Alabo a Dios verdadero,
llamo al pueblo, reúno al clero,
a los muertos lloro, la peste ahuyento,
los demonios expelo, las fiestas honro.


Catedral potosina Parroquia de San Luis, Rey de Francia


Si nos remontamos al principio, a criterio de algunos, sería más exacto hablar de la historia de la primera parroquia de San Luis Potosí que de la historia de la Catedral. Hay que advertir que lo único que realmente queda de esa parroquia es el lugar, que coincide con el que actualmente ocupa la catedral. El monumento de la iglesia parroquial desapareció para dar lugar a diversas renovaciones y construcciones del templo, hasta llegar a la actual fábrica de la Iglesia Catedral.

El periodo como Iglesia Parroquial de San Luis Potosí, es el más largo, ya que abarca más de dos siglos y medio, de 1592 a 1854. Remontémonos hasta 1592, año en que según algunos historiadores, se llevó a cabo la fundación de San Luis Potosí, aunque para otros fue fundado antes, o sea en 1576. En tal caso surge un problema. Desde 1576 hasta 1592, ¿hubo alguna iglesia en San Luis Potosí? No hay plena seguridad de que haya habido algún lugar de culto divino, pero es muy probable que por lo menos existiese alguna pequeña capilla.

La erección del primer templo parroquial de que se tiene noticia, fue en el año 1592 y debida principalmente a la inmensa cantidad de gente que afluyera a San Luis, por el descubrimiento de las minas. El fin de los constructores de este primitivo templo fue el de hacer un templo provisional, quizá con la mentalidad de que después se haría algo mejor y más grande. La construcción del templo fue al modo y con lo que en aquel entonces se acostumbraba. Se levantó sobre cimientos de piedra y cal, con paredes muy gruesas de adobe, cubierta de madera.

 

Fotografía de mediados del siglo XIX

Pero poco había de durar este templo original, pues a fines del mismo siglo (1596) se efectuó la primera renovación. Ésta se hizo con el fin de ampliarla un poco más, pues el número de vecinos iba en gran aumento. El 7 de noviembre de 1596, Juan de Zavala, vecino y minero de San Luis y Juan de Butrago, oficial de albañil, firmaron un contrato para que se llevará a cabo la renovación del templo parroquial. Butrago, se comprometió a entregar la obra en año y medio a partir de enero de 1597. Pero no fue así, pues en diciembre de 1598 aún no se había techado la iglesia.

Este templo poco había de durar en pie (aproximadamente 60 años) pues en el año de 1670 fue demolido para levantar en aquel mismo lugar la nueva Iglesia Parroquial, pero ahora sí fuerte y suntuosa y de tres naves, según indica el contrato.

Su construcción duró aproximadamente 48 años, pues fue concluida hasta 1718. La causa de esta tardanza quizá haya sido entre otras, la escasez de fondos. Para confirmar que la Iglesia sería fuerte, suntuosa y de tres naves; haremos una breve descripción de como quedó la última Iglesia Parroquial que habría de durar desde 1718 hasta 1854, año en que fue erigida en catedral.


Era de cal y canto, de tres grandes y espaciosas naves, con una portada que ostentaba el escudo de armas de la ciudad: un cerro con cinco entradas de mina y sobre él la imagen de San Luis Rey de Francia; a sus lados cuatro barras, dos de oro y dos de plata. La nave central tenía seis bóvedas con el cimborio; y cinco, las laterales, porque hacia la puerta mayor quedaron los cubos en que debían sentarse las torres, aunque sólo se hizo una de ellas. Dos capillas ocupaban la parte baja de los cubos, una que servía de baptisterio y otra destinada al culto de Jesús Nazareno.

El interior fue decorado con retablos de madera tallada y sobredorada. De plata era una gran lámpara que colgaba del cimborio; el manifestador para la exposición del Santísimo cubría la tercera parte del retablo mayor.

Para la construcción de este templo contribuyeron principal-mente los mineros con generosas sumas; como agradecimiento a su munificencia, fue dedicada una cripta, bajo el presbiterio, para que en ella descansaran los restos mortales de quienes en vida fueron sus insignes bienhechores. En la lápida conmemorativa se leía esta inscripción: Entierro de los ilustres y nobles mineros de esta ciudad a quienes se debe la fábrica de este templo.

Esta inscripción desapareció con la reconstrucción de la parroquia cuando fue elevada al rango de Catedral.

Esta obra de renovación duró 59 años; para 1729 estaba ya casi terminada, aunque la bendición solemne de la Iglesia se pospuso para un año después, aprovechandola visita pastoral del entonces obispo de Michoacán, a cuya jurisdicción pertenecía San Luis. El Ilmo. Sr. Escalona y Catalayud se dignó oficiar y bendecir el templo renovado, el año de 1730. Era entonces párroco de San Luis, el Lic. Antonio Osio y Campo.

Gracias a los ruegos e instancias que el Sr. Obispo de Michoacán y el Sr. Cura D. Antonio Cardoso hicieron a la Santa Sede, el 19 de mayo de 1754, la Iglesia Parroquial de San Luis fue agregada a la Insigne Basílica de San Juan de Letrán de Roma, gozando de extraordinarias indul-gencias y gracias espirituales.

Plano Ing. Jacobo T. Cossio

 

Recopilado por Carlos Augusto Uresti Ruiz