El santo religioso conoce por
experiencia lo que enseña san Pablo “Mientras nuestro hombre
exterior se va desmoronando, nuestro hombre interior se va rejuveneciendo
de día en día” (2Cor 4,16).ya que su entrega como
religioso está sujeta a una continua renovación y a una
continua conversión. (Perf. Car.2).
La
tarea del santo religioso es ser testimonio de la verdadera juventud
de espíritu que se manifiesta en su sano optimismo, ilusión,
esperanza, espíritu de servicio, disponibilidad, fe inquebrantable
en el amor de Dios hecho visible en JESUCRISTO.

