DIMENSIÓN DE LA PASTORAL DE LA SALUD

Es la responsable de promover un reencuentro con Jesucristo, Buen Pastor, para consolidar la formación integral de nuestros agentes de pastoral que impregnados de esperanza, solidaridad y amor, estemos al servicio de nuestros hermanos enfermos, en nuestra Arquidiócesis.

FUNCIONES

• Establecer una pastoral orgánica y de conjunto conjugando los aspectos del anuncio de Cristo (Evangelización), la celebración de su presencia (Sacramentos: Confesión, Eucaristía, Unción de los Enfermos y administración del Viático), y el testimonio a través de la comunión fraterna y el servicio de la solidaridad, de la esperanza y el amor (sea realidad un acompañamiento en la Iglesia como: escuela de caridad).
• Brindar formación integral a los agentes en las áreas espiritual, doctrinal y en su aplicación práctica, favoreciendo una reflexión teológica en relación a las condiciones históricas en las que vive el hombre, en respuesta a las grandes interrogantes de la vida como son la enfermedad, el sufrimiento y la muerte, para guiar las acciones de la Iglesia en el mundo actual.
• Recoger las instancias culturales del mundo de la salud. Comprendiendo por salud, no sólo la ausencia de enfermedad sino el bienestar físico, psíquico y espiritual de la persona, la plenitud de vida en las relaciones humanas y trascendentes.
• Se compromete en las acciones que puedan orientar las decisiones políticas y sociales, administrativas y de servicio, que se orienten a la búsqueda del bien común, al mundo de la salud y a la preservación de la vida.
• Búsqueda de la integración entre pastoral y promoción humana.

o Transformar el sufrimiento en redención.
o Defender de la salud y de la vida un deber del cristiano.
o Actividades de frente a la salud y prevención.
o Alienta esfuerzos por lograr vivienda, educación alimentación, trabajo y

§ servicios de salud dignos
§ valorar la salud como fenómeno social y político no como un hecho
§ individual y clínico.

• Presencia de la Iglesia en el mundo de la Salud: impulsar las orientaciones en materia de bioética y tanatología, desde la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, a profesionales de la salud, (médicos, enfermeras, y personal de apoyo).
• Iglesia evangelizada por la comunidad del amor, y por el pueblo de Dios inmerso en el mundo de los que sufren:

a) Atención al enfermo en fase terminal
b) Presencia de la bioética y humanización en el ámbito de la salud
c) Preocupación por los nuevos marginados
d) La aceptación del derecho religioso del enfermo