El nombre Huasteca se tomó de la provincia Cuextlà, donde sus pobladores se llamaban cuxtecas, en recuerdo de su caudillo Cuxtécatl.

La Cultura Huasteca, perteneciente a las culturas mesoamericanas, se distinguió especialmente en el horizonte posclásico (1000-1521 d. C.) por sus grandes centros ceremoniales, destacando el de Tamtoc por su cerámica y bella escultura, por la delicadeza con que trabajan la concha y el caracol marino, por la construcción de sus edificios circulares cónicos, y a veces truncados, por sus pinturas, principalmente las de Tamuín.

Es una vasta planicie con una suave inclinación hacia el oriente, que se extiende al este y al norte de las estribaciones de la Sierra Madre Oriental. Colinda al norte con la Huasteca Tamaulipeca; al sur con la Huasteca Hidalguense y al Oriente con la Huasteca Veracruzana. La Huasteca Potosina tiene dos zonas diferenciadas de acuerdo a su Topografía: La llanura costeña que se localiza al este de la Sierra Madre Oriental y forma parte de la Planicie Costera del Golfo de México. Esta Zona se puede encerrar entre los límites de los municipios de Valles, Tamuín, Ébano, San Vicente Tancuayalab, Tanquián, Tampa-molón y algunas zonas marginales de otros, y la Sierra Tropical, que es una región de cerros de una considerable altura, un nudo montañoso que resulta de la Sierra Madre Oriental y la Sierra Gorda de Querétaro. En esta región se encuentran los municipios de Aquismón, Axtla, Coxcatlán, Huehuetlán, Matlapa, San Antonio, San Martín, Tamán, Tamazun-chale, Tampacán, Tancanhuitz, Tanlajás y Xilitla. El clima es caliente, acen-tuándose más en los lugares bajos y con lluvias abundantes.

Habitantes y lengua.
La Huasteca se caracteriza por su composición pluriétnica; en un mismo municipio se hablan distintas lenguas indígenas, además del español. Pueden distinguirse los municipios por la presencia dominante de la lengua indígena. Los ténec están asentados predominan-temente en los valles de Aquismón, Huehuetlán, Tamapatz, San Antonio, Tampamolón Corona, Tancanhuitz, Tanlajás, Tanquián, San Vicente y Tlamaya. Los indígenas ténec mantienen una interrelación con los indígenas nahuas con quienes mantienen patrones culturales similares.

Quienes hablan huasteco no se denominan así mismos por su lenguaje como “huastecos”, sino como ténec, el significado se asocia a una antigua deidad o antepasado fundador, “Ténec biochou”, cuyo nombre desviaron los Misioneros Agustinos. Uno de los sentidos del término, común en varios municipios es que ténec quiere decir: los que viven en el campo con su idioma y sangre, y comparten la idea.

Los ténec son de estatura que va de 1.54 a 1.68 m de ordinario, de complexión delgada, color moreno, ojos negros rasgados, pelo lacio negro. El hombre es de poca barba. Las mujeres son de rasgos finos: respetuosas, pacíficas, resistentes al dolor, a la fatiga, religiosas, agudas y perspicaces.

Los nahuas han sido identificados con los aztecas o mexicas, quienes constituían la sociedad dominante de Mesoamérica a la llegada de los españoles. Su lengua, reconocida como idioma oficial en Mesoa-mérica, era el náhuatl. La población nahua llega en oleadas migratorias, a raíz de la caída de Tula, a poblar el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. Posteriormente se consolida en el centro y sur de la Huasteca, a partir de la conquista mexicana en el siglo XV. En el centro y sur de la Huasteca, grupos importantes de huastecos fueron “nahuatilizados” por esta invasión. Desde entonces hasta la fecha el idioma náhuatl ha sido hablado prácticamente en las mismas zonas. En la parte baja del Pánuco los nahuas emigrantes establecieron alianzas con los huastecos para defenderse de los mexicas e invadieron el territorio de los huastecos, ocupando casi todo el sur de la región, desde Tuxpan, Tempache y Tampatel hasta Aquismón.

