Legionarios de Cristo

 

¿Quiénes somos?


La Legión de Cristo es una congregación religiosa de derecho pontificio, fundada en 1941. Tiene como misión la extensión del Reino de Cristo en la sociedad según las exigencias de la justicia y caridad cristiana, y en estrecha colaboración con los Pastores y los programas pastorales de cada diócesis. Hoy cuenta con más de 510 sacerdotes y cerca de 2,500 seminaristas mayores y menores. Tiene casas establecidas en 18 países.


Espiritualidad

Bajo el nombre "Legionarios de Cristo" se compendia una espiritualidad Cristocéntrica. Para cada legionario, Jesucristo es el criterio, el centro Cristo Legionario y el modelo de toda su vida religiosa, sacerdotal y apostólica. El legionario busca conocer y experimentar íntimamente a Jesucristo, especialmente en el evangelio, en el sagrario y en la cruz. Se esfuerza por amarlo con un amor personal y apasionado. Se propone imitarlo y predicarlo a los demás.

Fomenta un amor tierno y filial a María, madre de la Iglesia y madre de su vocación. A ella consagra su vida religiosa, su sacerdocio, su apostolado. La venera de modo especialísimo, tratando de imitar sus virtudes: su fe, esperanza y caridad, su obediencia, su humildad, su colaboración en el plan redentor de Cristo.

Ama apasionadamente a la Iglesia, continuadora de la misión de Cristo, principio de su reino en la tierra. La ama con un amor real, objetivo, tal cual ella es, cual Cristo la ha querido. Un amor que la medita en la fe, la acoge en la obediencia, la dilata en el apostolado, la santifica en la vida. Camina junto a ella; ni un paso adelante, ni un paso atrás: al paso de la Iglesia.

Se adhiere con amor ardiente y personal al Vicario de Cristo. Estudia y difunde con interés sus enseñanzas y deseos. Defiende el carisma de su primado y magisterio.

Venera con espíritu de fe a los Obispos en comunión con el Romano Pontífice, como sucesores de los apóstoles y testigos de la verdad divina y católica. Busca colaborar con ellos en la realización de los programas de pastoral diocesana, especialmente en el campo de la educación, la familia, la promoción social y los medios de comunicación. Suma así sus fuerzas a las estructuras diocesanas, aportando el carisma propio recibido de Dios, para bien de la Iglesia.

La predicación y extensión del reino de Cristo constituye el ideal que inspira, estimula, dirige y conforma los fines apostólicos de la Legión: Hacer que Jesucristo reine en los corazones y en las sociedades; transformar a los hombres según el ideal del Hombre Nuevo en Cristo; crear la civilización del amor y la justicia: ésta es la misión que les da su nombre: legionarios de Cristo.

Corazón de toda la espiritualidad de la Legión de Cristo es la caridad predicada y exigida por Cristo en el evangelio. El legionario busca amar a todos los hombres, comprometiéndose en su servicio, sin diferencias de lengua, raza, sexo, cultura o condición social. En todos ellos ve y sirve al mismo Jesucristo. Y a todos quiere hacer llegar los dones de la redención. Practica en modo especial la beneficencia, y odia la maledicencia como negación del cristianismo. Vive en familia, con alegría, en unión y comunión. Lleva fraternamente las cargas de los otros. Hace un solo cuerpo en Cristo y en la Iglesia.


Formación

La Legión de Cristo busca que sus hombres sean apóstoles convencidos que guíen su actuar por convicciones y motivaciones profundas, que se entreguen completa y sinceramente a la misión, con espíritu de comunión eclesial. El legionario de Cristo cultiva un celo vibrante por ayudar a los Pastores de la Iglesia en su misión de llevar el Reino de Cristo a los hombres y a las sociedades. Sacerdotes cuyo primero y máximo interés está en transmitir a los hombres el conocimiento y amor de Jesucristo. Y para ello busca emplear los métodos y medios más eficaces, según las circunstancias de tiempos y lugares.

Formación humana
Para los legionarios de Cristo el desarrollo pleno y armónico de la dimensión humana es el primer elemento -indispensable- de la formación integral. Constituye, además, la base necesaria para su santificación y eficacia apostólica.

