padre me ha enviado, así también los envío
yo: Reciban al Espíritu Santo.
Al
anochecer del día de la resurrección, estando cerradas
las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos,
por miedo a los judíos, se presentó Jesús
en medio de ellos y les dijo: “La Paz esté con ustedes”.
Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
Cuando
los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: “La paz este con ustedes.
Como el Padre me ha enviado, así también los envío
yo”.
Después
de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban
al Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados,
les quedarán perdonados; y los que no se los perdonen,
les quedarán sin perdonar”.
Palabra
del Señor.

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12
MAYO
Ss. Nereo, Aquileo y Pancracio
Memoria libre |
CICLO
A
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Primera
Lectura Sant 1, 1-11
Salmo Responsorial del Sal 118 “Danos tu misericordia, Señor,
y tendremos vida”
EVANGELIO
Mc 8, 11-13
¿Por
qué esta gente busca una señal?
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron
a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían
una señal del cielo. Jesús suspiro profundamente
y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal?
Les aseguro que esta gente no se le dará ninguna señal”.
Entonces
los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra
orilla.
Palabra
del Señor.

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| 13
MAYO
Nuestra Señora de Fátima
Memoria libre
S. Eutimio
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Sant 1, 12-18
Salmo Responsorial del Sal 93 “Señor, dichoso aquel
a quién tú educas”
EVANGELIO
Mc 8, 14-21
Cuídese
de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.
En
aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús
en la barca, se dieron cuanta de que se les había olvidado
llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo
esta advertencia: “Fíjense bien y cuídense
de la levadura de los fariseos y de la de Herodes”. Entonces
ellos comentaban entre sí: “Es que no tenemos panes”.
Dándose
cuenta de ello, Jesús les dijo: “¿Por qué
están comentando que no trajera panes? ¿Todavía
no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está
tu mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven,
y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos
canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes
entre cinco mil hombres?” Ellos le contestaron: “Doce”.
Y añadió: “¿y cuántos canastos
de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro
mil?” Le respondieron: “Siete”. Entonces él
dijo: “¿Y todavía no acaban de comprender?”.
Palabra
del Señor.

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14 MAYO
S. Matías, apóstol
Fiesta
|
CICLO
A
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Primera
Lectura Hech 1, 15-17. 20-26
Salmo Responsorial del Sal 112 “Lo puso el Señor
entre los jefes de su pueblo”
EVANGELIO
Jn 15, 9-17
No
son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido.
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como
el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor.
Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que
yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes
y su alegría sea plena.
Este
es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los
he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que
el que da a vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo
que yo les mando, Ya no los llamo siervos, porque el siervo no
sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les
he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No
son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido
y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca,
de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre.
Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros”.
Palabra
del Señor.

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| 15
MAYO
N.S. Jesucristo Sumo y Eterno Sac
Fiestas
S. Isidro Labrador
Sta. Juana de Lestonac
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Heb 10, 12-23
Salmo Responsorial del Sal 39 “Aquí estoy, Señor,
para hacer tu voluntad”
EVANGELIO
Lc 22, 14-20
Hagan esto en memoria mía.
En
aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús
con sus discípulos y les dijo: “Cuánto ha
deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de padecer, porque
yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que
tenga cabal cumplimiento en el Reino de Dios”. Luego tomó
en sus manos una copa de vino, pronunció la acción
de gracia y dijo: “Tomen esto y repártanlo entre
ustedes, porque les aseguro que ya no volveré a beber del
fruto de la vida hasta que venga el Reino de Dios”.
Tomando
después un pan, pronunció la acción de gracias,
lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo,
que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”.
Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo:
“Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que
se derrama por ustedes”.
Palabra
del Señor.