Los Xo ´ uiy (Pames), aparte de los indígenas propiamente ténec, son un número reducido. Se encuentran principalmente en Tamasopo, Lagunillas y Alaquines.

La religiosidad
Los ténec tienen una experiencia peculiar de Dios, ven y sienten a Dios en el trueno, en el aire, en las nubes, en el agua, en el rocío, etc.
Los mitos son la memoria de los acontecimientos fundamentales de su vida, por medio de ellos tienen conciencia de sus raíces, de su origen, de su experiencia de Dios, de los orígenes del universo, de su visión de la tierra, explican su conciencia del mal, etc.

Entre los mitos más conocidos están: El Mamlab (El gran Señor), El Thipac, El Hombre Mitológico, El Perezoso, El Joven Tocador, La Siembra, Los Doce Hombres, etc.

Costumbres y tradiciones.
En el siglo XVIII, el Pbro. Carlos de Tapia Zenteno, como agudo ob servador de la Cultura Huasteca, nos transmitió una buena cantidad de tradiciones: creer en pájaros agoreros, búfalos, en gallinas cuando cantan, en perros cuando aúllan, en bestias cuando andan de noche, en sueños, en dar de comer al moledor del trapiche o turiferario, etc. Existen aún muchas costumbres: sus organizaciones internas, en las que la autoridad tiene un sentido de servicio a la comunidad; tienen su manera de elegir y conferir sus autoridades; el respeto y ascendencia de los ancianos de la comunidad; el sentido comunitario en todos los aspectos de su vida; el respeto no sólo a los seres humanos sino también, a los animales, a las plantas; el saludo a todos, sin distinción de personas; la realización del matrimonio partiendo desde la petición de la novia hasta las ceremonia religiosa y civil; diversas purificaciones: de la mamá, del papá, del niño y de los que intervinieron en el parto o de los enfermos; ceremonias agrarias, confianza a sus curanderos nativos; la celebración de sus difuntos en varios momentos, el culto a la Madre Tierra, etc.

A través de sus ritos se relacionan con Dios, a quien reconocen presente en su vida y en el mundo. Reconocen su poder, le dan gracias, le piden perdón, favor y protección. Expresan su gran respeto a la tierra (Madre Tierra); celebran el ciclo de la vida y el ciclo agrario; también celebran el matrimonio, con todos sus símbolos; dan culto a sus difuntos; tienen ritos de purificación. Los huastecos conservan aún muchos ritos que a los misioneros les han servido como vínculo y medio para la evangelización. Sus signos y símbolos son una gran riqueza; por ejemplo las flores, con todo su contenido cultural, el collar de flores y el ramo de flores, el petate como signo de la comunidad, las hojas de algunas plantas para las purificaciones, el agua con sus distintos usos, el incienso, las velas, el aguardiente, el jerez, las ofrendas de alimentos, el bolim, el maíz, las siete monedas, el bastón de mando, la vestimenta y los atuendos de la mujer, los listones del peinado, los bordados, etc.

Música y Danza
En la Región Huasteca, por existir aún grupos indígenas de considerable importancia y pueblos mestizos, se conservan las danzas autóctonas con sus no menos de doscientos tonos o sones, que los ponen en comunicación con Dios, con la naturaleza y con la comunidad. Bailadas desde antes de la conquista, con ellas expresan su identidad y recuerdan momentos de su historia; se ejecutan principalmente en festividades religiosas y en las celebraciones familiares.

Entre las danzas más importantes encontramos: “Las Varitas”, acompañadas de violín y flauta de carrizo, interpretada principalmente en la fiesta de San Miguel en Tancanhuitz; “El Tscam, son” acompañado con arpa, guitarra y rebelito (violín pequeño); “la Danza Grande” o “Pulic Son”, interpretada en el municipio de Aquismón; “La Danza ´áthil son”, La Cayún Son y La Malín Son, la del “Palo Volador”, bailada por los indígenas de Tamaletón. Todas están llenas de misticismo y religiosidad, relacionadas con fenómenos naturales y ciclos de fertilidad.