La Legión busca que cada uno de sus hombres alcance la madurez auténtica: coherencia entre lo que se es y lo que se profesa; sinceridad, fidelidad y responsabilidad; capacidad de tomar decisiones prudentes y opciones definitivas; estabilidad de espíritu; integración serena de las tendencias emotivas y pasionales bajo el dominio de la fe, de la razón, de la voluntad y del amor; actitud .

Los legionarios de Cristo aspiran con todas sus fuerzas a ser hombres de Dios.
de apertura y donación.

El legionario ha de formar un espíritu recio y disciplinado; de voluntad firme y tenaz; austero, ordenado, constante. Se esfuerza por ser un hombre cordial, comunicativo, capacitado para entablar relaciones con todas las personas, educado, caballeroso, sincero, leal y agradecido. Un hombre que pone al servicio de la misión todas las riquezas con que lo ha dotado el Creador.

Formación espiritual
Destinados a llevar a los hombres el mensaje redentor y santificador del Evangelio, los legionarios de Cristo aspiran con todas sus fuerzas a ser hombres de Dios.

A su formación espiritual dedican toda la vida, y de un modo muy especial los dos años del noviciado.

Tratan de asemejarse lo más posible a Jesucristo, haciéndolo el modelo único del cual obtienen inspiración y fuerza para el ejercicio de las virtudes.

Base de todo su esfuerzo espiritual es la vida de oración y de unión con Dios. Quieren ser hombres humildes, de piedad profunda y auténtica. Y buscan entregarse con sencillez en el servicio y donación constante a los hombres.

La Legión de Cristo infunde en sus miembros un intenso anhelo de alcanzar la perfección evangélica, de acuerdo con el ejemplo de Cristo y la milenaria tradición de la vida consagrada en la Iglesia, viviendo, según el carisma propio, los votos de pobreza, castidad y obediencia.

Los legionarios buscan colaborar esforzada y cuidadosamente con la acción santificadora del Espíritu Santo en sus almas, alimentando día a día una fe luminosa, viva y operante; una esperanza gozosa; y una caridad ardiente y generosa.

Buscan crecer en la vida de gracia, especialmente a través de la práctica frecuente y fervorosa de los sacramentos de la penitencia y de la eucaristía.

Formación intelectual
De acuerdo con las exigencias de la sociedad contemporánea, la Legión de Cristo proporciona a sus miembros una preparación intelectual sólida, profunda y selecta, requisito indispensable para quienes tienen la misión de transmitir a los hombres la luz del Evangelio.

Aunque completan su formación con el estudio de las ciencias humanas durante uno o dos años, los legionarios de Cristo buscan prepararse, por encima de todo, en los campos estrictamente sacerdotales de la Filosofía, la Teología, el Derecho canónico, la Historia de la Iglesia, la Patrística y la Sagrada Escritura. Ordinariamente se busca que los legionarios obtengan el grado de doctorado o de licencia en alguna de estas disciplinas.

Esta formación intelectual se prolonga durante toda la vida, ordinariamente a través del estudio personal y de cursillos anuales de actualización en las diversas materias.

Formación pastoral
La Legión de Cristo busca que sus hombres sean apóstoles convencidos que guíen su actuar por convicciones y motivaciones profundas, que se entreguen completa y sinceramente a la misión, con espíritu de comunión eclesial. El legionario de Cristo cultiva un celo vibrante por ayudar a los Pastores de la Iglesia en su misión de llevar el Reino de Cristo a los hombres y a las sociedades. Sacerdotes cuyo primero y máximo interés está en transmitir a los hombres el conocimiento y amor de Jesucristo. Y para ello busca emplear los métodos y medios más eficaces, según las circunstancias de tiempos y lugares.

A lo largo de los años de formación, los legionarios se ejercitan mediante la práctica de algún trabajo apostólico en el tiempo asignado para ello: catequesis a jóvenes y adultos, círculos de estudios con universitarios, profesionistas y obreros, dirección de centros de reflexión y animación de grupos juveniles, colaboración en la pastoral parroquial, educación, obras de caridad, etc.