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| 16
MAYO
S. Juan Nepomuceno
Memoria libre
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Sant 2, 14-24. 26
Salmo Responsorial del Sal 111 “Dichosos los que temen al
Señor”
EVANGELIO
Mc 8, 34-9, 1
El
que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.
En
aquel tiempo, Jesús llamó a la multitud y a sus
discípulos y les dijo: “El que quiera venir conmigo,
que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me
siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero
el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.
¿De
qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su
vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para
recobrarla? Si alguien se avergüenza de mí y de mis
palabras ante esta gente, idólatra y pecadora, también
el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando
venga con la gloria de su Padre, entre los santos ángeles”.
Y añadió:
“Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes
no morirán, sin haber visto primero que el Reino de Dios
ha llegado ya con todo su poder”
Palabra
del Señor.

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17 MAYO
S. Pascual Bailón
|
CICLO
A
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Primera
Lectura Sant 3, 1-10
Salmo Responsorial del Sal 11 “Tú nos protegerás,
Señor”
EVANGELIO
Mc 9, 2-13
Se
transfiguró en presencia de ellos.
En
aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago
y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró
en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente
blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra.
Después se les aparecieron Elías y Moisés,
conversado con Jesús
Entonces
Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué
a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, unas para ti,
otras para Moisés y otra para Elías”. En realidad
no sabía lo que decía, porque estaban asustados.
Se
formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra,
y de esta nube salió una voz que decía: “Este
es mi Hijo amado; escúchenlo”. En ese momento miraron
alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba
solo con ellos.
Cuando
bajaban de la montaña, Jesús les mandó que
no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo
del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto
en secreto, pero discutían entre sí qué querría
decir eso de “resucitar de entre los muertos”.
Le
preguntaron a Jesús: “¿Por qué dicen
los escribas que primero tiene que venir Elías?”
El les contestó: “Si fuera cierto que Elías
tiene que venir primero y tiene que poner todo en orden, entonces
¿cómo es que está escrito que el Hijo del
hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás,
yo les aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su
antojo, como estaba escrito de él”.
Palabra
del Señor.

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|
18 MAYO
LA SANTISIMA TRINIDAD
Solemnidad
S. Juan I
Propio
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Éx 34, 4-6. 8-9
Salmo Responsorial del Sal Dan 3 “Bendito seas para siempre,
Señor”
Segunda Lectura 2 Cor 13, 11-13
EVANGELIO
Jn 3, 16-18
Dios
envió a su Hijo al mundo para que el mundo se salvara por
él.
“Tanto
amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único,
para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga
la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar
al mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El
que cree en él no será condenado; pero el que no
cree ya está condenado, por no haber creído en el
Hijo único de Dios”.
Palabra
del Señor.

|
19
MAYO
III Semana
S. Pedro Celestino |
CICLO
A
|
Primera
Lectura Sant 3, 13-18
Salmo Responsorial del Sal 18 “Tú tienes, Señor,
palabra de vida eterna”
EVANGELIO
Mc 9, 14-29
Creo,
Señor, pero dame tú la fe que me falta.
En
aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó
al sitio donde estaba sus discípulos, vio que mucha gente
los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos.
Cuando la gente vio a Jesús. Se impresionó mucho
y corrió a saludarlo.
El
les preguntó: “¿De qué están
discutiendo?” De entre la gente, uno le contestó:
“Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu
que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo
tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes
y se queda tieso. Les he pedido a tus discípulos que lo
expulsen, pero no han podido”.
Jesús
les contestó: “¡Gente incrédula! ¿Hasta
cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta
cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme
al mucho” Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu
vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó
por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos.
Jesús le preguntó al padre: “¿Cuánto
tiempo hace que le pasa esto?” Contestó el padre:
“Desde pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al
fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes,
ten compasión de nosotros y ayúdanos”.
Jesús
le replicó: “¿Qué quiere decir eso
de ‘si puedes’? Todo es posible para el que tiene
fe’. Entonces el padre del muchacho exclamó entre
lágrimas: “Creo, Señor; pero dame tú
la fe que me falta”. Jesús, al ver que la gente acudía
corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole:
“Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él
y no vuelvas a entrar en él”. Entre gritos y convulsiones
violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó
como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba
muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó
y el muchacho se puso de pie.
Al
entrar en una casa con sus discípulos, éstos le
preguntaron a Jesús en privado: “¿Por qué
nosotros no pudimos expulsarlo?” El les respondió:
“Esta clase de demonios no sale sino a fuerza d e oración
y de ayuno”.
Palabra
del Señor.

