
Los sentimientos
de gratitud sólo brotan cuando somos capaces de reconocer cuanto
nos ha sido dado. La Iglesia potosina reconoce su historia, no sólo
para elaborar proyectos pastorales sino también para celebrar
la acción de Dios en su vida. Este segundo motivo, es el que
nos mueve ahora a leer con gozo nuestra historia, a fin descubrir
las maravillas que el Padre bueno ha hecho por nosotros, durante 150
años de vida diocesana; y de esa manera, celebrar por motivos
muy concretos, que finalmente nos han de conducir a mostrar un rostro
de Iglesia siempre nuevo.
Por esa
razón, me llena de alegría el presentar caminos, el
primero de una serie de fascículos sobre nuestra historia,
que cada mes, a lo largo del Año Jubilar, podremos tener en
nuestras manos. Los exhorto a que leamos con una fe grande, cuanto
el Señor ha querido hacer por nosotros durante nuestros 150
años de vida diocesana.
Que la
lectura creyente de nuestra historia, nos motive y nos lleve a un
encuentro siempre nuevo con Jesucristo, que nos dé el vigor
y la jovialidad de una Iglesia que, al celebrar la fiesta de la gratitud,
sepa anunciar, con amor y sabiduría, el Evangelio de Jesucristo
en el hoy de nuestra historia.
San Luis Potosí, S.L.P., 1º de septiembre de 2003.
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Luis Morales Reyes
Arzobispo de San Luis Potosí