Inspiradora de la Arquitectura de nuestra catedral
En uno
de los extremos de la Plaza de Armas, de esta muy noble y leal ciudad
de San Luis Potosí, hendiendo el azul cielo, se yergue la Iglesia
Catedral, la cual, tanto por su belleza y majestuosidad, como por
su significado espiritual y religioso, tiene la primacía entre
todas las edificaciones de la ciudad. Un símbolo reconocible
al instante para todos los potosinos. Hace ya casi 300 años,
los potosinos decidieron construir un templo, lo bastante glorioso
y espléndido para merecer el título de Catedral.
Clero y fieles acuden desde 1655 a celebrar de manera especial a la
titular del templo, La Virgen de la Expectación, fiesta que
se celebra el 18 de diciembre.
Arquitectura
Orientado al NE-SO, el templo está ligeramente alejado de la
calle que pasa frente a su fachada. Aunque la plaza es enorme, la
iglesia de cantera color gris fuerte, templado por tonos rosáceos,
atrae la atención por el tamaño de su masa rectangular,
por su fachada, cuya forma de biombo y decoración escultórica
contrastan con las construcciones cercanas, y por la elevación
de sus dos torres gemelas. La cúpula esta sobre tambor octagonal.
La portada principal es de dos altos cuerpos parecidos entre sí
en siete calles. Un pequeño edículo remata la composición.
A pesar de que la portada ha sufrido alteraciones importantes, su
diseño original todavía se impone. Las calles exteriores
en ambos niveles de la portada vienen enmarcadas por pilastras, divididas
en dos las inferiores. Las columnas salomónicas tritóstilas
que enmarcan las calles centrales, sólo difieren entre sí
en que la decoración de las superiores es un poco más
sencilla, mientras que sus plintos con rombos proporcionan riqueza
al centro de la portada. En estas columnas salomónicas, entre
los dos cuerpos y alrededor de la puerta se concentra la decoración
del follaje de la portada. El resto de la decoración de la
portada tiende más bien a esquemas geométricos y los
follajes al centro del segundo cuerpo son del siglo XIX. Las calles
que enmarcan la entrada contienen nichos sobre un fondo almohadillado.
Los doce nichos de la portada son poligonales y contiene esculturas
de los apóstoles en mármol traído de Carrara,
Italia, cuya blancura contrasta con el color y la textura del resto
en su conjunto. En la calle central, entre follajes y flores, se ve
al Niño Dios. En el segundo cuerpo hay una ventana, y arriba
una inscripción dentro de un óvalo que se refiere al
establecimiento del obispado de San Luis en 1854. Arriba de dicha
inscripción está un reloj entre dos volutas, y encima
de estas una mitra episcopal en relieve, también del siglo
XIX.
La torre sur, construida en el siglo XVIII, más rica en decoración
que la portada y con detalles en cemento, es de tres cuerpos; los
dos inferiores se componen de dos calles, mientras que el superior
es octagonal con cupulín. Las columnas de los tres cuerpos
son tritóstilas y salomónicas y conservan restos de
color. Figuras de los evangelistas habitan los cuatro nichos del tercer
cuerpo. La otra torre (la torre norte, que se construyó en
1910 como parte de los festejos del centenario de la independencia
nacional, fue labrada en cantera oscura, como copia de la torre sur,
hecha de cal y canto) repite las mismas formas.
La portada lateral del sur consta de dos cuerpos. El primero tiene
un vano de arco poligonal con un Niño Dios en la clave. Las
dos columnas que enmarcan la puerta están divididas en tres
partes: la inferior, con cuatro amorcillos entre follaje, la central
con estrías helicoidales y la superior con dibujo de petatillo.
La portada del lado norte tiene una escalera exterior, adosada al
cubo, que sube hasta una puerta correspondiente al nivel del coro
original. En la parte exterior del frente de la iglesia, vemos ventanas
y puertas. Una inscripción debajo de la ventana central se
refiere a las reformas del siglo XIX: “Se comenzó esta
obra el día 1 de julio de 1855 y concluyó el 20 de enero
de 1866.”
En la cornisa de la azotea, por los lados sur y oriente, se ven once
estatuas de los apóstoles, que se pueden fácilmente
identificar por sus atributos, y deben ser los que originalmente ocupaban
los nichos de la fachada.
En planta la iglesia es rectangular, compuesta de tres naves de la
misma altura cada una en ocho tramos, incluyendo el más angosto
entre las dos torres. Originalmente las naves laterales eran más
bajas. Las bóvedas son de arista, aunque las nervaduras, sobrepuestas
en el siglo XIX, no permiten apreciarlas claramente. Todas las ventanas
en las paredes laterales y en las dos fachadas son rectangulares,
con arcos rebajados. Aún quedan en catedral algunas obras coloniales.
El 20 de enero de 1907 se consagró el nuevo altar mayor, esculpido
en mármol por los hermanos Biagi. Enmarcada por la mesa del
altar y las columnas que la sostiene, se colocó la bellísima
imagen, igualmente en mármol de Carrara, Italia, que representa
a San Sebastián. Como parte de la ceremonia de consagración,
se depositaron las reliquias del propio santo mártir, obtenidas
en Roma por el Obispo Montes de Oca.
El Altar Mayor de Catedral está formado por un bello ciprés
de mampostería. En lo alto del mismo se encuentra la imagen
de Nuestra Señora de la Expectación, inspiradora de
toda esta arquitectura. Ella es la titular de la Iglesia desde que
estaba en pie el segundo templo.
Recopilado
por José Antonio Martínez Ortiz