Terminado el segundo de los cuatro años de filosofía, interrumpen los estudios para dedicar dos o tres años íntegramente al apostolado. Así, a la vez que se ejercitan en el trabajo apostólico, se enriquecen con el contacto y conocimiento directo de la realidad en que viven los hombres. Es sobre todo aquí donde buscan desarrollar el espíritu de lucha, de trabajo, de laboriosidad, de eficacia en su labor pastoral. Aprenden que "el legionario debe decir poco y hacer mucho", para evitar que los hermanos necesitados de luz y consuelo, se vean privados del auxilio que se les puede dar, y para no caer en la búsqueda insensata del aplauso humano y la compensación por lo realizado. También aprenden que el legionario "debe hacer más en menos tiempo", pues no hay tiempo que perder ante las urgentes necesidades materiales y espirituales de los hombres. El legionario se compromete en la extensión del Reino de Cristo, luchando por hacer vida de cada hombre y cada sociedad el espíritu de justicia y de amor evangélicos.

 

Fundación e historia de la
Legión de Cristo

1920
El 10 de marzo nace Marcial Maciel, futuro fundador de la congregación, en Cotija de la Paz, Michoacán (México).

1920 - 1936
Marcial vive en su pueblo natal. México atraviesa una profunda crisis social y religiosa. Está en acto la revolución cristera. El contacto con el sufrimiento humano marcó en Marcial, desde su infancia, una profunda preocupación por el hombre, en todas sus dimensiones.

1936
En enero Marcial parte hacia la Ciudad de México e inicia su formación sacerdotal en el seminario dirigido por el Obispo de Veracruz, Mons. Rafael Guízar y Valencia. En la fiesta del Sagrado Corazón recibe la moción de Dios de fundar una congregación religiosa.




1941
3 de enero. En unos sótanos prestados de una casa de la Ciudad de México, nace la Legión de Cristo, con un fundador de 20 años y 13 adolescentes. Cuenta con el apoyo del Obispo de Cuernavaca, Mons. Francisco González Arias.

1944
26 de noviembre. El P. Marcial Maciel es ordenado sacerdote por Mons. González Arias en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, Ciudad de México.

1946
Con el fin de procurar a los miembros de la congregación una formación adecuada para su futura misión educativa, el P. Maciel se traslada a España con el primer grupo de jóvenes para que cursen sus estudios humanísticos en la Pontificia Universidad de Comillas.

12 de junio. El P. Maciel visita al Papa Pío XII quien acoge con especial interés su proyecto apostólico y educativo, y bendice la nueva congregación.

1948
25 de mayo. Pío XII otorga el Nihil Obstat a la Legión de Cristo. El 13 de junio la Legión, bajo la protección del Obispo de Cuernavaca, se convierte en congregación de derecho diocesano.

1949
Se comienza a configurar lo que vendría a ser el Movimiento Regnum Christi.

1950
24 de diciembre. Se inaugura el primer centro de estudios superiores de la Legión de Cristo en Roma.

1952
Durante el verano se ordenan los cuatro primeros sacerdotes legionarios.

1954
8 de febrero. La Legión de Cristo abre en México su primera obra de apostolado, un centro educativo: el Instituto Cumbres.

1958
12 de diciembre. El Cardenal Vicario de Roma, Clemente Micara, inaugura solemnemente la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe encomendada a la Legión de Cristo en Roma, que será declarada basílica menor en 1990.

1964
Febrero. En la Ciudad de México se inaugura la Universidad Anáhuac, primer centro universitario dirigido por los legionarios.
6 de julio. Se inician las obras del primer colegio de la cadena Mano Amiga en la ciudad de México, en el que niños sin recursos económicos se educarán de modo gratuito.

1965
6 de febrero. Pablo VI otorga a la Legión de Cristo el Decretum Laudis. La congregación pasa a ser de derecho pontificio.



1970
En el mes de junio, Pablo VI encomienda a los legionarios de Cristo la prelatura de Cancún Chetumal en donde se inicia un intenso trabajo misional entre los indígenas mayas de Yucatán, México.

