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Aunque
aparentemente los jóvenes de hoy no quieren saber nada
de Dios, lo cierto es que muchos de ellos desean acercarse a Cristo
y han estado participando durante este tiempo de cuaresma en los
distintos eventos organizados especialmente para ellos en diferentes
lugares de nuestra diócesis.
Por
ejemplo, en la Catedral se dieron cita en la semana del 3 al 7
de marzo en el evento organizado por el Padre Marco Antonio Luna
y en el que tuvieron la oportunidad de presenciar un concierto,
escuchar las pláticas, ver una obra de teatro, participar
en un rally y demás actividades propias de su edad.
También
en el Santuario de Guadalupe, del 10 al 14 de marzo, otro grupo
de jóvenes atentos y entusiastas, escucharon temas como:
“Cristo amigo”, “Qué es lo que rompe
nuestra amistad con Cristo”, “Cristo el Señor”,
“Cristo el hombre nuevo”, “Cristo nos da su
Espíritu Santo”.
El
padre Tomás Cruz Perales coordinador de las pláticas
en el Santuario, expresó el deseo de que los muchachos
meditaran en temas cristocéntricos.
El
seminarista José Ramírez, quien estuvo compartiendo
las charlas, los invitó a valorar la amistad de Cristo,
quien nos ama eterna e incondicionalmente, nos acepta tal como
somos y nos ama hasta el extremo, tal como lo expresó en
la última cena con sus discípulos. Lo que nos hace
romper esa gran amistad con Jesús es el pecado, pero gracias
a Dios que nos ofrece el sacramento de la Reconciliación,
en el cual el sacerdote nos absuelve de nuestros pecados y nos
restituye la gracia de Dios.
Los
exhortó a luchar por ser fieles a Dios, imitando el ejemplo
de los 3 jóvenes hebreos que durante el exilio a Babilonia,
fueron arrojados al fuego por no haber adorado al dios de los
babilonios porque querían ser fieles al único Dios.
Y que así como ellos se alimentaron sólo de aquello
que les era permitido por la ley, nosotros estamos invitados hoy
en día a discernir lo que vemos, escuchamos, aprendemos
y aceptar lo que sabemos que agrada a Dios.
Jesucristo,
el gran amigo, desea tener una relación personal e íntima
con cada uno de nosotros así como la tenemos con nuestros
mejores amigos: una relación de amor, de confianza, en
la que le contemos todos nuestros problemas, sueños, planes,
situaciones personales, etc. Pero también desea que lo
amemos sobre todas las cosas y que realmente él sea el
centro de nuestras vidas.
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