
Don
Pedro Barajas
Primer Obispo de San Luis Potosí
(1798-1868)
Nace en
La Daga, perteneciente a la Jurisdicción de Santa María
de los Lagos, el 23 de octubre de 1795; hijo de don Ignacio Barajas
y doña Ignacia Moreno. Fue bautizado el día 4 de noviembre
en la Iglesia Parroquial de Lagos, siendo sus padrinos don Basilio
de Reyes y doña María Ignacia Barajas, vecinos de La
Sauceda; recibió los nombres de Pedro José Cayetano.
Tuvo varios hermanos y medios hermanos, uno de ellos, Mons. Canuto
Barajas. Muy joven se inició en las armas, hacia 1814 se incorporó
a los voluntarios distinguidos, realistas, comandados por José
María Aldana; deja las armas a mediados de 1817. Se encaminó
hacia Guadalajara, donde entró a trabajar en el Seminario Conciliar,
como portero. El Rector ve su inteligencia y le ayudó para
matricularse en el plantel como alumno regular. En el Seminario se
distinguió primero como alumno y después como profesor,
por el amplio y moderno plan de enseñanza.
El 31 de
agosto de 1854, Su Santidad Pío IX firmaba en Roma la Bula
Constituidos sin merito alguno, creando el Obispado de San Luis Potosí,
segregándolo de las Mitras de Michoacán, México
y Guadalajara. Se coronaban así los tenaces esfuerzos de los
potosinos y las largas gestiones iniciadas en 1776. El éxito
se debió a Santa Anna, que ordenó la conclusión
de los trámites, al volver a la Presidencia en 1853.
El 30 de
noviembre de 1854, S.S. Pío IX preconiza al Sr. Pedro Barajas
como Primer Obispo de San Luis Potosí. Fue Consagrado en la
Catedral de Guadalajara el 18 de Marzo de 1855 por el Sr. Espinoza
y Dávalos. La llegada del Primer Obispo se aguardaba con singular
alborozo.
La Erección
de la Diócesis fue el 31 de agosto de 1854y ejecutada el 22
de abril del año siguiente (1855).En su primera carta Pastoral
había dicho formalmente Quiero aplicar mis más especiales
cuidados a la formación y arreglo de mi Seminario, y así
fue. En1826, fue fundado el Colegio Guadalupano Josefino, por el Señor
Gobernador D. Ildefonso Díaz de León y el Pbro. Dr.
Dn. Manuel María Gorriño y Arduengo, su primer rector,
y el 11 de agosto fue inaugurado solemnemente el flamante Seminario
Conciliar Guadalupano Josefino. La extensión de la Diócesis
comprendía 62,848 Km., y el Sr. Barajas se dio a la tarea de
conocerla, iniciando sus visitas pastorales en junio de 1856,llegando
primero a Matehuala; en julio a Cedral y a Catorce, después
Charcas, Venado y Moctezuma, en lasque estuvo a principios de Septiembre.
A finales de 1855, tuvo que enfrentarse por primera vez a las arbitrariedades
del Gobierno Dictatorial de Juan N. Álvarez. El cinco de diciembre
dirigió un oficio a Benito Juárez, Ministro de Justicia
y Negocios Eclesiásticos, elevando su protesta solemnemente,
-decía - por mí y a nombre del venerable clero secular
y regular de toda mi Diócesis. La ciudad, ya en constante y
progresivo sobresalto por los atracos y arbitrariedades de los liberales,
se alarmó más por el sorpresivo destierro del Obispo
Barajas. Y con él, el Padre Peña, y veintiséis
religiosos, que fueron desterrados fuera del país por capricho
de Zuazua, y por el derrotero que a éste se le antojó
marcar. Del día que se les desterró fue el14 de julio
de 1858.
Cuando Vidaurri quedó derrotado, el Obispo Barajas regresó
del destierro a su Diócesis de San Luis Potosí, el 6
de noviembre de 1858. A lasÊ11 de la mañana llegó
a la Casa cural de Villa de Soledad, en compañía de
algunos padres que lo fueron a encontrar cuando la ciudad quedó
en manos de los conservadores. Fue desterrado por segunda vez a la
ciudad de México y una tercera vez desterrado a Veracruz en
agosto de1861.
Aunque alejado de la Diócesis, el Señor Barajas no descuidaba
ni por un momento su deber de Pastor y Padre, se preocupaba muy especialmente
de sus Seminaristas. Hacia finales de 1867, don Pedro Barajas veía
cerradas del todo las puertas de su diócesis; en enero de 1868
se encaminó a Lagos, donde paso los siguientes meses de su
destierro. En su episcopado se ordenaron 38 alumnos del Seminario;
desde Lagos, el Señor Barajas seguía atendiendo las
cuestiones de su Diócesis. Y agotado por la edad y los sufrimientos,
después de varias tentativas para regresar a su Sede, se resolvió
solicitar al Supremo Gobierno lo que Bustamante se obstinaba en negarle.
Y Juárez fue accesible donde se le dio favorable respuesta,
no así Bustamante. En el mes de agosto de 1868 se encontraba
ya el Señor Barajas en San Luis Potosí, siendo sus últimos
actos decretar la erección de la Parroquia de San Miguelito
el 7 de diciembre de 1868.
Murió a las tres y cuarto de la tarde del treinta de diciembre
en la casa que hace esquina de la plaza del Carmen que mira al sur
y al oriente, a los setenta y tres años, dos meses, ocho días...
de enfisema pulmonar; tres días después, el día
dos de enero de1869 fue sepultado en la Cripta de su Catedral, abajo
del Presbiterio, con la mayor solemnidad que se pudo.
Recopilado
por Rodrigo Alemán Gil