|
| 20
MAYO
S. Bernardino de Siena
Memoria libre
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Sant 4, 1-10
Salmo Responsorial del Sal 54 “Descarga en el Señor
lo que te agobia”
EVANGELIO
Mc 9, 30-37
El
Hijo del hombre va a ser entregado. –Si alguno quiere ser
el primero, que sea el servidor de todos.
En
aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban
Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera,
porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía:
“El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres;
le darán muerte, y tres días después de muerto,
resucitará”. Pero ellos no entendían aquellas
palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron
a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De
qué discutían por el camino?” Pero ellos se
quedaron callados, porque en el camino habían discutido
sobre quién de ellos era el más importante. Entonces
Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
“Si alguno quiere ser el primero, que sea el último
de todos y el servidor de todos”.
Después,
tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó
y les dijo: “El que reciba en mi nombre a uno de estos niños,
a mí me recibe. Y el que me recibe a mí, no me recibe
a mí, sino aquel que me ha enviado”.
Palabra
del Señor.

|
|
21 MAYO
S. Cristóbal Magallanes y comps.
Memoria
S. Constantino
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Sant 4, 13-17
Salmo Responsorial del Sal 48 “Dichosos los pobres de espíritu”
EVANGELIO
Mc 9, 38-40
El
que no está contra nosotros, está a nuestro favor.
En
aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: “Hemos visto
a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es
de los nuestros, se lo prohibimos”. Pero Jesús le
respondió: “No se lo prohíban, porque no hay
ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de
hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra
nosotros, está a nuestro favor”.
Palabra
del Señor.

|
|
22 MAYO
EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO
Solemnidad
Sta. Rita de Casia
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Deut 8, 2-3. 14-16
Salmo Responsorial del Sal 147 “Bendito sea el Señor”
Segunda Lectura 1 Cor 10, 16-17
EVANGELIO
Jn 6, 51-58
Mi
carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo
soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan
vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi
carne para que el mundo tenga vida”.
Entonces
los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo
puede éste darnos a comer su carne?”
Jesús
les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo
del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en
ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna
y yo lo resucitaré el último día.
Mi
carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El
que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo
en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida
y yo vivo por él, así también el que me come
vivirá por mí.
Este
es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que
comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá
para siempre”.
Palabra
del Señor.
|
|
23 MAYO
S. Desiderio
|
CICLO
A
|
Primera
Lectura Sant 5, 9-12
Salmo Responsorial del Sal 102 “El Señor es compasivo
y misericordioso”
EVANGELIO
Mc 10, 1-12
Lo
que Dios unión, que no lo separe el hombre.
En
aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania,
y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo
enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también
unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le
es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?”
El
les respondió: “¿Qué es prescribió
Moisés?” Ellos contestaron: “Moisés
nos permitió el divorcio mediante la entrega de una acta
de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés
prescribió esto, debido a la dureza del corazón
de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo
hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a
su madre y se unirá a su esposa y serán los dos
una sola cosa. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa.
Por eso, lo que Dios unión, que no lo separe el hombre”.
Ya
en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre
el asunto. Jesús les dijo: “Si uno se divorcia de
su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera.
Y si ella se divorcia se su marido y se casa con otros, comete
adulterio”.
Palabra
del Señor.
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24 MAYO
María Auxiliadora
Ss Donaciano y Rogaciano
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CICLO
A
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Primera
Lectura Sant 5, 13-20
Salmo Responsorial del Sal 140 “Que sea, Señor, mi
oración como el incienso”
EVANGELIO
Mc 10, 13-16
El
que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará
en él.
En
aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños
para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.
Al
ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: “Dejen
que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan,
porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro
que el que no recibe el Reino de Dios como un nuño, no
entrará en él”.
Después
tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles
las manos.
Palabra
del Señor.