De las danzas mestizas tenemos como ejemplo “Los Huehues”, llamados también “Diablos o Viejos”, quienes durante las fiestas de Carnaval, Semana Santa o Todos Santos, hacen zumbar sus látigos y lucir sus máscaras de madera, elaboradas por ellos durante el año. Los instrumentos que se emplean, según la danza, son: el violín, la guitarra, una pequeña jarana, el arpa, el nabel, la flauta y un tambor pequeño. Son tradicionales los “Huapangos”, cuya música es interpretada por violín, jarana y quinta (guitarra de 5 cuerdas). Las coplas son versos improvisados en los que se usa el falsete. En ellos se canta con elegancia y picardía a la mujer, al amor, a la naturaleza, a personajes políticos, civiles o religiosos. Durante la interpretación de la copla las parejas balsean y en la parte instrumental se zapatea con fuerza y rapidez sobre una tarima, cortejándose entre sí. A diferencia de las danzas autóctonas, estas son bailadas con faldas blancas, largas y anchas, y zapatos de tacón tipo español.

Platillos Típicos.
En Todos los Santos y Día de Muertos, se brindan como ofrenda los chichiliques (panecillos pe-queños), tamales de diferentes clases envueltos en hojas de plátano o maíz, zacahuil, bolim y otros pla-tillos regionales.

Traje Típico.
Los indígenas ténec visten aún sus trajes típicos: la mujer usa falda de color negro, blusa de colores fosforescentes o brillantes, “petob” (turbante de estambres entrelazados con el pelo, que varía de tamaño según el municipio de origen), “quexquemetl” bordado con punto de cruz e hilos de colores dibujando el árbol de la vida, flores y animales de la región, la talega o bolsa y el ceñidor. Muchos de estos trajes están confeccionados en telar de cintura. Las indígenas del municipio de Valles no usan “quexquemetl” y su falda es larga y floreada; trenzan sus cabellos con listones de varios colores. En el bordado llevan el símbolo de Dios, de la vida, de la tierra, de los animales. El varón usa calzón y camisa de manta.

Sistema Político, Económico y Social.
Un elemento más que forma parte de la identidad indígena es el sistema político, que se rige por principios como el consenso y el interés común y por el cumplimiento de obligaciones colectivas con la familia y con la comunidad. A él corresponde un sistema de cargos, el cual comprende toda una gama de funciones que, sin sueldo de por medio, cumplen tareas asignadas por consenso y que al desarrollarlas forman un verdadero ejército comunitario.

La Agricultura y Ganadería
Entre los cultivos preferidos, figuran el zacate de guinea, el de pará y la caña de azúcar, los cítricos, el café, el fríjol y frutas tropicales, que son la base económica de la población ténec. Las actividades principales de los que viven en la sierra baja y planicie son el cultivo de la caña de azúcar para la fabricación del piloncillo, vendido a acaparadores locales y el cultivo del maíz para el autoconsumo. En la sierra alta del municipio de Aquismón se cultiva el café en pequeña escala. El sistema agrario se define por un patrón de cultivos que se reduce casi exclusivamente a la producción de café, maíz y cítricos. La ganadería ocupa un lugar importante, teniendo preferencia el ganado vacuno.

La Industria.
Entre sus industrias está la fabricación del piloncillo, aguardiente, aguas gaseosas, hielo, mosaicos, láminas, cartón y la transformación de la madera.

La vida cotidiana se planea para cinco días de la semana: un día se dedica al trabajo comunal, que son las faenas, y cuatro días para el trabajo en la milpa, en la huerta de naranjos, en el cafeteo, en la plantación de la caña, o bien para trabajar como peones o jornaleros, dependiendo de las temporadas. El sexto día se dedica a vender productos en el mercado municipal (tianguis) y a resolver asuntos administrativos pendientes; el séptimo día para descansar y asistir a los servicios religiosos.

El retrato que hemos expuesto del ténec es hermoso y lleno de cultura; desgraciadamente en la vida se ha ido perdiendo por las influencias externas, la educación, el olvido y el desprecio, principalmente de los jóvenes, los medios de comunicación, las migraciones y las estructuras oficiales. Sin embargo hay signos de esperanza. Hay un despertar de las mismas comunidades en revivir y profundizar su cultura, sus tradiciones y sus costumbres.