Esta singular Parroquia se encuentra entre las misiones que fundó Don José de Escandón, con la eficaz ayuda del Capitán Don Francisco de Mora, hacia el año 1757. Llena de historia y de antiguos vestigios la podemos localizar hacia el noreste en la zona Media de nuestro estado y a 25 kilómetros de la ciudad de Rioverde. Abarca una parte de los municipios de Rioverde y Villa Juárez, se llega hasta ahí por la carretera libre Rioverde-Cerritos.

Colinda con las parroquias de Santa Catarina de Alejandría de Rioverde, San Nicolás Tolentino de Cárdenas, el Señor de Expiración del Granjenal, Santa Gertrudis de Villa Juárez, Nuestra Señora del Rosario de Ocampo y el Dulce Nombre de Jesús de Ciudad Fernández.

Celebra su fiesta patronal, presidida de un solemne novenario, en honor de la Santísima Virgen María, bajo la advocación de la Divina Pastora, el 31 de mayo. Esta devoción llegó a nuestras tierras proveniente del viejo mundo por medio de los colonizadores y misioneros. Tenemos noticia que surgió en Villa España; en el convento de frailes capuchinos, cuando al Venerable franciscano Isidoro de Sevilla (homónimo del famoso erudito e historiador del siglo VII) se le apareció la Santísima Virgen María en traje de pastora y rodeada de ovejas; así pues el padre Isidoro, la dio a conocer al mundo por primera vez el 8 de septiembre de 1703.

En su origen, la parroquia nació como la misión de la Divina Pastora, cuando don José de Escandon, ayudado del capitán don Francisco de Mora, determina agregar a las misiones de Tampico y de Rioverde a los muchos indios pames que vagan como fieras por los montes, sin el más mínimo cultivo en lo espiritual ni en lo temporal y creyó además necesario fundar una misión en las inmediaciones de Guadal-cazar. Fue así como el 2 de marzo de 1757, después de medir y dar posesión de tierras a los naturales pames, quedó fundada la misión.

El templo y sus anexos
Fue el mejor templo construido en la misión, con retablos y estípites sobre dorados por manos de indios pames, los materiales propios de la zona: piedra negra, mezcla de cal, madera de sabino, de cedro blanco y mezquite. Posee fachada muy austera, con dos torres simétrica-mente construidas. El cuerpo del templo tiene forma de cruz y está dirigido hacia el oriente. El techo es de bóveda de terrado sostenido por 96 vigas. Pero sobre todo resulta en su interior los bellos retablos barrocos cubiertos en laminilla. El retablo principal es un místico escenario que resalta el trono de la Divina Pastora y el altar. Mientras que en el crucero izquierdo en imágenes de talla se representan los misterios de la pasión de Cristo. Destacan dos impresionantes imágenes de Cristo que se les ha llamado “Cristos indios” por ser obras de los naturales de la misión. Por el lado derecho se ubica el convento hoy convertido en el curato parroquial y al frente del recinto un amplio patio que fue el primer cementerio de la misión.

Desde su fundación, la parroquia de la Divina Pastora ha tenido 109 ministros. Su amor pastoral se ha reflejado al enfrentar grandes necesidades, pobreza, logros y fracasos, pero nunca a la renuncia de su tarea, el primero de ellos fue Fray Francisco Martín en 1557 y en este momento de la historia el Sr. Cura Pbro. José Guadalupe Alfaro Pérez.

Por todos ellos oremos con fe, teniendo en cuenta a los que aún viven y de los que ya gozan del descanso en Dios, porque en su labor sembraron, cultivaron, cosecharon y han vuelto a sembrar una y otra vez la semilla del evangelio de Jesucristo que sigue caminando en medio del pueblo.

Recopilado por Antonio Espinoza Ibarra