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25 MAYO
VII Domingo Ordinario
IV Semana
Ss. Beda, Gregorio VII y María Magdalena de Pazzi
Memoria libre
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CICLO
A |
Primera
Lectura Is 49, 14-15
Salmo Responsorial del Sal 61 “Sólo en Dios he puesto
mi confianza”
Segunda Lectura 1 Cor 4, 1-5
EVANGELIO
Mt 6, 24-34
No
se preocupen por el día de mañana.
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No
puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará
al otro, a bien obedecerá al primero y no le hará
al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.
Por
eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué
comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso
no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más
que el vestido? Miren las aves del cielo, que no siembran, ni
cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial
las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas?
¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede
prolongar su vida siquiera un momento?
¿Y
por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen
los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo
les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria,
se vestían como uno de ellos. Y si Dios viste así
a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada
al horno, ¿no hará mucho más por ustedes,
hombres de poca fe?
No
se inquiete, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué
beberemos o con qué nos vestiremos? Los que no conocen
a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial
ya sabe que ustedes tienen necesidades de ellas. Por consiguiente,
busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas se les darán por añadidura. No se preocupen
por el día de mañana, porque el día de mañana
traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día
le bastan sus propios problemas”.
Palabra
del Señor.

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26 MAYO
S. Felipe Neri
Memoria
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CICLO
A
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Primera
Lectura 1 Pe 1, 3-9
Salmo Responsorial del Sal 110 “El Señor se acuerda
siempre de su alianza”
EVANGELIO
Mc 10, 17-27
Ve
y vende lo que tienes y sígueme
En
aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le
acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él
y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué
debo hacer para alcanzar la vida eterna?” Jesús le
contestó: “¿Por qué me llamas bueno?
Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos:
No matarás, no cometerás adulterio, no robarás,
no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes,
honrarás a tu padre y a tu madre”
Entonces
él le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido
desde muy joven”. Jesús lo miró con amor y
le dijo: “Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que
tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás
un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme”.
Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció
y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús,
mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos:
“¡Qué difícil les va a ser a los ricos
entrar en el Reino de Dios!” Los discípulos quedaron
sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió:
“Hijitos, ¡qué difícil es para los que
confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más
fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja,
que a un rico entrar en el Reino de Dios”.
Ellos
se asombraron todavía más y comentaban entre sí:
“Entonces, ¿quién puede salvarse?” Jesús,
mirándolos fijamente, les dijo: “Es imposible para
los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible”.
Palabra
del Señor.

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27 MAYO
S. Agustín de Canterbury
Memoria libre
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CICLO
A
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Primera
Lectura 1 Pe 1, 10-16
Salmo Responsorial del Sal 97 “Cantemos al Señor
un canto nuevo”
EVANGELIO
Mc 10, 28-31
Recibirán
cien veces más en esta vida, junto con persecuciones; y
en el otro mundo, la vida eterna
En
aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: “Señor,
ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte”.
Jesús
le respondió: “Yo les aseguro: Nadie que haya dejado
casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras,
por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en
esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres,
hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo,
la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán
los últimos, y muchos que ahora son los últimos,
serán los primeros”.
Palabra
del Señor.

