Segunda parte


EL NUEVO SANTUARIO
Con el tiempo y la afluencia de peregrinos la antigua ermita resultó insuficiente y poca cosa. De ahí nació el deseo de un nuevo templo, más sólido, más grande, mejor. Hacia 1880 se inició su cons-trucción. Para junio de 1890 se concluyó la sacristía, a la que le pusieron cúpula, y a ella se trasladó la venerada imagen haciendo la solemne bendición del local, el dos de junio de dicho año. Desde esa fecha el Señor del Saucito recibe culto en su nuevo Templo. La obra proseguía sin interrupción. Para 1894 ya se habían levantado todos los muros y se tendía la bóveda de la cúpula.

Durante más de treinta años no se le hizo nada al templo, a no ser de la decoración de 1926, mala y fea. El Exmo. Sr. Tritschler, poco antes de dejar esta Diócesis, puso especial interés en la conclusión de la iglesia del Señor del Saucito. Cuando por 1950 se asfaltó la calzada Fray diego de la Magdalena, tiraron las construcciones que había al lado del templo y las que estaban enfrente de él, contiguas a la vieja capilla. La construcción alcanzó su fin en 1955, pues la obra se hizo con lentitud.

VICARÍA Y LUEGO PARROQUIA
Después de la Revolución, aquel incomparable Pastor que fue el Santo Señor Doctor Don Miguel María de la Mora, vino a gobernar la Diócesis potosina. Entre otras tantas cosas memorables que hizo el señor de la Mora, destacan la erección de varias parroquias: Cárdenas, San José Alburquerque, Soledad del Refugio y Villa de Arriaga, y las Vicarías Fijas de Ébano y del Saucito.
Parte del decreto de erección dice: “DECRETAMOS: el estableci-miento de una Vicaría Fija con territorio de las Parroquias de Mexquitic y Tlaxcala, la cual Vicaría abarcará: a) de Mexquitic, las fracciones llamadas Cantera, Desierto, R. de Guadalupe, San Marcos, El Jaralito, Agua Señora, Cerro Paniagua, Estanzuela, Maravillas, Ojo Zarco y Angostura; b) de Tlaxcala, las fracciones llamadas San José, Capulines y Mezquital y el panteón llamado del Saucito.

El vicario que lo es por ahora el actual Capellán del Santuario del Saucito, Pbro. D. Ambrosio Narváez, de acuerdo con ambos párrocos, fijará la línea limitativa de ambos territorios para evitar confusiones y para que se pueda conocer perfectamente, aun cuando cambie el nombre y la ubicación de las fracciones y, nos dará cuenta de dicha demarcación a la mayor brevedad y por escrito, para que se haga constar en el expediente de la erección de dicha Vicaría.

Dado en nuestra residencia episcopal de San Luis Potosí, a los veintiséis días del mes de diciembre de 1924. Miguel Obispo de San Luis Potosí.- Por mandato de S. S. Ilma. y Rma. Pbro. Juan Escanamé, Srio.”

La erección de la Vicaría Fija del Saucito constituyó como dice el Decreto, una distinción y honor para el templo; significó además, un progreso para el lugar, pues lógicamente eso aseguraba la residencia constante del sacerdote vicario y la posibilidad de administrar allí los sacramentos de Bautismo y Matrimonio, sin necesidad de acudir a la parroquia, cuyas veces haría el Santuario del Saucito. Desgraciadamente este beneficio duró poco, antes de dos años se desató la persecución religiosa y el Padre Narváez, que desde febrero de 1923 era capellán y luego Vicario Fijo del Saucito, tuvo que huir. Una junta de vecinos se hizo cargo de la iglesia y del culto. Pero el templo no se cerró. Entre tanto se perdieron los libros del archivo del Saucito y también el recuerdo de que había sido Vicaría Fija de Tlaxcala. Volvió a ser lo mismo de antes, una simple capellanía sin derecho a la administración de los Sacramentos del Bautismo y el Matrimonio.

El primero de mayo de 1934 tomó posesión de la Capellanía el M. I. Sr. Canónigo Honorario Don Alfonso M. Sosa, le sucedió en la misma forma el Sr. Pbro. Don Luis García, domiciliario de la Diócesis de Zacatecas, finalmente, el 22 de mayo de 1937 fue nombrado capellán el Pbro. Benjamín Escareño.

Año y medio después fue nombrado capellán el Pbro. Ezequiel Meza, quien el 13 de enero de 1951 murió repentinamente. Le siguió como capellán el Pbro. Francisco Aguilar, nombrado el 19 de enero de ese mismo año. Después del Padre Aguilar, se nombró al Pbro. Herminio Pérez, el 5 de octubre de 1955. El Padre Pérez duró apenas dos meses de vicario en el Saucito, y a él le tocó ejecutar el decreto de la segunda erección de la Vicaría, firmado por el Exmo. Sr. Anaya, pero por iniciativa del apostólico Exmo Sr. Don Jesús. Alba Palacios, entonces Obispo Auxiliar, el 11 de octubre de 1955, cuyo texto es el siguiente.

