DON LUIS
CABRERA CRUZ
Octavo Obispo de San Luis Potosí
Este insigne
prelado nació en la Ciudad de León, Guanajuato el 9
de octubre de 1893, hijo de don Mateo Cabrera y de doña Mercedes
Cruz. Ingresó al Seminario a los 12 años, un 16 de octubre
de 1905, donde realizó toda su carrera eclesiástica
en latín, filosofía y los tres primeros años
de teología, más el último, en plena persecución
religiosa, anduvo a Salto de Mata, pero siempre fiel a su vocación.
Recibió las órdenes menores el día 3 de noviembre
de 1917, el diaconado en la Dominica de septuagésima de 1919
y el presbiterado el domingo 24 de febrero de ese mismo año,
a la edad de 26 años. Cantó su primera misa el 8 de
marzo e inició su ministerio sacerdotal en unas misiones con
el presbítero Isaac Ramírez, en la Hacienda de San José
del Paso. Posteriormente fue vicario cooperador en la parroquia de
san Pedro de Piedra Gorda hasta el 31 de julio de 1920. hacia 1945,
promovió siete congresos guadalupanos interparroquiales en
león y luego el congreso diocesano.
En cuanto al grandioso monumento de Cristo Rey, causa aparente de
la Persecución de los cristeros, Monseñor Cabrera y
Cruz, fue el gran promotor, llevando en gira por toda la república
su cabeza monumental y fue el alma de las grandiosas ceremonias del
Cubilete, cuando fue solemnemente bendecida la escultura de Cristo
Rey, aquel memorable 11 de diciembre de 1950.
Ingreso al Cabildo de la Catedral Basílica de León el
primero de julio de 1937, como Canónigo Subdiácono y
el 18 de septiembre de 1939 recibió de la Santa Sede el nombramiento
de Canónigo Magistral. Pasados 10 años, fue nombrado
Canónigo Arcediano de la Catedral Basílica el día
28 de septiembre de 1949. Con todo este cúmulo de meritos,
la Santa Sede lo nombro segundo Obispo de Pamplona y fue consagrado
en la Catedral Basílica de León el 24 de febrero de
1951, a los 58 años de edad, por el obispo leonés don
Manuel Martín del Campo y Padilla.
Después de siete años de servicio episcopal fue trasladado
a nuestra Diócesis de San Luis Potosí, el 8 de septiembre
de 1858, para sustituir al Señor Anaya, de feliz memoria, que
pasaba al encuentro con el Señor el 8 de junio de ese mismo
año. Su labor en San Luis Potosí fue muy fecunda durante
los nueve años que rigió la diócesis potosina.
Muy buen conservador, se pasaba las horas, platicando, dialogando
sin que por su reloj pasara el tiempo. Es verdad que estaba un poco
cansado de tanto ajetreo pastoral, y prueba de tanta fatiga es que
se nos fue relativamente joven.
Murió el 2 de septiembre de 1967, cuando iba a cumplir 74 años
de edad y a dos años de sus Bodas de Oro sacerdotales. Descanse
en paz, protegido por María, la Madre de Jesús y la
tierna madre de los mexicanos, bajo la advocación que tanto
amó: Madre de la Luz y Virgen de Guadalupe.