1971 - 1980
Continúa el crecimiento apostólico. Al final de esta década la Legión de Cristo cuenta con 17 centros educativos y 214 centros destinados a la formación de seglares.

1980
Octubre. Se celebra en Roma el primer Capítulo General Ordinario de la congregación.

1983
29 de junio. El Papa Juan Pablo II aprueba el texto definitivo de las constituciones de la congregación de los legionarios de Cristo.

1990
Septiembre. Se inaugura el centro de estudios superiores en Via Aurelia Antica, Roma

1991
3 de enero. La Legión de Cristo celebra el 50 aniversario de su fundación. Con este motivo, el Papa Juan Pablo II ordena sacerdotes a sesenta legionarios de siete nacionalidades diversas en la Basílica de San Pedro.



15 de agosto. Apertura del Colegio Internacional Maria Mater Ecclesiae para la formación de futuros formadores de seminarios diocesanos. El Papa Juan Pablo II pidió expresamente la fundación de este colegio en octubre de 1990, durante el Sínodo de los obispos sobre la formación de los candidatos al sacerdocio.

1992
Noviembre. Se celebra el segundo Capítulo General Ordinario. Dos días después del inicio, tanto los legionarios como los miembros del movimiento Regnum Christi acogen con gran alegría el anuncio oficial de la reelección del P. Marcial Maciel como director general de la congregación.

18 de diciembre. El Santo Padre recibe en audiencia a los padres capitulares.

1993
15 de septiembre. Abre las puertas el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma.

1994
26 de noviembre. El P. Marcial Maciel celebra en México sus bodas de oro sacerdotales; en esa ocasión 57 legionarios son ordenados sacerdotes por el nuncio apostólico en México, S. E. Mons. Girolamo Prigione.

1997
En el mes de octubre, se abre un nuevo centro de estudios superiores de los legionarios de Cristo, situado en Nueva York, Estados Unidos.



1998
19 de marzo. Juan Pablo II visita el centro de estudios superiores y el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de los legionarios de Cristo en Roma.

30 de mayo. 9,000 miembros del Regnum Christi de diversos países acuden al Encuentro con los movimientos eclesiales convocado por el Santo Padre en la plaza de san Pedro durante la vigilia de la fiesta de Pentecostés.


30 de octubre. La comunidad de los legionarios de Roma se traslada a su nueva sede en Via degli Aldobrandeschi.

1999
Octubre. Comienzan las clases en las nuevas instalaciones del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma, con capacidad para 3000 alumnos.

29 de octubre. En la ciudad de Atlanta, Estados Unidos, 10,000 miembros del Regnum Christi asisten al Encuentro de Juventud y Familia como preparación al Gran Jubileo del año 2000.

2000
1 de enero. En el marco del Gran Jubileo del año 2000, el Cardenal Lucas Moreira Neves, Prefecto de la Congregación para los Obispos confiere la ordenación sacerdotal a veintitrés legionarios de Cristo.
31 de diciembre. El Cardenal Ángelo Sodano, Secretario de Estado de Su Santidad, bendijo las instalaciones del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.

2001
2 de enero. La víspera del 60º aniversario de la fundación de la Legión de Cristo, el Cardenal Darío Castrillón Hoyos, Prefecto de la congregación para el clero, presidió la ordenación sacerdotal de treinta y siete legionarios de Cristo.

3 de enero. Concelebración en acción de gracias por el 60º aniversario de la fundación de la Legión de Cristo. Participan 15,000 miembros del Regnum Christi que se encuentran en Roma para celebrar esta fiesta.

4 de enero. El Papa Juan Pablo II recibe en la Plaza de san Pedro a todos los legionarios y miembros del Regnum Christi que se han reunido en Roma para celebrar el 60º aniversario de la fundación de la Legión de Cristo.

22 de diciembre. Cuarenta y cuatro legionarios de Cristo reciben la ordenación sacerdotal de manos del Cardenal Severino Poletto, arzobispo de Turín, en la Basílica de Santa María la Mayor.