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28 MAYO
S. Gernán
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CICLO
A
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Primera
Lectura 1 Pe 1, 18-28
Salmo Responsorial del Sal 147 “Demos gloria al Seño”
EVANGELIO
Mc 10, 32-45
Ya
ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén, y el Hijo del
hombre va a ser entregado
En
aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino
de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los
discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía
tenía miedo. El se llevó aparte otra vez a los Doce
y se puso a decirles lo que le iba a suceder: “Ya ven que
nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre
va a ser entregado a los sumo sacerdotes y a los escribas; van
a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar
de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al
tercer día resucitará”.
Entonces
se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo,
y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que
vamos a pedirte”. El les dijo: ¿Qué es lo
que desean?” Le respondieron: “Concede que nos sentemos
uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en
tu gloria”. Jesús les replicó: “No saben
lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy
a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?”
Le respondieron: “Concede que nos sentemos uno a tu derecha
y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”.
Jesús les replicó: “No saben lo que piden.
¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir
el bautismo con que seré bautizado?” Le respondieron:
“Sí podemos”. Y Jesús les dijo: “Ciertamente
pasaran la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo
con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha
o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para
quienes está reservado”.
Cuando
los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra
Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce
y les dijo: “Ya saben que los jefes de las naciones las
gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las
oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario:
el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y
el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así
como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino
a servir y a dar su vida por la redención de todos”.
Palabra
del Señor.

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29 MAYO
S. Maximino
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CICLO
A
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Primera
Lectura 1Pe 2, 2-5. 9-12
Salmo Responsorial del Sal 99 “El Señor es nuestro
Dios y nosotros su pueblo”
EVANGELIO
Mc 10, 46-52
Maestro,
que pueda ver.
En
aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó en compañía
de sus discípulos y de mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo,
se hallaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír
que el que pasaba era Jesús nazareno, comenzó a
gritar: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión
de mí!” Muchos lo reprendían para que se callara,
pero él seguía gritando todavía más
fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”
Jesús
se detuvo entonces y dijo: “Llámenlo”. Y llamaron
al ciego, diciéndole: “¡Animo! Levántate,
porque él te llama”. El ciego tiró su manto;
de un salto se puso en pie y se acercó a Jesús.
Entonces le dijo Jesús: “¿Qué quieres
que haga por ti?” El ciego le contestó: “Maestro,
que pueda ver”. Jesús le dijo: “Vete; tu fe
te ha salvado”. Al momento recobró la vista y comenzó
a seguirlo por el camino.
Palabra
del Señor.

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30 MAYO
EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Solemnidad
S. Fernando
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CICLO
A
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Primera
Lectura Deut 7, 6-11
Salmo Responsorial del Sal 102 “El Señor es compasivo
y misericordioso”
Segunda Lectura 1 Jn 4, 7-16
EVANGELIO
Mt 11, 25-30
Aprendan
de mí, que soy manso y humilde de corazón.
En
aquel tiempo, Jesús exclamó: “¡Te doy
gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque
has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has
revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así
te ha parecido bien.
El
Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce el
Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel
a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan
a mí, todos los que están fatigados y agobiados
por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes
y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón,
y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga
ligera”.
Palabra
del Señor.

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31 MAYO
La Visitación de la Sma. Virgen
María
Fiesta
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CICLO
A
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Primera
Lectura Rom 12, 9-16
Salmo Responsorial del Sal Is 12 “El Señor ha hecho
maravillas con nosotros”
EVANGELIO
Lc 1, 39-56
¿Quién
soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?
En
aquellos días, María se encaminó presurosa
a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la
casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta
oyó el saludo de María, la creatura saltó
en su seno.
Entonces
Isabel quedó llena de Espíritu Santo, y levantando
la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre
las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién
soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas
llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó
de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído,
porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del
Señor”.
Entonces
dijo María:
“Mi alma glorifica al Señor
Y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador,
Porque puso sus ojos en la humilde de su esclava.
Desde
ahora me llamará dichosa todas las generaciones,
Porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre
Y su misericordia llega de generación en generación
A los que temen.
Ha
hecho sentir el poder de su brazo:
Dispersó a los de corazón altanero,
Destronó a los potentados
Y exaltó a los humildes.
A los hambrientos los colmó de bienes
Y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose
de su misericordia
Vino en ayuda de Israel, su siervo,
Como lo había prometido a nuestros padres.
A Abraham y a su descendencia
Para siempre”.
María
permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó
a su casa.
Palabra
del Señor.

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