“Por las presentes letras y teniendo en cuenta la necesidad de los fieles que habitan la Fracción del Saucito y sus alrededores y atendiendo a su comodidad para la recepción de los Santos Sacramentos, ERIGIMOS la fracción del Saucito en Vicaría Fija de la Parroquia de Tlaxcala. El sacerdote “pro tempore” gozará de los derechos y obligaciones que señalan el derecho canónico para las Vicarias Fijas para administrar los Sacramentos y asistir a los matrimonios. Quedan comprendidas en la jurisdicción de la Vicaría Fija del Saucito las Fracciones de: Ibarra, Salazares, Zapatas, Mezquital, Angostura, Capulines, todos ellos pertenecientes a la Parroquia de Tlaxcala y el Desierto, así como las fracciones de Maravillas, Monte Oscuro, Paisanos, Guadalupe Victoria, San Marcos y el Rancho de la Cruz que para este fin quedan en adelante desmembrados de la Parroquia de Mexquitic. Dado en San Luis Potosí, S.L.P., a los once días del mes de octubre. Fiesta de la Maternidad de la Santísima Virgen María del año de 1955. + Gerardo, Obispo de San Luis Potosí.- Juan Manuel Rodríguez, Srio.

El 26 de diciembre de 1955 fue nombrado Vicario Fijo del Saucito el Pbro. Sr. Don Manuel López Servin. A él tocó hacer realidad la Vicaría fija. Posteriormente fue nombrado Vicario Fijo el Pbro. José Luis Castillo Sánchez, el primero de octubre de l974. El 25 de septiembre de 1976 se fundó canónicamente la Adoración Nocturna, por decreto de esta fecha firmado por el prelado diocesano. El 15 del mismo mes el prelado firmó otro decreto, por el cual elevó la Vicaría Fija del Saucito al rango de Parroquia: tal decreto se ejecutó el día 26 siguiente; el primer párroco vino a ser el propio vicario fijo Don José Luis Castillo Sánchez. El 5 de junio de 1978 la nueva parroquia tuvo su primera visita pastoral, efectuada por el Obispo Diocesano.

EN ESE MADERO…
Con las mejoras hechas en los últimos años la fisonomía del Saucito se transformó notablemente. Calle de por medio formando ángulo con la capilla está el Santuario del Señor del Saucito. En el interior del Santuario, cruciforme pero redondo en sus extremos con ábsides en los cruceros y entrada, mide 43 meros desde el interior de la puerta hasta el arco posterior del altar y 22 de ábside a ábside en los cruceros, en el cuerpo mide 8.35 metros de ancho.

En contraste con la gracia que le da al exterior lo circular de sus torreones, en el interior predomina el arco ojival de las bóvedas. El altar mayor es todo de cantera gris, lo forman la mesa y el ciprés. En el piso del templete inferior, semejante a él está el manifestador también de piedra, y dentro, atrás del Manifestador, el Señor del Saucito. El autor del altar fue Gabino Rivera.

La venerada imagen de Nuestro Señor del Saucito o de Burgos, mide, de pies a cabeza 1.67 metros de alto y de ancho de extremo a extremo de los brazos 1.56 metros. En el madero que está, mide 2.54 metros de alto; tiene las puntas doradas y esta barnizado de color oscuro. Además del letrero INRI, colocado en la punta del larguero vertical, a ambos lados de éste, sobre el larguero horizontal, se ven dos soles dorados de metal; de este larguero cuelga un adorno en forma de lira con flores artificiales prendidas a él: las flores son símbolos del árbol del sauce con que se hizo la imagen; cuatro angelitos, dos a cada lado, se encuentran colocados en dicho adorno. Un par de grandes aureolas concéntricas se hallan atrás de la cabeza del Señor. Tiene una corona con tres potencias, la cabeza reclinada sobre el lado derecho y la mejilla tumefacta y tinta en sangre. Ésta mana en abundancia de su costado abierto. Un cendal ciñe sus caderas y a sus pies cuelgan tres huevos de víbora, exvoto de un cristiano agradecido.

Estos tres huevos tienen su importancia histórica pues dan fe, nada menos, del primer milagro hecho por el Señor del Saucito. Por aquellos años en que los de la Cruz acababan de iniciar el culto al Señor de Burgos, un pastor de los alrededores, mientras apacentaba su hato, movido por el hambre o la curiosidad, no consta, engulló tres huevos de víbora. Nunca lo hubiera hecho. Mal acababa de comerlos cuando unos fieros retorcijones junto con un sudor frío que lo obligaba a dar muy dolorosos gritos, que nadie oía porque se encontraba sólo, se apoderaron de él. En tan peligroso trance, viendo que la muerte se le echaba encima en pleno monte, sin nadie que lo valiera, apeló a la misericordia del Señor de Burgos. Estos tres huevos labrados en mármol, los puso a los pies del Señor el susodicho cristiano, apenas se recobró, y desde entonces forman parte de la Imagen.

EL DÍA
El 13 de junio de 1888 el Ilmo. Sr. Corona, nombró Director diocesano del apostolado al Sr. Pbro. Don Ildefonso Rodríguez y dispuso que para el 28 del mismo mes se estableciera en todas las parroquias esta asociación.

Al hacerse cargo de la Vicaría del Saucito el Sr. Pbro. Don Manuel López Servin, creyó conveniente cambiar la fecha de la Fiesta, que se tenía el día del Sagrado Corazón, para el primer viernes de marzo, cosa que hizo con la autorización de la Sagrada Mitra. Desde 1956 se observa esta costumbre. En realidad vienen a ser dos días consagrados al Señor del Saucito, además del novenario; el primer viernes de marzo, en que hay Misa solemne y el domingo siguiente, con Misa solemne también y la gigantesca peregrinación general.

Recopilado por Rodrigo Alemán Gil